LA
POLÍTICA
SIN
POLÍTICOS
Contenidos
Introducción
1.
¿Qué es la política?
2.
Las decisiones no son
conclusiones
3. Las
prioridades
4.
Los
Políticos
5. La
sociedad
6.
El
Estado
7.
La
Democracia
8. La
Libertad
9.
Igualdad
política
10. Los
Partidos Políticos
11. La
Democracia Directa (DD)
12. La
DD en
el lugar de trabajo
13. La
DD en
la educación
14. La
DD en
la familia
15. Los
principios básicos de la DD
16. ¿Cómo
funciona la DD?
17. Los
problemas de la DD
18. Respuestas
a las críticas
19. Cómo
poner
en práctica la DD
Introducción
En
el mundo entero, la mayoría de
la gente no tiene confianza en los políticos.
Los
escándalos
politicos, los complots y la
corrupción son moneda corriente en todos los
países y en todos los partidos. La
mayoría de los políticos no cuentan con el apoyo
de sus propios votantes.
Muchos piensan que la política, necesariamente, genera
corrupción (es conocido
que “El poder corrompe”) y otros no van a votar
porque piensan que
las elecciones no traerán
importantes cambios.
La
falta de
participación en las elecciones es
un “voto de decreimiento” contra el sistema.
La
gente que se
decepcionó de políticos
corruptos buscan politicos dignos de confianza . Si los encuentran,
llega el
momento en que también se decepcionan de ellos.
Algunos
piensan que una dictadura
evita la
corrupción y entonces, es preferible a un sistema
representativo. Otros, saben
que la corrupción trae mas corrupción que un
sistema representativo pero no
encuentran alternativa. Se decepcionan y dejan la conducción
de la sociedad a
los politicos. Esto agrava las cosas ya que la conducción de
la sociedad queda
en manos de un Comité que se preopupa por si mismo y no por
la sociedad. Qué se
puede hacer para mejorar la afligente situación en la que se
encuentra la
política de
hoy.
En
este material se explica
cómo los ciudadanos
pueden conducir la sociedad sin politicos.
“Política”
es la toma de decisiones por toda una
sociedad. Cuando los ciudadanos deciden por sí
mismos qué hará la
sociedad, no hay necesidad de políticos. Los politicos son representantes
de los ciudadanos. Los representantes existen sólo si los
ciudadanos quieren que
alguien los represente. El que se representa a sí mismo no
necesita
representante. Cuando los ciudadanos deciden que ellos se representan a
sí
mismos, los representantes ya no tienen autoridad. La
autoridad de decidir
por otros es el origen de la corrupción en la
política. Aquellos que desean
conseguir ese poder, harán todo lo posible para ganarse la
gracia de los
verdaderos dueños el
poder. “Todo”
incluye hechos ilegales desde el punto de vista ético,
legal. El mal uso de la
autoridad es corrupción, ya sea porque el que tiene la
autoridad no fue
autorizado a utilizarla o porque no se hizo uso de la autoridad cuando
debía
hacerlo.
La
autoridad de decidir por otros
se llama
“Poder” politico. Es el poder- y no la
política- lo que engendra la corrupción.
Cuando todos los ciudadanos deciden por sí mismos la
política a seguir, eso es “Democracia
D-i-r-e-c-t-a” (DD). Es
“Directa” porque cada ciudadano toma cada
decisión
política, directamente, sin representantes.
En un
régimen de este
tipo nadie decide por otros,
nadie recibe salarios por tomar decisiones políticas y no
hay necesidad de
políticos. Eliminar la autoridad de decidir por otros
eliminará la corrupción y
la limpiará la política de hipocresía,
duplicidad y conspiraciones. En una
Democracia Directa, el costo de la gestión
pública disminuye enormemente porque
no hay que pagar salarios para que otros tomen decisiones
políticas.No hay
politicos y se ahorran todos sus gastos (sueldos, oficinas,
secretarios, viajes
al exterior, viáticos, coches) y por otra parte, estimula el
interés de los
ciudadanos en las cuestiones públicas . Este tipo de
régimen resolvería muchos
problemas, aunque no todos. No hay ningún sistema que pueda
resolver de
antemano todos los problemas sociales.
El
que cree que existe un sistema
milagroso cae
en una ilusión peligrosa.
No
hay ninguna posibilidad de
resolver de
antemano todos los problemas sociales.
Un
sistema en el cual cada
ciudadano participa
de las decisiones políticas y ningún hombre
decide por otro, puede resolver
muchos problemas sociales pero no todos.
Cuando
cada ciudadano puede
proponer, debatir y
votar , toda decision referente a la sociedad toda, nadie tiene
autoridad de
decidir por otro y ningún hombre tiene “poder
político” . El “poder
político”
es como una droga. Los adictos al poder harán de todo para
conseguirlo. El que
tiene “poder político” – en el
seno del Estado, de un municipio,
de una iglesia, de un sindicato,
de una escuela, de una familia-se envicia. Es necesario tratar al
“poder”
político como una droga y al que lo posee, como adicto. Una
persona así hará
cualquier cosa por conseguir esta droga. La Democracia Directa es la
desintoxicación de esta adicción. No permite que
unos tomen
decisiones políticas por otros.
Esto anula el “poder
político” .
En un
sistema así, cada
ciudadano tiene un voto-
y sólo uno- en cada decisión política.
Cada
ciudadano se representa a
sí mismo. Nadie
representa a nadie.Si una decisión trae consecuencias no
deseadas, el que la
votó es responsable de esto.
Para
evitar este tipo de
decisiones erróneas es
imprescindible que los ciudadanos reflexionen sobre qué los
condujo a tomarlas
y reconsiderar sus motivaciones.
Esto
posibilita a las personas a
buscar las
causas de los problemas políticos dentro de ellos mismos -
no afuera- y superarlos.
El
principio básico de
la DD se puede resumir
así: Todo ciudadano tiene la autoridad de
proponer, debatir y votar
cada decisión política de la sociedad.
Cada ciudadano
decide por sí mismo, nadie decide
por
los demás. Esto anula el
“poder” político porque su significado
es la autoridad de decidir por los
demás.
Cada
ciudadano tiene, en cada
instante, el
derecho de proponer, debatir y votar sobre cada decisión
política.
Cada
ciudadano decidirá
cuándo (y cómo) hacer
uso de ese derecho.
1.-
¿Qué es la política?
Los
términos
“política”,
“político”,
políticos”
derivan del griego “polis” que designaba a las
ciudades-estado de la antigua
Grecia. Cada ciudad
tenía sus propias
leyes, justicia, moneda, su propio ejército y
política extranjera.
Algunas
de ellas fueron nombradas
posteriormente
con el nombre de su fundador: El emperador Constantino funda
Constantino-polis
(Constantinopla). Adrianópolis fue fundada por Adriano.
Acrópolis significa “la
ciudad alta”, levantada en las colinas de Atenas.
“Político”
signgifica- “todo lo referente a la
polis”.
“Política”
es “la toma de decisiones con
referencia a la polis”
Lo
que el
“Estado” (“Polis”) decide hacer
se
llama “política”.
Los
que deciden lo que
hará la “polis” se llaman
“políticos”.
Los
que tienen la tarea de
controlar que se
cumplan las leyes de la “polis” se llaman
“policías”.
En la
Grecia Antigua
habían ciudades en las
cuales una sola persona decidía sobre todas las cosas y
habían otras, en las
cuales decidían los ancianos de la ciudad o los
dueños de las tierras. En
Atenas, todos los ciudadanos decidían sobre todas las
políticas.
Esto
es lo que llamamos
“democracia” ya que el
“demos” -pueblo-(no se incluían las
mujeres ni los esclavos) decidían sobre
todas las políticas.
Actualmente
se usa el
término “democracia” para
designar al sistema en el cual representantes del pueblo – no
los ciudadanos
mismos- deciden sobre la política.
El
error reside en llamar
“democracia” al
sistema de representantes. En la verdadera
demo-cracia decide el “demos” (los ciudadanos en
sí) y nadie decide por ellos.
Hoy todavía muchos
están de acuerdo en que los
representantes decidan por ellos porque no ven otra posibilidad. Hasta
no hace
mucho tiempo era difícil consultar qué
querían millones de personas. Hoy en día
se puede consultar por medios electrónicos-
teléfonos celulares, tarjetas
magnéticas, computadoras, por medio de red Internet.
Cada
día
podrían decidir millones de personas
sobre las política a seguir.
Este
sistema se llama
“Democracia Directa” , en
el cual cada ciudadano -sin representantes de por medio- puede
proponer,
debatir y votar cada decisión referente a la sociedad en la
que vive.
¿Esto
es
técnicamente posible? Sí
¿Es
conveniente?
Depende para quién. Para
algunas personas –no. Para otras –sí.
Hacer política es decidir qué hacer.
¿Qué
significa “decidir”?
En política hay dos
tipos de decisiones:
1.
¿Qué hacer?
(decisiones
políticas)
2.
¿Cómo hacerlo?
(decisiones de
ejecución)
El capítulo siguiente
trata sobre el primer tipo
de decisiones.
Más adelante trataremos
sobre el segundo tipo.
2.
Las decisiones no son conclusiones
Mucha
gente confunde decisiones
con conclusiones
ya que a veces una decisión proviene de una
conclusión y viceversa. Las
decisiones no son conclusiones. Son dos acciones diferentes del
pensamiento.
“Decidir” es considerar las diferentes
posibilidades y preferir una de ellas.
“Decidir” es
“prefererir”.
Llegar
a una conclusión
implica analizar la
situación (y no “diferentes
posibilidades”) y determinar su significado.
“Concluir
“ es “diagnosticar”.
Existen
cuatro diferencias
principales entre
“decision” y
‘conclusión”.
1.
“Decidir”
es “preferir”. Cuando hay diferentes posibilidades
hay que elegir
una. Cada decisión es determinada por una prioridad. Todas
nuestras decisiones
dependen de nuestras prioridades. “Concluir” es
“diagnosticar”. Un diagnóstico
puede ser correcto pero es imposible preferirlo. Un
diagnóstico correcto es el
resultado de la utilización del conocimiento y la
lógica. Una “conclusion” está
determinada por la lógica y no por una prioridad. Debemos
aceptar el
diagnóstico aún si preferimos otro.
La conclusión/diagnóstico no depende
de nuestras preferencias. No existe más que una
conclusión correcta y podemos
llegar a ella a través de nuestros conocimientos
técnicos y nuestro
razonamiento lógico.
La
conclusión se
determina según conocimiento y lógica,
y
la decisión según la
“prioridad”.
2.
La
“decisión” puede ser buena o mala pero
no “falsa” . No hay decisiones
falsas, solamente malas decisiones. No
hay “buenas” o “malas”
conclusiones, solamente conclusiones “verdaderas” o
“falsas” .
2+2=5
es una
conclusión “falsa” y no
“mala”, y obviamente no hay en esto
“decisión”
3.
El
que toma una decisión es responsable porque
podría haber decidido algo
diferente- según otra prioridad- y obtener un resultado
diferente. El que
extrae una conclusión no es responsable de ella ya que es
imposible llegar a
otra conclusión verdadera. El que extrae una
conclusión es responsable de du
validez – no de sus consecuencias.
4.
La
información determina una conclusión pero no una
decisión . La misma
información obliga a diferentes personas a llegar a las
mismas conclusiones
pero no las obliga a tomar las mismas decisiones.
Para clarificar la diferencia
entre decisión y
conclusión, comparemos a Hamlet cuando se plantea
:”Ser o no ser”, con un
cirujano que considera “amputar o no amputar”
Hamlet
tiene dos opciones y debe
elegir una. El
conocimiento y la lógica no pueden ayudarlo porque no pueden
determinar qué es
“bueno” para él. Pero
un cirujano debe
resolver su dilema por medio de su conocimiento médico, la
lógica y su
experiencia para llegar a la conclusión médica
correcta. Si la conclusión tiene
consecuencias “malas” el médico no es
responsable de ellas. El cirujano es
responsable, sólo, de la exactitud de su
conclusión médica – su
“diagnóstico”
Imaginemos
un enfermo que tiene un
tumor en la
pierna. Como resultado de los análisis el
médico concluye que el tumor es canceroso
y
dice: “ Si amputamos la
pierna, usted vivirá largo tiempo, si no usted
morirá pronto”. El médico
aplicó
su experiencia y el razonamiento lógico para llegar a una
conclusión a partir
de la información. Llegó a una
conclusión, el diagnóstico, y no tomó
una
decisión. Si su diagnóstico es falso, es a causa
de la información errónea, de
la aplicación errónea de la lógica o
su experiencia médica pero no de sus
prioridades. El médico diagnostica y el paciente decide si
amputar o no. La
información médica determina el diagnóstico
pero no la decisión
del paciente frente a la conclusión del médico. El medico diagnostica, el paciente decide.
El
mismo diagnóstico
puede llevar a decisiones
diferentes en enfermos diferentes.
Algunos
decidirán morir
a vivir lisiado y otros
preferirán vivir lisiados a morir.
¿Cuál es la “mejor”
decisión?
¿La
misma
conclusión puede llevar a dos decisiones
opuestas y ambas “buenas”?
¿Dos
decisiones contradictorias pueden
ser ambas “buenas”?
Aunque
pueda sorprendernos la
respuesta es : Sí!
La
razón es simple.
Diferentes enfermos tienen
prioridades diferentes, algunos prefieren morir a vivir lisiados y
otros
prefieren vivir lisiados a morir. Ambas
decisiones son “buenas” para quién las
tomó, ya que fueron determinadas por dos
prioridades diferentes y no por los hechos, la información o
lógicas
diferentes. Las
personas tienen
diferentes prioridades y es imposible juzgarlas porque dicho juicio
está basado
,también , en las prioridades del que juzga.
¿Cómo
está relacionado ésto con la política?
¿La
política
es una decisión o una conclusión?¿Los
políticos toman
“decisiones” o “conclusiones”
políticas? En política la gente vota. Votar es
elegir, es decir, preferir una posibilidad a otras. Todos los que
elaboran una
política , los reyes, los dictadores, los presidentes, los
primeros ministros,
los jefes, los ciudadanos comunes, todos eligen una posibilidad entre
varias.
Una conclusión no se puede elegir porque hay una sola
conclusión correcta. Por
esta razón está claro que la
“política” es un
conjunto de decisiónes y no de
conclusiones.
La
decisión
está determinada por las prioridades y no por la experiencia, la
información o la lógica.
Los
mismos hechos,
información y lógica pueden llevar a decisiones
diferentes a causa de las prioridades diferentes.
La
respuesta a la pregunta
¿qué hacer? es siempre una decision y no una
conclusión.
Decidimos
qué hacer (en
lo personal y tambien en la sociedad) no sacamos
conclusiones de lo que hacer.
El
que decide es responsable de su
decisión ya que pudo haber elegido
diferente (según otra prioridad) y con un resultado
diferente.
El
que llega a una
conclusión no es responsable de ella ya que es
imposible llegar a una conclusión diferente que
también sea correcta.
Los
políticos cuyas
decisiones acarrearon consecuencias no deseables
tratan de desligarse de la responsabilidad diciendo: “ No
tuve otra opción”.
Ellos
sostienen que llegaron a una
conclusión y por eso no son
responsables de los resultados. Ellos
votaron. Votar es elegir/preferir. La
preferencia es una elección. Es imposible elegir/preferir
una conclusión y por
esta razón es imposible decidirla.
3.-
Las
prioridades
Una prioridad es un principio que
determina qué es “bueno” y preferible.
La prioridad no es un medio sino un objetivo. Sin prioridad no es
posible
elegir. “Decidir” es elegir una opción
entre varias. “Elegir” es
“preferir”.
Preferimos según nuestras prioridades. Las prioridades
determinan lo que esta
“bien” y para quién lo está.
Toda persona tiene una prioridad suprema aún si no
tiene conciencia de ello. Muchos creen que sus prioridades son
“naturales” ú
“obvias”.
Esto
es un error. No hay prioridad
natural.
Las
prioridades son afirmaciones
arbitrarias que necesitamos para poder
preferir. Si no podemos preferir no podemos elegir y en consecuencia no
hay qué
decidir.
Antes
de la primera guerra mundial
en Europa, mucha gente creía que el
significado de “bien” era: “todo lo que
está bien para el Rey y la Patria”. En
EEUU , muchos creían que “si estaba bien para la
General Motors estaba bien
para EEUU” . Pero si está bien para la General
Motors, ¿está bien tambien para
la Ford?. Los trabajadores de la Ford no lo creían
así.
Las prioridades son creadas por el
hombre y no por la “Naturaleza” o por
“Dios”, no por la “Historia” ni
por la “Realidad”. Las prioridades no nos son
impuestas por nada externo , de arriba o de abajo. Si nos fueran
impuestas no
tendríamos problemas políticos. Muchos
creen que el “instinto de supervivencia” es la
prioridad última que nos impone
la Naturaleza.
Cada suicida lo contradice. Si la
supervivencia fuera una prioridad
absoluta, para Hamlet, “no ser” no sería
una posibilidad y dería elegir “ser”.
Entonces para Hamlet -y otros muchos- la supervivencia no es una
prioridad
absoluta.
Ninguna prioridad es absoluta.
Un sondeo realizado por la BBC en
2004 mostró que el 71% de los
americanos está dispuesto
a “morir por Dios”.
Para ellos, la fe en Dios tiene más valor que su propia
vida. Les dan más valor
a su forma de vida que a la vida misma.
Muchos están dispuestos
a sacrificar sus vidas luchando por la libertad
o por su honor.
Prefieren morir a vivir bajo la
opresión o la humillación.
“Honor o
muerte”, y “La libertad o la muerte”
motivaron a millones de
personas que lucharon contra la opresión en lugar de
someterse. ¿Estaban
equivocados?
¿Era preferible
someterse a la opresión nazi que combatir el nazismo?
Muchos respondieron “NO”.
Las sociedades humanas no son una
creación de la naturaleza. Son
creaciones humanas arbitrarias. Al crearse las sociedades, el hombre se
liberó
del sometimiento absoluto a la naturaleza.
En la naturaleza,
cada decisión está determinada según
las
necesidades biológicas. ¿Es
“bueno” depender totalmente de las necesidades
biológicas? Esto nos priva de libertad y limita las
prioridades a una sola: la
supervivencia. La vida en sociedad nos libera de esta esclavitud
facilitando la
satisfacción de las necesidades biológicas. La
vida en sociedad nos permite elegir
libremente nuestras propias prioridades. Elegimos según
nuestras prioridades.
Podemos clasificar
las prioridades sociales en cinco grandes
categorías según respondamos a la siguiente
cuestión:
“Quiero
hacer lo que esté “bien”, pero
¿para quién tiene que
estar bien?”
Las cinco respuestas
son:
a)
Bien
para mí ( prioridad egocéntrica).
b)
Bien
para mi Rey, mi país, mi nación, mi tribu
(prioridad
etnocéntrica).
c)
Bien
para la humanidad (prioridad antropocéntrica).
d)
Bien
para Dios (prioridad teocéntrica).
e)
Bien
para la naturaleza (prioridad biocéntrica).
En cada momento dado,
todo ser humano tiene una única
prioridad (aún inconscientemente) sin la cual no puede
decidir. No podemos
tener dos prioridades simultáneas, ya que no se pueden
preferir dos cosas al
mismo tiempo.
Cuando surge un
problema: ¿qué preferir? Se puede preferir
una sola cosa – según una única
prioridad.
Cada prioridad
excluye a las demás. La premisa “Bueno para
la patria” excluye “Bueno para
mí” y también “Bueno a los
ojos de Dios”.
El egocentrismo
– prioridad del capitalismo- excluye el
etnocentrismo, prioridad del socialismo y del cristianismo.
“Bueno a
los ojos de Dios” en la historia del sacrificio, en
la Biblia, no es
“bueno para Abraham” ni
es “bueno para Isaac”.
Muchos hacen uso de prioridades diferentes en oportunidades
diferentes,
pero
en cada momento
dado, cada uno tiene una única prioridad.
Los conflictos
sociales derivan de prioridades que se
contraponen.
El etnocentrismo de
un grupo entra necesariamente en
conflicto con el etnocentrismo de otros grupos y con frecuencia conduce
a
guerras.
“Alemania
por sobre todo” (como dice el himno alemán
“Deutscheland uber Alles) excluye a la
“autonomía de Gran Bretaña”
(“Rule
Britannia” como dice el himno no oficial del imperio
británico) y ambos
excluyen a “bueno para la humanidad”.
También el
egocentrismo de una persona se contrapone al
egocentrismo de otra.
Cada prioridad tiene
sub-prioridades, que
determinan cuál es el significado y el
contenido de ”bueno”. Por ejemplo, “bueno
para mí” puede
significar buena salud, o bien una gran
fortuna, o poder supremo o la felicidad perfecta o una larga vida, etc.
En cada instante dado
hay ,también, una
sola sub-prioridad .
¿Cómo
intervienen las prioridades en el caso de Hamlet y del
cirujano sobre los que hablamos anteriormente? Ellas intervienen en la
decisión
de Hamlet pero no en el diagnostico del médico.
Hamlet necesita
decidir y el médico necesita
diagnosticar. Hamlet
necesita una
prioridad para decidir, pero el médico extrae una
conclusión aplicando el
razonamiento lógico, la información y la
experiencia, no hace uso de sus
prioridades personales.
Si Hamlet es
religioso debe preferir lo que es “bueno a los
ojos de Dios “ y elegir “ser”, ya
que
las religiones determinan que suicidarse es “malo”.
Pero si la prioridad
de Hamlet es hacer lo que es “bueno
para mí”, es posible que elija “no
ser”.
El
cirujano no puede elegir un conclusión médica.
Las
conclusiones le son impuestas por los datos y la lógica. La
conclusión no es ni
“buena” ni “mala” sino
“verdadera”
o “falsa” y por esta razón él
no necesita
una prioridad que la justifique.
¿Y en caso
de la política? ¿la política necesita
prioridades?.
Los
políticos eligen una política. Una
elección exige una
prioridad, es imposible preferir sin una prioridad que determine
qué es
preferible. Por esta razón toda política necesita
de la prioridades. “Bueno
para mi Rey y para mi Patria” era la prioridad de la
mayoría de los europeos
hasta la Primera Guerra Mundial. Millones de europeos se ofrecieron
voluntariamente a morir “por el Rey y la por
Patria”. Pero las dos guerras
mundiales provocaron un cambio en las prioridades.
Actualmente la prioridad suprema de la
mayoría de las
personas en Europa y EEUU es el egocentrismo, es decir, es
“bueno” lo que es
“bueno para mí”.
En su discurso
inaugural en 1961, el presidente Kennedy dijo
a los ciudadanos americanos : “ No se pregunten
qué es lo que su patria puede
hacer por ustedes sino
qué es lo que
ustedes pueden hacer por su patria”.
Les pidió
a los estadounidenses cambiar la prioridad de
preocuparse por ellos mismos por la
prioridad de preocuparse por su patria. En lugar de preferir su propio
bien,
preferir el bien de la sociedad en la que viven. Muy pocos lo hicieron.
Las prioridades son
transmitidas desde nuestra infancia por
nuestros padres, maestros, líderes, los medios de
comunicación, etc.
Desde el momento que
las adquirimos, es muy difícil (si no
imposibles) modificarlas.
Toda persona cree que
su prioridad es “natural”, “la
única
elección lógica”. Pero
cada prioridad
depende de la persona y no se la puede juzgar “de modo
objetivo” ya que la
justificación de este juicio está basada en las
prioridades del que juzga.
No obstante el pedido
de Kennedy, pocos americanos
abandonaron su egocentrismo . Hubo americanos que decidieron que el
etnocentrismo de Kennedy era incompatible con el egocentrismo de ellos
y por
eso lo asesinaron el 2 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas. Este
hecho, como
todas las guerras, demuestra que el conflicto entre prioridades provoca
guerras
y muerte.
4.-
Los
Políticos
En la Grecia Antigua,
los habitantes que se ocupaban de los
problemas de la “polis” eran
llamados polites.
Los polites proponían
las políticas . Hoy en
día, son
los políticos los que deciden las políticas en
nombre de el resto de los
ciudadanos.
“Votar”
es “elegir”. “Votar es
“preferir”. En las elecciones
votamos a nuestros representantes que preferirán, en nuestro
lugar, qué es lo
que nuestra
sociedad debe hacer. Nosotros
elegimos a otras personas para que
expresen nuestras preferencias y esperamos que sus preferencias sean
adecuadas
a nuestras prioridades. Los
representantes que elegimos dicen ser nuestros enviados. Su autoridad
proviene
de la autoridad nuestra que ellos representan. Entonces, de hecho,
ellos
prefieren según sus prioridades y nos las imponen.
¿Porqué
tenemos que elegir a otros que prefieran por
nosotros? ¿Porqué no elegir por nosotros mismos
lo que nuestra sociedad debe
hacer? Nosotros elegimos representantes que decidan por nosotros
porque, saber
qué prefieren millones de ciudadanos era, hasta no hace
mucho tiempo, una tarea
ardua y las decisiones políticas necesitan tomarse, con
frecuencia, rápidamente.
La manera
más fácil de decidir qué
hará una sociedad entera
es que una sola persona decida por nosotros. Por eso durante mucho
tiempo, en
la mayoría de las sociedades, una sola persona
(el jefe de la tribu, el rey , el emperador)
decidía el destino de toda
la sociedad. La autoridad de esa
persona ,que decidía por todos,
estaba basada en su origen o en ser
el jefe del ejército.
Luego, las personas
dejaron de lado
este sistema y eligieron
representantes para de decidieran por ellos. Si cada 100.000 habitantes
hay un
representante, entonces 500 políticos representan a 50
millones de ciudadanos.
Esas quinientas personas se pueden reunir facilmente en un recinto para
debatir
y votar levantando las manos. (“Parler”, en
francés significa “hablar” y por
eso el recinto de debate se denomina “parlamento”).
Los representantes
pueden tomar muchas decisiones cada día,
en lugar de los que los eligieron.
Este sistema
aún está en vigencia debido a que ,hasta no
hace mucho, tomaba mucho tiempo averiguar lo que millones de personas
prefierían, explicarles las posibilidades, organizar los
medios para llevar a
cabo las votaciones y luego contar millones de cómputos.
Hoy en
día, ésto es facilmente realizable por medio de
teléfonos celulares, computadores, televisión y
targetas magnéticas.
Mucha gente piensa
que los políticos son especialistas en
tomar decisiones. Los políticos no son especialistas en
decidir. No hay
especialización para decidir.
La
decisión se toma según una prioridad, no según
una
especialización. Decidir es una función, no una
profesión. Todo el mundo toma
muchas decisiones por día. El filósofo ateniense
Platón, que se oponía a la
democracia, sostenía que para tomar decisiones se necesita
ser un especialista,
como el capitán de un barco que para llegar a buen puerto
utiliza sus
conocimientos sobre embarcaciones y navegación.
Pero la sociedad no es una barco.
En un barco, todos los
pasajeros quieren llegar al mismo destino pero, en una sociedad, no
todos los
ciudadanos quieren llegar al mismo lugar.
Tienen diferentes
prioridades y por eso ,diferentes
preferencias y objetivos diferentes.
Los
políticos son especialistas en obtener el poder, (por
ejemplo, son especialistas en conspiraciones para derribar a sus
rivales, en
lisonjería para adular a sus superiores, en
hipocresía para conseguir simpatizantes).
Sin estas especializaciones no pueden conseguir su puesto. Pero no
tienen
ninguna especialización en tomar decisiones.
Los
políticos deciden según sus propias prioridades
como
todo el mundo. No existe ninguna especialización de este
tipo.
Los inventores de la
democracia en Atenas, decían : “cada
cocinero puede gobernar” . Es fácil ver que esto
es verdad cuando Arnold
Schwarzenegger, el musculoso que se convirtió en actor de
cine es, en el
presente, Gobernador de California. Arnold
decide por todos los ciudadanos , sin
ningún tipo de
especialización en el tema. Y puede hacerlo porque tiene
prioridades como todo
el mundo. Otro actor de cine, Ronald Reagan, fue electo en 1980,
Presidente de
los EEUU. ¿Tenía alguna capacitación
especial para poder ser Presidente? Por
supuesto que no. Ningún Presidente tuvo ningún
tipo de capacitación especial
para poder serlo. La presidencia es una función y no una
profesión. Nunca podrá
ser una profesión. Porque la toma de decisiones nunca
podrá ser una profesión.
Cada uno de nosotros puede ser Presidente. Que sea un
“buen” (¿para quién?)
presidente o un “mal” (¿para
quién?)presidente depende de las prioridades y
preferencias del que lo juzgue.
Es verdad que la
predicción de los resultados de una
política exige especialización.En la Casa Blanca
, los expertos estudian sobre
un tema y explican al Presidente las posibles opciones y sus
consecuencias y
entonces él puede elegir. Sólo el Presidente, que
no es experto, decide. Raramente,
los expertos deciden las
políticas, pero cuando lo hacen son sus propias prioridades
las que guían su
decisión y no su especialización.
Un Presidente decide
como el jurado en la corte. Los
miembros del jurado no son expertos en leyes. Escuchan a los abogados,
a los
testigos y al juez y entonces deciden si el acusado es culpable o no.
Ellos
deciden según sus prioridades, no según su
conocimiento sobre leyes. El
Presidente hace lo mismo.
Los
políticos deciden cuáles serán las
preferencias de la
sociedad.
El Estado impone sus
preferencias a la sociedad.
Esto plantea dos
cuestiones:
1.-¿Qué
es la “sociedad”?
2.-¿Qué
es el “Estado”?
5.-
La sociedad
Margaret Thatcher,
Primer Ministro británica en los ’80,
dijo: “En la realidad, la sociedad no existe, existen
individuos y familias.” Ella
justificaba así su política de
privatización según la cual las minas, los
ferrocarriles, las centrales eléctricas, etc,
no necesitan ser
patrimonio de la sociedad y prestar a ésta un servicio ya
que, según ella, la
sociedad no existe, es una ficción; sino pasar a manos
privadas
(“privatización”) que las administre
económicamente. A primera vista podríamos
creer que tiene razón. No podemos ver la entidad denominada
“sociedad”. Vemos
sólo personas. Pero si ella tiene razón , podemos
decir que el “Ejército” no
existe, son sólo personas que llevan uniforme”.
Sabemos que es un absurdo. Un
ejército es más que un grupo de personas con
uniformes. La diferencia entre un
ejército y un grupo de personas con uniformes reside , no en
su apariencia sino
en su conducta. Un
grupo de personas que
visten uniformes porque están de moda, no obedecen
órdenes ni actúan juntos
según un plan específico. No
arriesgarían su vida ni matarían a nadie aunque
recibieran órdenes de hacerlo.
Sólo los
soldados de un ejército lo hacen.
La diferencia entre
“ un grupo de personas” y “una sociedad”
no
reside en la apariencia sino en
su conducta.
Una
“sociedad” no es solamente un grupo de personas que
viven una al lado de la otra, sino personas que se comportan
según reglas
aceptadas por la mayoría. Estas reglas, conocidas como
“leyes” fueron fijadas
para evitar conflictos entre las personas y son respetadas
por la mayoría
, la mayor parte del tiempo.
La obediencia a las
leyes es lo que hace de un grupo de
“personas”, una “sociedad”.
En diferentes
sociedades hay diferentes leyes, pero en cada
caso las personas acuerdan obedecer las mismas leyes y eso las
convierte en una
“sociedad”. No
todos obedecen todas las
leyes, pero la mayoría obedece la mayoría de las
leyes. Parte obedece por miedo
al castigo pero la mayoría de la gente, en la
mayoría de las sociedades, las
obedece porque sabe que en caso contrario estarán en
conflicto permanente y
convivir con otras personas sería imposible. Si cada uno
obedeciera sus propias
leyes, como en el “Lejano Oeste” de los EEUU en el
siglo XIX, no sería una
“sociedad”. Un grupo de personas así
vive en conflicto permanente, sin nada en
común y se desarticula. Los indios americanos
decían que “el ”Lejano Oeste”
,
se convirtió en salvaje sólo después
de que llegaron los hombres blancos”, ya
que cada inmigrante obedecía a sus propias leyes.
Cuando el hombre vive
según sus propias
leyes, entra en conflicto con los demás y la
“sociedad” no existe.
Antes de la
creación de las sociedades, los humanoides no
eran más que primates sin palabra ni pensamiento.
Es la vida en
sociedad la que produjo la palabra y el
pensamiento, “humanizando” así a los
primates.
La palabra y el
pensamiento no son productos de la
naturaleza sino de la vida en sociedad.
Cuando no existe la “sociedad”, no existe la “unidad”, no existe la
“palabra”, ni existe la
”conciencia”.
6.-
El Estado
Las personas que
viven juntas y aceptan las mismas reglas
forman una “sociedad”.
Para elaborar dichas
reglas (las “leyes”), para aplicarlas y
defenderlas, se crearon sistemas específicos. El conjunto de
estos sistemas
constituye el “Estado”.
Los componentes de un
Estado común son :
§
el
Parlamento, un grupo de personas que discuten las leyes y
las políticas, es decir, lo que deberá hacer toda
la sociedad.
§
el
Gobierno, un comité que decide cómo aplicarlas.
§
la
Justicia, la Policía y las prisiones, organizaciones cuyo
rol es hacer respetar las leyes.
§
el
Ejército , una organización destinada a defender
la
sociedad de amenazas externas, o atacar a otras sociedades.
El contenido de las
leyes depende de las prioridades de
quien las hace. Si una persona elabora las leyes , el contenido de las
mismas
dependerá de las prioridades de dicha persona.
Si
un grupo las
elabora, el contenido de las mismas dependerá de las
prioridades de dicho
grupo.
En el pasado, la
leyes eran atribuídas a Dios. La
supervivencia y la existencia de la sociedad misma dependían
de las leyes
aceptadas por todos. La gente comprendía la importancia de
las leyes y
consideraba que sólo Dios podía haberlas
inventado. Las leyes se grababan en
las piedras para que fueran permanentes y visibles. ( En hebreo, para
expresar
“grabar una piedra” y “elaborar
o
redactar una ley” se utiliza el mismo verbo).
En la Biblia se
cuenta que Moisés recibió de Dios, en el
Monte del Sinaí, los
diez mandamientos.
Este es un ejemplo de la creencia de que las leyes fueron dictadas por
Dios. Según
la Biblia, Moisés las grabó
en una piedra pero las recibió de Dios. El mismo Mahoma,
cuando escribió el
Corán, estaba persuadido de que fue Dios quien se las
había dictado. Sólo las
personas inventan las leyes.
Moisés, no
Dios, inventó los diez mandamientos y Mahoma, no
Dios, inventó el Corán. Son las personas las que
hacen las leyes y las
políticas y ellos mismos las pueden modificar. Las
diferentes sociedades tienen
diferentes leyes. Cada sociedad es generada y sostenida por quienes
viven en
ella y tienen el derecho de modificarla cada vez que así lo consideren.
La cuestión fundamental
en política es : ¿quién
decide
lo que debe hacer la sociedad ?
Hasta hace cuatrocientos
años, la respuesta era “el Rey decide”.
Pero muchos ciudadanos se
oponían a las
decisiones del Rey y prefirieron decidir por ellos mismos que
haría toda la
sociedad. Ningún rey aceptó esto. Violentos
conflictos se generaron entre los
ciudadanos y el rey. El rey exigió “Orden y
Ley” y los declaró “sin ley”.
Por “Orden y Ley”, el
Rey entendía su
orden y su ley. Los ciudadanos querían
“orden y ley” hechos por ellos
mismos. El
conflicto entre los
ciudadanos y el rey no era un conflicto entre la
“ley” frente a la “falta de
ley” ni el “orden” frente al
“desorden”. Era una lucha entre la ”ley
del Rey” y
la “ley de los ciudadanos” y el “orden
del Rey” frente al “orden de los
ciudadanos”. En el siglo XVII, los ciudadanos ingleses
destituyeron la
monarquía y en el siglo XVIII lo hicieron los franceses.
Desde entonces se creó
en el mundo, un sistema de representantes y de partidos
políticos. En
1991, se derrumbaron los regímenes en
Rusia, Polonia, Hungría, Bulgaria, en los cuales un
comité de dirigentes de un
sólo partido, decidían la política y
el 99.99% de los ciudadanos no podía influir
de ningún modo en dichas decisiones. Estos
regímenes se derrumbaron porque
aquellos que nacieron y se educaron en ellos se negaron a apoyarlos. Esto demuestra que la
pregunta ¿quién decide
lo que hará la sociedad? aún esta en vigencia.
Actualmente, en todos los Estados,
es un pequeño grupo de representantes
el que decide lo que hará la sociedad. La mayoría
de los ciudadanos
todavía aceptan este sistema
porque aún no cayeron en la cuenta de que los
teléfonos celulares, las tarjetas
magnéticas, la televisión e Internet crearon una
nueva realidad en la cual
ellos mismos, no sus representantes, pueden decidir qué
hará la sociedad.
Un sistema en cual cada ciudadano
participa de las decisiones de qué
hará toda la sociedad se llama “Democracia
Directa” porque todos deciden en
forma directa, sin representantes, el destino de la sociedad.
Los que apoyan el sistema
representativo se oponen a la Democracia
Directa y sostienen que es un “desorden” y
“ausencia de ley”.
¿En qué se
basan?
La autoridad de los representantes
para representar viene dada por la
autoridad de los representados. Si ellos no les dan la autoridad de que
los
representen, no tendrán autoridad de representar. Pero la
autoridad de cada uno
de representarse a sí mismo no depende de nadie. Los
representantes están bajo
las órdenes de quienes los eligieron. Los votantes
están bajo sus propias órdenes,
no de los demás. Los
electores son
los originales poseedores de la autoridad de los representantes
electos.
Si los ciudadanos quieren
representarse a sí mismos y decidir por sí
mismos qué hará la sociedad entonces,
“un sistema de representantes” es
anti-democrático .Esto plantea la cuestión:
¿Qué es la democracia?
7.-La
Democracia
La democracia fue
inventada en la antigua Atenas por
Cléisthenes, hace unos 2500 años. En griego,
“demos” significa “toda la gente
de la comunidad”, y “kratos” significa
“poder” o “autoridad para
decidir”.
Demos-kratia (democracia) significa una comunidad conducida por todos
sus
miembros.
Actualmente
podríamos llamar a este sistema, Democracia
Directa ya que el término
“democracia” pasó a significar una sociedad en la cual
representantes de los ciudadanos,
no los ciudadanos mismos, deciden sobre qué hará
la sociedad.
En la demos-kratia
ateniense, todos los hombres adultos
libres (excepto las mujeres y los esclavos) decidían las
leyes y la política de
la sociedad. No era un régimen de referéndum, en
el cual los ciudadanos
decidían sobre cosas impuestas por otros. Todos los
ciudadanos podían proponer
las leyes y las políticas, debatirlas y votarlas.
En todo el mundo
antiguo no permitían a las mujeres ni a los
esclavos proponer y votar políticas. Este era un grave
defecto, pero todas las
otras sociedades antiguas ni siquiera a los hombres libres les era
permitido
tomar parte en las decisiones. Sólo los reyes o los ancianos
de las tribus
decidían qué hacer. La demos-kratia ateniense fue
la única que permitía a los
hombres libres proponer, debatir y votar.
Hasta nuestros
días admiramos las pirámides de Egipto, pero
los faraones no nos legaron nada que tenga vigencia en la actualidad.
Por el
contrario, la democracia ateniense nos legó el
método de prueba por la
argumentación lógica, el Teatro, la Tragedia y la
Comedia, la filosofía y los
principios de la democracia. Todo
esto
lo utilizamos hasta hoy. La
demanda de
“democracia” existe, a pesar de que su contenido y
su forma se hayan
desvirtuado.
La democracia
ateniense produjo las filosofías de Sócrates,
Platón y Aristóteles. Allí se
inventó el Teatro, el Drama, la Tragedia, la
Comedia, las obras de Esquilo, Sófocles,
Aristófanes y el método de
demostración por la argumentacín
lógica. Nosotros utilizamos todo esto hasta la
actualidad. Fueron inventados en la democracia ateniense, y a causa de
ella. En Esparta,
la “polis” vecina de Atenas,
decidían dos reyes y un consejo de ancianos sobre que lo
haría toda la sociedad
y allí no se inventó ninguna filosofía
ni el Teatro ni la Comedia ni la
Tragedia y la “polis” Esparta no dejó
tras ella ni siquiera edificios o
monedas. ¿porqué?
Porque la
filosofía, el Teatro, la Tragedia fueron producto
de debates públicos alrededor de la cuestión:
¿qué necesita hacer la sociedad?
, en discusiones públicas que precedían a las
votaciones en una gran plaza
llamada Ágora. En dicha plaza , todos los ciudadanos
podían expresar sus
opiniones. En los debates importantes, era un deber (llamado
“parthesia”)
expresarse publicamente ya que el silencio era penado por la ley.
Todos los ciudadanos
discutían y votaban directamente sobre
todas las leyes y las políticas de Atenas.
En la democracia
ateniense no habían elecciones. Los
ciudadanos designaban a las personas que aplicarían las
politicas. Esas
personas eran designadas por s-o-r-t-e-o, no por medio de elecciones.
Las responsabilidades
duraban solamente un año. Nadie
podía
ser designado dos años consecutivos. Todos los
años, con un nuevo sorteo se
designaba a nuevas personas. Los que teminaban su mandato
debían rendir cuenta
de sus actos, y sus fracasos eran penados.
La
designación de funcionarios por s-o-r-t-e-o evitaba la
constitución de una élite
y eliminaba la competencia política.
Este sistema era
completamente diferente a lo que hoy
llamamos “democracia”.
El significado actual
de “democracia” es un régimen en el
cual un grupo de personas decide, por todos, sobre lo que debe hacer la
sociedad. Esto entra en contradicción con el
espíritu de la democracia original
en donde todos los ciudadanos, no sus representantes,
decidían sobre todas las políticas.
Democracia no es
“libertad de expresión” o
“elecciones
libres”. Ambas son importantes pero no implican el gobierno
de los miembros de
la sociedad. Sólo un sitema en cual todos los ciudadanos
deciden cada ley y
cada política es “democracia”. La
“democracia” auténtica es la
política sin políticos.
Este es el
significado original de demos-kratia ateniense.
8.-
La Libertad
Libertad es la
situación en la cual una persona vive según
sus propias decisiones.
Un individuo
– o un grupo- que vive según sus propias
decisiones, es “libre”.
El que vive
– con su conocimiento o sin él- según
decisiones
de otros, no es libre.
La libertaad absoluta
es imposible, no importa en qué
sociedad. Esto es posible solamente cuando una persona vive,
voluntariamente,
aislado de todos.
El que vive con otras
personas, necesita aceptar
ocasionalmente sus decisiones, y cuidar que sus decisiones no molesten
a los
demás. Incluso
dos personas que viven
juntas voluntariamente tienen diferencias de opinión, y cada
uno de ellos debe,
ocasionalmente, aceptar las decisiones del otro.
Si siempre es el
mismo, el que acepta las decisiones del
otro, está “oprimido” por el otro. Pero
si ambos aceptan ocasionalmente las
decisiones del otro, están limitando su libertad,
voluntariamente, para poder
vivir juntos. Esto es lo que ocurre en numerosas familias, comunidades,
ciudades y sociedades.
En las sociedades, la
gente acepta obedecer las decisiones
de otros, si los otros, a su turno, obedecen las decisiones de los
primeros. Si
es siempre el mismo grupo de gente el que obedece las decisiones de
otros,
entonces es un grupo oprimido.
Libertad absoluta de
cada miembro de un grupo no es posible
en ningún grupo, ni siquiera en la comuna
anarquista más pequeña.
La mayoría
de las personas prefiere vivir en grupos, como
familias, tribu, sociedad, con libertad parcial y no absoluta. Existen, de todos modos,
varios grados de
libertad parcial.
La vida
según las decisiones que toma un dirigente electo da
más libertad que la vida según las decisiones de
un dirigente que no fue
electo, ya que los votantes pueden al menos elegir quién va
a decidir por
ellos. Sin embargo, el que vive bajo un gobierno que él
mismo eligió, tiene
menos libertades que quién vive según decisiones
de las que él mismo fue
partícipe. Una sociedad en la que cada ciudadano puede
proponer, debatir y
votar cada decisión que incumbe a la sociedad toda, es una
sociedad que se
gobierna a sí misma. La mayoría – cuyas
decisiones fueron aceptadas- vive según
sus propias decisiones y por eso es libre. La minoría debe
obedecer las
decisiones de la mayoria y por eso no es libre, pero si tiene la
posibilidad de
convertirse en mayoría, entonces no es una
minoría oprimida. Los
ciudadanos en una sociedad semejante
tienen mucho más libertad que en una sociedad en la cual un
grupo de
representantes deciden sobre las leyes y las políticas.
La
“política sin políticos”
(democracia directa) permite el
más alto nivel de libertad que sea posible en cualquier
sociedad.
No hay libertad
absoluta ya que la minoría vive según las
decisiones de la mayoría y por eso no es libre. Pero los que
son minoría en una
determinada cuestión podrán ser
mayoría en otra. Un minoría a la que no se
impide expresar sus opiniones y transformarse en mayoría, no
es una minoría
oprimida. Por el contrario, una minoría a la que se le
niega, por medio de
leyes, o se le
limitan las posibilidades
de expresarse, vive oprimida. Pero, en tanto y en cuanto tenga la
posibilidad
de difundir sus ideas y convertirse en mayoría, no es
oprimida. La oposición a
una idea no es opresión. La prohibición de
expresar una idea es opresión. La
democracia directa debe permitir a todas las minorías a
expresar sus ideas aún
cuando la mayoría se les opone. Un sistema semejante
alentaría los debates
públicos sobre las cuestiones políticas, y
aumentaría la preocupación de los
ciudadanos por la sociedad. Esto eliminaría la indiferencia,
el aburrimiento y
la decepción de la mayoría de la gente que vive
en un sistema en cual un grupo
pequeño decide sobre todo lo que concierne a la sociedad.
9.-
Igualdad
política
La
declaración de la independencia americana, declara:
“Nosotros consideramos como una verdad indiscutible que
todos los seres humanos fuimos creados iguales”. En el
original, en inglés, fue
escrito: “Nosotros consideramos como una verdad indiscutible
que todos los hombres
fueron creados iguales.”
¿Y
qué ocurre con las mujeres? ¿Ellas
también “fueron
creadas” iguales a los hombres?
¿Es
posible decir que hay dos criaturas que hayan sido
creadas iguales?
Debido a que no hay
dos criaturas que “hayan sido creadas
iguales”, la declaración contradice a la realidad
biológica. ¿A qué
“igualdad”
se referían ? ¿Se referían a la
igualdad biológica? ¿A la igualdad legal?
¿A la
igualdad económica?¿A la igualdad
política?
Cada una de estas
igualdades son cosas muy diferentes.
Supongamos que se referían a la igualdad ante la ley: todas
las leyes se
aplican de la misma manera a todo el mundo, sin distinción
de origen, de raza,
de sexo, de credo, de situación económica o
poder, entonces no hay persona
alguna que
esté por encima de la ley. La
dimisión forzada del Presidente Nixon en 1974 (a causa de su
participación en
el escándalo de Watergate) es un ejemplo de que , ni
siquiera el Presidente
está por encima de la ley.
Todo esto es igualdad
ante la aplicación de la ley. Pero,
¿qué hay de la igualdad de autoridad para
elaborar las leyes?¿es que todos los
ciudadanos tienen la misma autoridad para proponer, debatir y votar las
leyes?.
Decididamente, no! Muy pocos ciudadanos tienen la
autoridad de
proponer, debatir
y votar la leyes y las políticas.
Los que tienen dicha
autoridad, no son
expertos juristas sino políticos.
La igualdad ante la
ley es muy importante, pero la igualdad
de autoridad para fijar las leyes es más importante
aún. La autoridad de fijar
las leyes y las políticas es la autoridad de fijar reglas
que todos los
ciudadanos deben obedecer.
Todos los ciudadanos deben tener el derecho de decidir las leyes
que la
sociedad debe
aceptar. Ante todo, el objetivo de la ley debe ser, mejorar las
condiciones de
vida de todos los ciudadanos. ¿No sería justo,
acaso, que aquellos cuyas
condiciones de vida se necesitan mejorar pudieran decidir por ellos
mismos cómo
hacerlo? Parece ser, que no, ya que no hay una sola sociedad en la cual
se
permita a todos los ciudadanos , proponer, debatir y votar cada ley y
cada
política.
El Principio de la
Igualdad Política afirma que, aunque no
haya dos ciudadanos iguales (cualquiera sea la razón), todos tienen la autoridad
de proponer,
debatir y votar cada ley y cada política en su propia
sociedad. Sólo los que
poseen esta igualdad, viven según sus propias decisiones y
por lo tanto,son
libres.
Cuando todos los
ciudadanos tienen la misma autoridad de
fijar las leyes , pueden legislar otro tipo de igualdades. Pueden
decidir
cuáles serán todas las leyes de la sociedad,
incluídos otros tipos de igualdad.
El Principio de la
Igualdad Política es aplicable a todo
grupo, familia, tribu, nación, ejército, lugar de
trabajo, escuela, y la
sociedad misma. Este
principio afirma
que cada integrante de un grupo tiene derecho a proponer, debatir, y
votar cada
decisión del grupo. Pocos aceptarán este
principio como indiscutible. Otros
preferirían morir antes de aceptarlo. Se
opondrían a su aplicación en la
sociedad, pero más aún en la familia, la escuela,
el lugar de trabajo,
organizaciones profesionales y en los partidos políticos.
Este principio pone
en pie de igualdad a los “dirigentes” y
“dirigidos”, “dominantes” y
“dominados”.
Ningún
líder de ningún partido político, de
“derecha” o de
“izquierda”, estaría de
acuerdo en que
todos los miembros del partido tuvieran la misma autoridad de proponer,
debatir
y votar cada política del mismo.
Numerosos
“demócratas” dirán que el
Principio de la Igualdad
Política exageran la aplicación de la democracia
, y lo tildarán de
“populismo”. Ellos deforman el sentido original de
la democracia y la deshechan
por considerarla “antigua” o
“irrealista”. Campañas
histéricas contra el
Principio de la Igualdad Política se extenderán
en reacción a cada
reivindicación a favor. La hostilidad hacia el Principio de
la Igualdad
Política será más profunda que la
hostilidad hacia el socialismo, el anarquismo
o el feminismo.
Los socialistas se
opondrán tanto como los capitalistas y
sostendrán que lo importante es el principio de igualdad
económica, no
política. Los socialistas olvidan el hecho que en todos los
estados basados en
la igualdad económica ( la URSS y todos los
países que componían el “bloque
socialista” ), un
comité de
secretarios del partido decidía todo por todos y el 99.99%
de los ciudadanos no
tenía autoridad para decidir sobre nada , incluso
quién decidiría por ellos. No
es un milagro que este sistema se haya derrumbado sin derramar una gota
de
sangre. Fueron muy pocos los que defendieron a este sistema de la
crisis a
pesar de haber sido educados para defenderlo, durante
tres genenraciones.
Muchos creyeron que
al eliminar la desigualdad económica
eliminarían tambien la opresión y la
explotación. Pero en este sistema de
igualdad económica se erigió un gobierno basado
en la desigualdad política que
generó una opresión y explotación
más graves que en los sistemas basados en la
desigualdad económica.
La mayoría
de los que nacieron y fueron educados en un
sistema de igualdad económica prefirieron vivir en una
desigualdad económica en
lugar de una desigualdad política.
La caída
de la Unión Soviética es la
demostración histórica
de que la igualdad económica es inferior a la igualdad
política y no la puede
generar, sóla la igualdad política puede generar
otro tipo de igualdad y por
eso espreferible a todas.
Los opositores de la
igualdad política sostienen qu la
mayoría de los ciudadanos no poseen los conocimientos
necesario para comprender
las leyes que votan. La mayoría de los políticos
no son juristas y sin embargo
proponen y votan leyes y políticas nuevas. Ellos escuchan
las explicaciones de
los expertos sobre las consecuencias de las políticas
propuestas , luego votan
según sus propias prioridades. Cada ciudadano
está en condiciones de hacer lo
mismos. Los ciudadanos podrían escuchar por
televisión las explicaciones de un
panel de expertos sobre la ley o la política y en
consecuencia votar a favor o
en contra. Si una ley o política provoca resultados adversos
que furon tenidos
en cuenta, los ciudadanos pueden anularla cuando lo consideren.
Cada integrante del
panel serán designados por s-o-r-t-e-o y
serán reemplazados regularmente.
10.-
Los
Partidos Políticos
Un partido
político es un grupo de personas que se organizan
voluntariamente para promover una idea política en
particular. Un partido
político no es parte del Estado. Todo grupo de ciudadanos
que quiera promover
ciertas ideas políticas puede formar un partido
político, pero el Estado puede
funcionar sin ellos.
Un partido
político importante necesita de personas para la
atención de sus oficinas, para la difusión de sus
ideas, para la comunicacón,
para la organización de encuentros y debates, para la
recaudación de fondos,
para la fundación de nuevos centros del partido y para la
comunicación
permanente entre sus miembros.
Para que esto sea
posible, el partido necesita empleados
asalariados de tiempo completo, conocidos como empleados, secretarios,
burócratas, “nomenclatura”. El
nombre no
es lo importante; lo que es importante es que estas personas viven de
la
gestión del Partido y controlan su actividad. Ellos son los
que deciden qué
hacer y cómo. Son ellos los que deciden quienes orientan la
nominación de los
puestos de
responsabilidad. Muchos de
ellos se preocupan más de su función en el
Partido que de la política del
mismo.
Todo partido
político tiene una política que le es propia,
pero pueden ser versiones diferentes de la misma política. En la mayoría
de los partidos políticos,
grupos diferentes apoyan diferentes versiones de la política
del Partido.
Cuando un partido político consigue la mayoría en
las elecciones – en las
cuales numerosos ciudadanos no participan- éste comienza a
gobernar el Estado.
El Presidente del partido político pasa a ser el Presidente
o el Primer
Ministro, y los dirigentes del Partido pasan a ser ministros de
gobierno y
utilizan su poder para aplicar la política de su partido
político. Así
funcionan la mayoría de los Estados
“democráticos”. Esto contradice el
fundamento mismo de la democracia, según la cual todos los
ciudadanos tienen
derecho de participar en la elaboración de cada ley y cada
política. Y
contradice también el principio democrático de la
nominación por sorteo
exclusivamente.
La
conducción de un partido político no es
democrática ya
que en la “demos-cratia” son los ciudadanos mismos,
no los funcionarios del
Partido, los que
deciden la política. Lo
que hoy llamamos (erróneamente)
“democracia” es el gobierno de los
representantes de los ciudadanos y no el gobierno de los ciudadanos
mismos.
En la democracia
verdadera no hay representantes que deciden la
política
de la sociedad.
En la democracia, los
miembros de un partido político
deciden cuál será la política de su
Partido y no cuál será la
política a
seguir por toda la sociedad. Un partido
político puede proponer a los
ciudadanos una política pero no, decidir en su lugar. Un
partido que propone
una política específica, hace un aporte a la
democracia, pero un partido que
decide una política en lugar de los ciudadanos es claramente
anti-democrático.
Después de
la Segunda Guerra Mundial, los partidos políticos
se deterioraron en dos sentidos:
§
la
dirigencia de los partidos políticos pasaron de mano de
los ideólogos a los secretarios
§
los
partidos comenzaron a conquistar el poder para su propio
beneficio y de sus amigos y no el de la sociedad
En el presente, en la
mayor parte de los países, son los
secretarios de los partidos los que fijan las políticas en
su propio beneficio
y no en beneficio de los ciudadanos.
Muchos piensan que
esto es “normal”.
En la Democracia
Directa, cada miembro del partido decidirá
qué hará su partido y no qué
hará su país.
Qué
hará el país, lo decidirán los
ciudadanos.
11.-
La
Democracia Directa (DD)
La
Política tiene dos metas: 1.-
Decidir lo que la sociedad debe hacer.
2.- Poner en práctica dichas decisiones.
En la Democracia
Directa los ciudadanos tienen autoridad
para participar de la primera de las metas; hacer propuestas,
debatirlas y
votarlas. El debate público sobre la cuestión:
¿qué debe hacer la sociedad? es
la base de la Democracia Directa.
En Atenas, los
debates filosóficos (consideraciones críticas sobre el
pensamiento) inspiraron
la creación del Teatro, la Tragedia, la
Comedia y el medio de la argumentación lógica
para convencer a las personas en
lugar de hacerlo por medio de la autoridad.
Los debates públicos
sobre política son auténticos, solamente, si
todos
los ciudadanos pueden participar de ellos. ¿Cómo
pueden hacer ésto millones
de personas? Hoy en dia, por medio
de debates televisivos, votación por medio de
teléfonos celulares, tarjetas
magnéticas, pantallas sensibles al tacto. Por medio de
Internet.
En la antigua Atenas los
ciudadanos debatían las políticas en una plaza
llamada Ágora.
La Ágora moderna es la
televisión, donde cada ciudadano puede dirigirse
a millones de personas. En la Democracia
Directa,
cada área de gobierno (salud, educación,
industria, finanzas, etc.) tendrán su
propio canal de televisión que operará las 24
horas del día durante todo el
año. En cada canal habrá un panel de expertos en
el área correspondiente. Los
miembros del panel deberán poseer amplios conocimientos y
experiencia sobre el
tema en cuestión. Responderán a las preguntas
telefónicas del público y
explicarán los diferentes aspectos de cada
proposición.
Los miembros del
panel serán designados por s-o-r-t-e-o (y
no por elecciones) a partir de una lista de expertos calificados en el
tema.
Los mismos serán reemplazados regularmente y no
podrán ser designados dos veces
cosecutivas. Ofrecer algún tipo de recompensa a los miembros
del panel será
considerado un delito.
El canal de
televisión mostrará la lista de las propuestas a
votar y el panel expondrá las ventajas y desventajas de cada
una. Los telespectadores
podrán comunicarse telefónicamente durante el
tiempo estipulado, para
preguntar, criticar o hacer propuestas. A cada propuesta se le
dedicará un
tiempo (previamente fijado por ley). Cuando se cumpla el tiempo
prefijado la
propuesta pasará a votación . El
público fijará un tiempo para poder debatir y
votar cada moción. La propuesta que obtenga el número exigido
de votos
pasará a
una segunda ronda de debate y votación. La propuesta que
consiga el número
exigido de votos en la segunda ronda, se convertirá
formalmente en política
aplicable. Si los ciudadanos exigen una tercera vuelta, la propuesta
pasará a
una tercera ronda de debate y votación. Todo esto es en
cuanto a la definición
de las propuestas. Hay lugar también para hacer sugerencias
en las formas de
aplicarlas.
Los debates
públicos entre millones de personas son posibles
hoy en dia. Está claro que cuando se instaure la
“política sin políticos”
todos
los ciudadanos deberán formular y adoptar reglas para
decidir todos los
procedimientos. Surgirán problemas imprevistos pero
“cuando hay voluntad, hay
un camino” . Especialmente con la ayuda de la
televisión, los teleéfonos
celulares, las tarjetas magnéticas, las pantallas sensibles
al tacto, la red
Internet. Actualmente se utiliza la red de Internet para debatir y
responder
encuestas y para opinar sobre diferentes áreas. La
tecnología de hoy posibilita
que millones de ciudadanos participen en debates para decidir lo que
debe hacer
la sociedad y decidir qué medios tecnológicos
utilizar y cómo. Por el momento
es suficiente comprender que con la ayuda de los medios de
comunicación
actuales es posible poner en práctica un sistema
político en el cual cada
ciudadano pueda proponer, debatir y votar todas las leyes y las
políticas a
seguir. Debates de este tipo ya existe hoy en los foros de la red
Internet y
programas de radio a los cuáles el público llama
para proponer, criticar o dar
su opinión. La cuestión es como trasladar estos
debates al plano político, en
las cuestiones referidas al Estado, y votar.
Cuando se decida
qué política seguir, se sortearán las
personas que formarán el equipo que la pondrán en
práctica. Los miembros del
equipo serán sorteados a partir de una lista de expertos en
el área. Serán
reemplazados periódicamente. Las denuncias sobre la
ineficiencia o la
corrupción de los miembros del equipo serán
investigadas y penadas. De todos
modos la función del equipo es la manera de aplicar la
política y no su
contenido.
12.-
La DD en
el lugar de trabajo
El uso de la
televisión y cualquier otro medio de
comunicación para tomar decisiones, despierta la inquietud: ¿quién
decide qué
mirar en la televisión?
El que hace esto
puede manipular el debate y la votación.
Esto despierta otra
inquietud:
¿Quién
decide qué hacer en cada lugar de
trabajo?
La Democracia Directa
da una respuesta muy clara: en tanto
los ciudadanos no decidan lo contrario, cada trabajador tiene, en todos
los
lugares de trabajo, autoridad para proponer, debatir y decidir y votar todo lo relacionado con el
lugar de trabajo.
La respuesta a la
discusión entre los defensores de la
“privatización” y los defensores
de la
“estatización” es :
No
“privatización” y no
“estatización” sino democracia
directa en todos los lugares de trabajo, ya que el problema real no es
la
“privatización” o
“estatización” de la electricidad,
trenes, correo, etc. ,
según plantean los devotos de lo privado o de lo estatal, el
problema real es
la democratización del proceso de trabajo.
La lucha real es por
el derecho de cada trabajador, de
proponer , debatir y votar, cada decisión referente a su
lugar de trabajo.
Cuando cada
trabajador tiene el derecho de hacer propuestas,
debatirlas y votarlas, su trabajo se transformará en algo
más interesante, más
eficiente y más agradable. Los trabajadores
pasarán parte del tiempo en tareas
directivas y no sólo en su trabajo en sí. Cuando
cada propuesta en cada lugar
de trabajo se hagan directamente a través de los
trabajadores, se destinarán
horas de trabajo diario a los debates y votación.
Si los trabajadores
deciden designar a expertos con el
objeto de llevar adelante las propuestas, se harán las
designaciones por medio
de sorteo y los trabajadores se reservarán el derecho de
anular las designaciones
siempre que lo consideren necesario.
Muchos sostienen que
la Democracia Directa en los lugares de
trabajo es “imposible”.
Pero ¿es
conveniente?. Si la respuesta es “sí”,
entonces
“cuando hay voluntad, hay un camino”. En los
lugares de trabajo en los cuales
rige una democracia directa no son necesarios los directivos de
afuera, ni los sindicatos. No hay necesidad de sindicatos porque los
trabajadores se representan a sí mismos. No hay necesidad de
directivos
externos ya que los propios trabajadores designarán
directivos entre ellos
mismos. “Dirigir”
es “decidir”. Cuando
cada trabajador decide sobre todo lo referente a su trabajo,
están “dirigiendo”
su trabajo. Esto reducirá mucho los costos de
producción y pondrá fin a los
conflictos de trabajo puesto que los trabajadores no se
opondrían a sus propias
decisiones.
En los lugares de
trabajo pequeños, es posible llevar a cabo
los debates y las votaciones levantando las manos. Si se habla de miles
de
trabajadores es posible hacerlo por medios electrónicos.
Hoy en día
las empresas ya tienen sitios en Internet, y en
las grandes empresas hay redes internas de correo
electrónico a través de los
cuales los trabajadores se comunican. En todos los lugares de trabajo
hay
boletines que se reparten a los trabajadores y en muchos lugares se
utilizan
tarjetas electrónicas para marcar las horas de entrada y
salida. En todos los
lugares de trabajo hay teléfonos celulares,
televisión, sistemas de
comunicación de tecnología avanzada y otros.
Todos estos medios se pueden utilizar
para aplicar la democracia directa en los lugares de trabajo.
¿Porqué
puede utilizar su tarjeta electrónica para marcar
las horas de entrada y salida y no para votar cada propuesta referente
a su
trabajo?
No a
la
“privatización” y no a la
“estatización”.
Sólo
Democracia
Directa en los lugares de trabajo.
13.-
La DD en
la educación
En el sistema
educativo, los estudiantes, los padres y la
mayoría de los maestros no tienen influencia sobre los
contenidos de la
enseñanza y la forma en que se los transmiten. Esto provoca
aburrimiento,
repetición y frustración. La enseñanza
debe estimular el pensamiento crítico,
la curiosidad y la creatividad. El sistema educativo actual basado en
la
acumulación de datos en la memoria, pasó a ser
antigua ya que, es posible en
cualquier momento consultar en la red Internet y obtener datos sobre
cualquier
tema. Es más
importante desarrollar en
el estudiante el espíritu crítico y su
creatividad en lugar de acumular datos
en su memoria.
En muchas
universidades ya se está poniendo en práctica la
enseñanza por medio del computador: los estudiantes pueden
mirar y escuchar las
clases en sus casas y cuando les es más cómodo,
por medio de programas y
escuchar en sistemas de audio o mirar por medio de archivos de
vídeo por medio
de la red Internet. Pero este sistema de estudio aún obliga
al estudiante a
“tragar” lo que se enseñó y
no alienta la crítica y la creatividad.
La Democracia Directa
en la educación está basada en
encuentros entre maestros padres y alumnos de las escuelas, y en
encuentros
entre estudiantes y profesores de las casas de estudios superiores.
Cuando en
los encuentros hay debates y propuestas de cuáles
serán los contenidos y cómo
se transmitirán, la educación cambia
completamente. Actualmente ya hay unas pocas
escuelas que funcionan de este modo pero, se trata siempre de algo
local y no
generalizado. Muchos profesores enseñan lo que les imponen y
no lo que a los
estudiantes les interesa. En el sistema educativo basado en la
Democracia
Directa habrá una amplia propuesta de materias cuando los
estudiantes o los
alumnos tengan autoridad de hacer críticas y cambios, para
mejorar y avanzar en
sus estudios.
Los profesores podrán
concertar con los estudiantes un plan de estudios.
Aprender desde la experiencia, a través del pensamiento, de
la curiosidad,
desde la crítica, la creatividad, transformará el
aprendizaje en un placer para
el profesor, el maestro, el alumno y el estudiante. La
participación de los
estudiantes en las decisiones de contenido y forma
transformará el aprendizaje
en interesante, curioso y creativo.
La
educación genera edudadores, ya que
el que ha sido educado de un
modo, se comportará del mismo modo en la sociedad.
En cualquier sistema, el
método educativo transmite los principios de
conducta del ciudadano. La DD en la educación
cambiará de manera significativa
las relaciones entre el maestro y el alumno. Actualmente se transmiten
conocimientos pasados. Pero en nuestra realidad, a cada instante se
producen
innovaciones. Hoy
en día los alumnos enseñan
a sus maestros sobre las innovaciones y los medios. Muchos maestros no
saben
cómo utilizar el computador personal para escribir una carta
o navegar por
Internet, cosa que sabe ¡la mayoría de los
niños que terminan la escuela
primaria!
Muchos niños
enseñan a sus propios padres cómo utilizar el
teléfono
celular. Situaciones como éstas no se daban en el pasado. La
red Internet
permite, al que lo requiere, utilizar sus servicios para estudiar, leer
las
noticias, escribirse con amigos, difundir ideas, conocer a gentes,
comprar,
controlar su cuenta bancaria, reunir datos sobre cualquier tema, desde
medicina
hasta crianza de animales.
En nuestros días, en
los que es posible utilizar la computadora personal
en cualquier lugar del mundo, camino al trabajo, en un atasco, en un
viaje en
tren o en una sala de conferencias, ya no es una gran
innovación. El uso de la
computadora liberará a los maestros de las tareas
fastidiosas de la enseñanza y
les aportará tiempo y posibilidad de motivar en los alumnos
el pensamiento
crítico y creativo que la computadora no puede motivar.
La relación
frente-a-frente entre el profesor y el estudiante y entre el
alumno y el maestro, revela hoy una nueva importancia. El profesor no
nesesita
hacer lo que la computadora puede hacer, es decir, transmitir
información. Hoy
hay que aprender cómo tratar la
información.
El maestro debe enseñar
al alumno a pensar de manera crítica y creativa.
Los monólogos de los profesores deben ser reemplazados por
diálogos entre el
profesor y el estudiante.
La educación de
niños pequeños exige una guía por
parte de los maestros.
En la Democracia Directa, desde la tierna infancia, la
educación
desarrolla la
autonomía del niño y
especialmente, a respetar la autonomía de los
demás en lugar de disciplina y
docilidad.
“La rebeldía
de los adolescentes” es, en gran medida un intento de
rebelarse contra las normas, valores, formas de comportamiento y
principios que
fueron inculcados a los niños por sus maestros y padres,
basados en la
disciplina y la docilidad en lugar del concenso.
Los maestros, estudiantes y
profesores pueden aplicar la DD en la
educación hoy mismo. Todos las escuelas y casas de estudio
tienen el derecho de
aplicar la democracia directa sin intromisiones externas. Si la
democracia directa
en el sistema educativo produjera resultados no deseados se pueden
modificar
por medio de nuevas propuestas, el debate y votación de las
mismas. Es parte
del proceso de aprendizaje.
14.-
La DD en
la familia
En la mayoría de las
familias del mundo actuales el hombre toma la mayor
parte de las decisiones importantes, y la mayoría de las
mujeres y los niños
obedecen, aunque se opongan a dicha decisión. Por eso la
mayor parte de las
mujeres y los niños no son libres.
La tradición y la
religión apoyan este
orden. Numerosas mujeres, que han sido educadas por la
tradición y la religión,
aceptan y justifican este orden de cosas a pesar de que les limita la
libertad. En tanto
las mujeres no sean
libres, los hombres no lo serán. Están dominados
por una obsesión de
dominación. En las relaciones basadas en la
dominación, la persona domina o es
dominada. Este es el sistema de la dominación. Mucha gente
intenta pasar de la
situación de dominado
a la situación de
dominar.
Esto deja intacto este sistema de
dominación. La lucha contra el sistema
de dominación no está dirigida contra los hombres
sino contra la dominación.
Si las mujeres se vuelven
dominantes, cambian los roles pero no el
sistema de dominación.
Ciertas personas se vuelven
dependientes del sistema de dominación, ya
sea como dominantes o como dominados. La dominación de los
niños por parte de
los adultos (en la casa, el jardín de infantes, la escuela o
la universidad)
forma parte del sistema de dominación. Esto provoca un
carácter servil que
encuentra compensación al hecho de ser dominado, en dominar
a los demás. Así se
perpetúa el sistema de dominación, en la familia
y en la sociedad. Las familias
organizadas según el sistema de dominación
condicionan a sus hijos a aceptar la
dominación de los jefes, los expertos, los
líderes de sindicatos, los políticos
del Estado.
Esas personas quieren dominar a
otras.
Sólo después
de eliminar el sistema de dominación será posible
salir de
este círculo.
La
democracia directa cambia este sistema de dominación por un
sistema
de autonomía en la familia, en la educación, en
en el
trabajo y en el Estado.
En griego, “auto” significa
“sí mismo” y
“nomos” significa “regla”.
“Autonomía”
significa “vive según las reglas que él
mismo
determinó”. En el sistema de la
autonomía, la persona se domina sólo a
sí misma, y
lo hace, respetando la
autonoía de los otros. En el seno de la familia,
esto significa que los padres respetan, y
motivan, la autonomía de
la pareja y también la de los
hijos. Esto no significa que los niños hagan lo que quieran.
Los padres los orientan a respetar
la autonomía de los demás – padres,
familia, amigos.
El respeto por la
autonomía de los demás no es un valor innato sino
adquirido.
Los adultos que tienen
más experiencia deben guiar a sus hijos a ser
autónomos (el nivel de orientación depende de la
experiencia de los niños).
La adulto que guía debe
evitar ser dominante: debe simplemente marcar
los límites a los deseos de los niños y motivar
su capacidad de decidir dentro
de esos límites. El desarrollo de la autonomía
del niño y de su capacidad para
respetar la autonomía de los demás
formará individuos responsables, con
prioridades antropocéntricas y capaces de construir, y
sostener, una
sociedad dirigida por ciudadanos en
beneficio de la comunidad, la sociedad y la humanidad.
15.-
Los
principios básicos de la DD
Todos los sistemas poseen reglas
básicas según las cuales se conducen.
Estas reglas son llamadas “leyes”. Las reglas
básicas de la Democracia Directa
forman su Constitución. La Constitución puede ser
modificada en todo momento,
pero sus cambios requieren una gran mayoría (digamos el 80%
de los ciudadanos)
para preservarla de cambios superficiales y circunstanciales y que sea
viable
por largo tiempo. Sólo los ciudadanos que viven en una DD
pueden definir su
Constitución, pero los que hoy militan por la DD pueden
sugerir algunos
principios a tener en cuenta a la hora de redactar su
Constitución.
La Democracia Directa
está basada en la igualdad política de los
ciudadnos sin importar su sexo, origen, idea. Igualdad
política significa que
cada ciudadano tiene derecho, en todo momento, de proponer y debatir
cada
decisión concerniente a la sociedad, y de votarla.
La prioridad máxima de
la Democraci Diresta es el antropocentrismo (el
bien del hombre). La DD rechaza el egocentrismo ( egoísmo
personal), el
etnocentrismo (egoísmo racial), el teocentrismo
(egoísmo religioso) ya que
éstos provocan conflictos destructivos.
La Constitución de la
DD debe evitar que esta se convierta en una
“dictadura de la mayoría” que pueda
provocar divisiones y su propia
destrucción.
Es posible evitar la
“dictadura de la mayoría” con la ayuda
de cinco
principios:
1.
El
derecho de la minoría (política,
étnica, sexual, religiosa ú otra) de
expresar y promover sus opiniones aunque sean hostiles hacia la
mayoría.
Ninguna mayoría está autorizada a anular este
derecho. La “minoría” puede ser
anti, política, sexual, religiosa o laica, incluyendo una
minoría que se opone
a la Democracia Directa.
2.
Toda
minoría tiene el derecho del veto para decisiones
específicas con
la condición de que proponga una alternativa para cada
decisión. Todos los
ciudadanos decidirán previamente qué decisiones
pueden ser vetadas.
3.
En
situaciones especiales, una minoría puede ser exceptuada de
obedecer
decisiones específicas. En estos casos, sólo los
que apoyaron la decisión están
obligados a ella. Los ciudadanos determinarán previamente a
qué decisiones esto
es aplicable.
4.
La
Constitución debe definir qué decisiones
exigirán mayoría simple
(entre los que la votaron), cuáles, la mayoría
entre todos los ciudadanos y
cuáles, mayoría relativa (entre los que tienen
derecho al voto). Las decisiones
relativas se aprobarán con el 60% de los votos, como
mínimo.
5.
Si un
determinado porcentaje de ciudadanos propone debatir y votar una
decisión particular, entonces la propuesta será
debatida y puesta a votación.
La Constitución de la
Democracia Directa debe proteger a toda minoría de
posibles falta de consideración por parte de la
mayoría. La decisión de la
mayoría nos se convierte en opresión si
ésta permite a la minoría expresar sus
ideas e intentar que se acepte una decisión cuyo contenido
es diferente a la
decisión adoptada por la mayoría y a la cual se
opuso la minoría. El que
obtiene la mayoría en una determinada decisión
debe pensar cómo hubiera
reaccionado de haber estado en la minoría. Todos los que
estén dentro de la
mayoría deben considerar la posibilidad de estar en otro
momento dentro de la
minoría y en consecuencia, alivianar la incomodidad de la
minoría.
El espíritu de la
Democracia Directa está basado en el respeto a la
autonomía de los demás, incluídos
aquellos que son minoría en cuestiones
específicas.
Es importante comprender que “mayoría” no significa “bueno”.
La decisión de la
mayoría no es necesariamente la mejor decisión.
Su
aplicación puede provocar resultados no deseados
también para los que la
votaron. En esos casos hay que debatir nuevamente y decidir otra cosa.
Las
mayorías pueden fallar y deben tener en cuenta que algunos
errores pueden ser
irreparables.
De todos modos, la actitud
crítica es preferible a la seguridad
absoluta.
16.-
¿Cómo
funciona la DD?
En la Democracia Directa no hay
gobierno, no hay parlamento y no hay
elecciones.
Cada ciudadano tiene derecho a
proponer, debatir y votar toda decisión
concerniente a la sociedad. Todos los ciudadanos conforman el
“parlamento” y
cada ciudadano es un “parlamentario”.
Cada área en la
sociedad, cómo salud, educación,
economía, agricultura,
transporte, etc, dispondrá de un canal de
televisión que transmitirá durante
las 24 horas del día, todos los días del
año. En cada canal habrá un panel de
expertos en el área correspondiente. Los miembros del panel
serán deteminados
por s-o-r-t-e-o a partir de una lista de especialistas en el tema y
serán
reemplazados periódicamente. El panel explicará
las ventajas y desventajas de
cada propuesta hecha por los ciudadanos. La propuesta será
puesta en
consideracín para el debate si el 1% de los ciudadanos la
apoya. La lista de
propuestas sugeridas se publicará a través del
canal y los ciudadanos podrán
telefonear para conseguir el porcentaje mínimo requerido
para tratarla. Cada
propuesta será debatida durante un tiempo prefijado. Luego
del debate , la propuesta
será puesta a votación. El sufragio
será a través de teléfonos celulares,
faxes, tarjetas magnéticas por medio de Internet por
sistemas que aseguren la
privacidad del voto y eviten el fraude.
La propuesta que obtenga la
mayoría simple pasará a segunda ronda de
debate y votación y, si es necesario, a una tercera vuelta.
Si la propuesta
obtiene la mayoría simple en la segunda (ó
tercer) ronda, pasará a ser
aplicable de manera formal, excepto que se exija mayoría
absoluta (como para
modificar la Constitución, por ejemplo) para su
aprobacíon. Cada ciudadano
tiene derecho a un voto, es decir, a votar una sola vez por cada
propuesta. La
ley prohibirá votar o proponer por otros y
también recibir favores a cambio del
voto. El voto no es un deber, es un derecho. De todos modos las
decisiones
incumbe a todos, incluídos los que no votaron.
Los ciudadanos podrán
telefonear al canal de televisión para hacer
propuestas, observaciones o preguntas. El panel responderá y
sugerirá
soluciones a los problemas.
Todos los ciudadanos
podrán decidir qué propuestas exigen
mayoría
simple, absoluta, realtiva o voto calificado.
Todos los ciudadanos
se reservan el derecho de proponer,
votar las propuestas y criticarlas.
Después de
decidir, se designará un equipo que ejecutará la
política aprobada. Cada miembro del equipo será
designado por s-o-r-t-e-o (a
partir de una lista de personas con conocimiento y experiencia en el
área) y
estarán en sus funciones por el período de un
año solamente. Después de este
período se designará un nuevo equipo por sorteo.
La tarea del equipo es tomar
las medidas necesarias para llevar a cabo las decisiones de la
mayoría de los
ciudadanos. La designación por s-o-r-t-e-o
evitará la corrupción y los intentos
de digitar a los integrantes del equipo de aplicación de las
políticas ya que
es imposible prefijar quién será favorecido en el
sorteo.
Todos los ciudadanos
decidirán sobre qué tipo de decisiones
la minoría tiene derecho al veto. Cuando una
minoría veta un decisión debe
hacer una propuesta alternativa. El objetivo de la nueva
decisión es lograr una
conciliación entre la decisión de la
mayoría y la postura de la minoría. No hay
derecho al veto sin una propuesta alternativa ya que la
decisión tomada
responde a una necesidad y su eliminación significa quedarse
con el problema.
En respuesta al veto, la mayoría puede modificar la
decisión original y
formular nuevamente la decisión que tome en
consideración la postura de la
minoría.
Todos los ciudadanos
decidirán qué propuestas obligan sólo
al que estuvo a favor de las mismas y no al que se opuso a ellas.
La Democracia Directa
será aplicada en los lugares de
trabajo, en los establecimientos educativos y la familia. Con esto, los
empleados de una organización, los estudiantes y empleados
de una institución,
como el resto de los ciudadanos, pueden delegar su derecho de decidir
la
política a personas designadas por ellos mismos,con la
condición de que las
designaciones puedan ser revocadas en el momento que dichos ciudadanos
decidieran volver a la Democracia Directa, no importa cuándo.
Todos los ciudadanos
están obligados a respetar la
Constitución una vez que se definan cuáles son
los principios básicos de la
Democracia Directa. Cualquier modificación de la
Constitución exigirá mayoría
de al menos 80% de los ciudadanos.
Cada
decisión puede ser puesta a un nuevo debate y
votación,
después de un año.
17.-Los
problemas de la DD
La Democracia
Directa, como todo sistema de toma de
decisiones, debe hacer frente a dos tipos de problemas:
1.- problemas
técnicos
2.-problemas
inherentes
Los problemas
técnicos tienen soluciones técnicas, pero los
problemas inherentes son como el esqueleto humano: se pueden tratar
pero no
eliminar. Pueden reaparecer con otra forma, y hay que tratarlos de una
nueva
manera.
Los problemas
técnicos surgen del derecho de todos los
ciudadanos de hacer propuestas, debatir y votar todas las reglas y las
políticas y también de las situaciones de
emergencia en las cuáles hay que
tomar decisiones en corto tiempo.
En el pasado no
había soluciones para estos problemas ya que
no existían los medios técnicos para resolverlos.
Actualmente, gracias a los
adelantos técnicos en comunicaciones, es posible saber en
pocos minutos qué
desean millones de personas.
Está claro
que para llevar adelante este tipo de sufragio es
necesario garantizar la privacidad y el secreto del voto.
Si esto es posible para
tomar decisiones
económicas lo tiene que ser para tomar decisiones
políticas.
Las
comités que decidan sobre estos temas podrán
darle
solución a estos problemas, pero sus miembros
serán desigandos por sorteo y sus
funciones estarán limitadas a un año. Esto
evitará la formación de una élite
que domine la sociedad a través de sus funciones
técnicas. El comité ejecutivo
podrá decidir sobre cómo se llevarán a
cabo las votaciones de las propuestas
pero no el contenido de las mismas. Actualmente, los que han sido
desigandos
para tomar las decisiones tienen mucho poder porque sus funciones no
están
limitadas en el tiempo (un secretario de gobierno puede estar en sus
funciones
durante años) y esto posibilita la formación de
élites. Éstas se forman cuando
los responsables de la ejecución de las políticas
son designados “a dedo” o por
elecciones y no por sorteo o cuando no son reemplazados
periódicamente. El comité
de ejecución es necesario ya que se necesitan personas
idóneas en el área
correspondiente a la política a aplicar.
Los problemas
inherentes son completamente diferentes y se
originan a partir de que no hay manera de asegurar que los resultados
de una
decisión sean “buenos”.
Toda
decisión puede aparejar efectos segundarios no
deseados, imprevistos e incluso destructivos, no solamente a los que se
opusieron a ella sino también a los que la apoyaron. Esto
les ha pasado a
papas, dictadores, presidentes, representantes, padres y madres y
también a
nosotros mismos. La posibilidad de que un papa, dictador, presidente,
intendente o representante modifique su decisión debido a
sus resultados no
deseados, es mínima. Según la iglesia
católica el Papa no puede equivocarse.
Pero incluso, si aceptamos que un representante electo por otros
tomó una mala
decisión, la posibilidad de cambiar su decisión
es muy pequeña. Las personas
que deciden por otros (ya sea el director de una empresa, funcionario
de un
municipio, presidente de un partido político, funcionario de
gobierno, padre de
familia) rehúsan aceptar la responsabilidad de los
resultados de sus decisiones
ya que esto deteriora su autoridad de decidir por los otros. Ellos
siempre
sostienen que no son responsables de los resultados adversos de sus
decisiones.
Por ejemplo, los presidentes acostumbran a responsabilizar a sus
predecesores
de sus propios fracasos. En la Democracia Directa es suficiente con que
el 1%
de los ciudadanos exija poner en consideración una
decisión que provoca
resultados negativos , para para que se abra un nuevo debate con el
objeto de
convencer a la mayoría de anular dicha decisión.
Esto no garantiza que la
decisión sea anulada, pero en la democracia directa es
más factible que en un
sistema de representantes en el cual los que deciden son los que
determinan
quién es el responsable de los errores y , en la
mayoría de los casos,
responsabilizan a otros.
Cuando las decisiones
de los representantes provocan
resultados negativos, los ciudadanos cambian los representantes y no
las
prioridades. Pero el problema no son los representantes sino las
prioridades.
En un sistema de representantes no se reconsideran las prioridades que
los
llevaron a elegir determinados representantes sino la responsabilidad
de dichos
representantes sobre las decisiones que toman. Los representantes
desligan a
los ciudadanos de las decisiones que toman y esto evita que los
ciudadanos
comprendan que las prioridades que los llevaron a elegir esos
representantes,
no representantes, son las causas de los resultados negativos de las
decisiones.
En la democracia
directa la responsabilidad de las
decisiones se adjudica directamente a los
ciudadanos mismos ya que ellos
mismos decidieron y no sus representantes. Hacerse cargo de las
responsabilidades
tiene un valor educativo. La DD posibilita el autoaprendizaje ya que
descubre
la relación entre los resultados de una decisión
y las prioridades que
condujeron a tomarla.
La
educación del ciudadano en la democracia directa no
está
en manos de ideólogos que “saben” lo que
está “bien” para la mayoría
sino en
manos del ciudadano (y no de representantes que lo hagan por
él) de elegir la política
y de hacerse responsable de revisar sus prioridades si los resultados
obtenidos
son indeseados.
Los conflictos entre
las mayorías locales y la mayoría
nacional son inevitables.
Por ejemplo, una
escuela local puede transmitir ideas que no
son aceptadas por la mayoría. Un fábrica puede
deshacerse de los residuos de
una manera que contamine a todo el país. Es aconsejable
evitar estos conflictos
por medio de un acuerdo previo sobre qué cuestiones
serán decisiones
nacionales, cuáles serán decisiones locales y
cuáles serán decisiones tomadas
por los involucrados en el tema de manera directa.
A pesar de que la
mayoría nacional puede imponer sus
decisiones a la mayoría local, sería
inconveniente hacer uso de la imposición
ya que esto puede incitar a la mayoría local a tomar medidas
extremas que
devengan en conflictos violentos. A fin de cuentas ambas partes se
cansarán del
conflicto y llegarán a un acuerdo común. Es
preferible llegar al acuerdo sin
pasar por la violencia. La formulación de leyes que regulen
la oposición entre
las mayorías local y nacional podrá ayudar a
evitar estos conflictos. También
en el caso de diferencia de ideas en cuanto al contenido de una
decisión es
conveniente llegar a un acuerdo. Este tipo de acuerdos son necesarios,
no
solamente en la sociedad, sino también en la familia, la
educación, el barrio,
la ciudad, el lugar de trabajo, etc. Es preferible llegar a un acuerdo
que no
satisfaga en 100% a
las partes antes que
llegar a la violencia.
La Democracia Directa
no es, exclusivamente, un método para
tomar decisiones sino que está basada en el respeto por la
autonomía de los
demás y por eso, los acuerdos a los que se lleguen entre
partes (aunque no
estén completamente satisfechas con los resultados)
evitará confrontaciones
innecesarias a la hora de diferencias de opinión alrededor
de las cuestiones:
“¿quién decide?” y
“¿cuál es el contenido de la
decisión?”.
La Democracia Directa
disminuye los daños que puedan ser
provocados por los demagogos. El demagogo es una persona que tiene una
extraordinaria capacidad para convencer. En todos los sistemas un
demagogo
puede influir sobre los ciudadanos a tomar decisiones desastrosas, pero
sóla la
democracia directa puede resolver este problema de manera inmediata. Un
demagogo puede influir sobre la mayoría pero, como cualquier
ciudadano, tiene un
solo voto. Si la decisión provocó
resultados no deseables, es posible anularla de manera inmediata ya que
todo
ciudadano tiene el derecho de proponer la anulación de la
decisión que fue alentada
por un demagogo.
El demagogo es un
ciudadano como todos los demás y en la
democracia directa no puede decidir por los demás, sino
votar como todos según
el principio “un ciudadano, un voto”.
En una dictadura, el
demagogo (en general) es el dictador y
es necesario derrocarlo para anular sus decisiones. Es un proceso
difícil y
largo. En un sistema de representantes, los ciudadanos deben esperar
hasta las
próximas elecciones ( o hacer una revolución)
para cambiar a los políticos
cuyas decisiones provocaron desastres. Sólo en la Democracia
Directa es posible
cambiar las decisiones de manera inmediata.
La DD tiene ventajas
claras por sobre cualquier otro sistema
de toma de decisiones, en al Estado, la familia, el trabajo y lugares
de
estudio.
A pesar de esto, es
preciso señalar que la Democracia
Directa no es un remedio mágico a todos los problemas de la
sociedad.
Es una
ilusión peligrosa pensar que algún sistema puede
resolver todos los problemas sociales.
Las
ideologías que aseguraban sistemas tales terminaron
provocando sufrimiento y desilusión. La democracia directa
elimina el poder de
los comités y construye un sistema en el cual los ciudadanos
deciden la
política de la sociedad. La DD resuelve muchos problemas
políticos pero no
todos. En la DD se adjudica la responsabilidad de los resultados de las
decisiones, directamente a los ciudadanos que las apoyaron y es
imposible
culpar a otros de dichos resultados.
Asumir la
responsabilidad de los resultados de una decisión
empuja a las personas a reflexionar sobre las razones que las llevaron
a apoyar
dicha decisión.
Eliminar las
divisiones entre los que “deciden” y los que
“
ejecutan”, los que “gobiernan” y los
“gobernados” , los que representan y los
“representados”, evita lo que ocurre en todos los
demás sistemas:
§
desligarse
de las responsabilidades personales.
§
tratar
de responsabilizar a los otros.
§
la
tendencia de culpar a los representantes en lugar de
culpar a las prioridades.
Sólo la
responsabilidad individual puede romper el círculo
vicioso en el cual se cambian a los que deciden pero no las prioridades
según
las cuáles decidieron.
Los simpatizantes de
la DD no consideran que el sistema de
representantes haya
sido modelado tal cual es.
Como todo sistema fue
bueno en su momento: cuando los representantes elegidos por los
ciudadanos
reemplazaron al rey que heredaba el poder. El reemplazo del sistema de
representantes por la Democracia Directa es la continuación
lógica e histórica
del reemplazo de la monarquia por sistemas representativos.
La democracia directa
en una sociedad de millones de
habitantes no era posible en tanto no había medios para
saber rapidamente qué
quería la mayoría de la sociedad.
Cuando existen los
medios es posible llevar a la práctica un
sistema tal.
La democracia directa
ayuda a una comprensión más profunda,
por parte de los ciudadanos, de
los
problemas de la sociedaden en la cual viven. Ni
la naturaleza, ni Dios, ni la historia crean los
problemas que hay en
una sociedad sino las personas que viven en ella. Hasta tanto las
personas no
encuentren el origen de los problemas políticos que hay en
la sociedad, por
medio de discusiones, debates, decisiones y voto directo de las mismas,
tendrán
que enfrentarse una y otra vez con los mismos problemas, sin tener la
posibilidad de superarlos.
Es un error pensar
que la mayoría está necesariamente en lo
cierto y la minoría está equivocada.
La democracia directa
no da garantías de que las decisiones
de la mayoría
son las buenas decisiones.
En todos los
sistemas, a lo largo de la historia, hubieron
situaciones en que la mayoría se equivocó y la
minoría estaba en lo cierto.
En las elecciones de
Alemania de 1933, el 44% votó al
partido nazi. Después de las elecciones los nazis ejercieron
presión sobre los
representantes de los demás partidos para apoyar la
moción de eliminar, por
ley, todos los partidos políticos excepto el partido nazi.
Un vez aprobada la
ley, los nazis tuvieron el camino libre para hacer lo que quisieran, a
su
antojo. Los nazis obtuvieron mayoría en elecciones libres
antes de anular a la
oposición política. La mayoría los
eligió. En 1945 salió a la luz el desastre que
los nazis habían provocado al pueblo alemán y al
mundo, y que la decisión de la
mayoría era la que había provocado este desastre.
Los alemanes que sabían esto,
antes del derrumbre, no pudieron derrocar al gobierno nazi.
Si la
decisión de la mayoría puede provocar un
desastre,
porqué es preferible la democracia directa (basada en la
decisión de todos los
ciudadanos) a un sistema de representantes?
La respuesta es:
1.
Sólo
en la democracia directa es posible que todos los
ciudadanos tomen una nueva decisión en caso de que se
detecte que la decisión
anterior provoca resultado indeseables.
2.
En
la democracia directa no es posible ocultar a los
ciudadanos los resultados negativos de una decisión tomada.
Los nazis ocultaron
al pueblo alemán sobre la sirtuación en
el frente y los campos de exterminio. ¿Porqué?,
porque temían que dicha
información condujera a muchos a oponérseles y
actuar en su contra.
En la democracia
directa es imposible llevar adelante una
política a la que se opone la mayoría de los
ciudadanos. En una dictadura sí es
posible.
Muchos se
opondrán al principio de igualdad política,
según
el cual todos los ciudadanos tienen derecho de proponer una
política, debatirla
y votarla. A esto se opondrán los nacionalistas, los
fundamentalistas, los
machistas, los políticos, los racistas, los corruptos, los codiciosos,
los capitalistas, los dirigentes de todos los partidos
políticos y sindicatos,
y otros. Los nacionalistas reclamarán solamente la
democracia de su nación. Los
fascistas se opondrán a la democracia. Los fundamentalistas
exigirán un
gobierno según las leyes de la religión. Los
machistas rechazarán que las
mujeres participen de las decisiones, especialmente en la familia y los
lugares
de trabajo. Los políticos se opondrán a perder su
medio de vida. Los racistas
apoyarán a la democracia para los de su propia raza.
Los codiciosos se
opondrán a un sistema en el que no tienen privilegios.
Los socialistas se opondrán a un sistema en cual no hay un
gobierno y un
partido que decidan sin preguntar al pueblo lo que es bueno para el
pueblo. Los
capitalistas se opondrán a la democracia directa en los
lugares de trabajo, ya
que esto significa que todo trabajador tiene derecho a decidir todo.
Los
dirigentes temerán porque ya no serán necesarios.
Por esto, está claro que
la democracia directa podrá tener lugar sólo
después de una larga lucha entre
sus simpatizantes y sus detractores. La
participación en esta lucha provocará
un cambio de prioridades en
aquellos quienes su prioridad principal es el egoísmo. Una
persona egoísta no
estará dispuesta a sacrificar su medio de vida, su carrera,
e incluso su vida
por el derecho de todos los ciudadanos de tomar todas las decisiones
políticas.
Sólo aquél, cuyas prioridades sean
antroposóficas está dispuesto a ello. Por
eso es un error deducir de estos comportamientos egoístas de
la mayoría de los
ciudadanos, hoy, que así se conducirán en la
democracia directa.
El sistema que se
construya después de las luchas para la
democracia directa no será resistente frente a las
decisiones que causen
desastres. Muchos
no aprenden de sus
propios errores. Pero la democracia directa alienta a sus ciudadanos a
aprender
de sus errores, más que cualquier otro sistema, porque no
pueden evadirse de la
responsabilidad de los resultados de la aplicación de una
decisión tomada por
ellos mismos. En un sistema de representantes el ciudadano puede
cambiar un
representante, en la democracia directa no hay a quién
cambiar.
Actualmente, la
mayoría de los ciudadanos no tiene la
autoridad para decidir, ni siquiera, pequeñas cuestiones
como, cuál será el
tamaño de la plaza de juegos que se construirá en
el barrio, ni qué juegos
poner, sin hablar de cuáles serán los
ítems del presupuesto nacional.
Hace doscientos
cincuenta años, los simpatizantes de la
monarquía llamaban al gobierno de representantes,
“gobierno de la chusma” ,
pero este sistema brindó a los ciudadanos más
libertad que la monarquía. Los
simpatizantes del sistema representativo vencieron a los que apoyaban
la
monarquía y establecieron un orden social que la humanidad
ve como preferible a
la monarquía.
Hoy cambiaron los
papeles y los que apoyan el sistema de
representantes sostienen que la democracia directa es el
“gobierno de la
chusma”.
La
objeción de que el “efecto de la
multitud” que empuja a
la gente a votar como los que lo rodean, transformará a la
democracia directa
en el “gobierno de la chusma”, pasa por alto la
nueva realidad que creó la
comunicación electrónica. Una persona puede
sentarse en su casa, mirar
televisión y votar por medio de un teléfono
celular sin que haya nadie a su
alrededor.
La
comunicación electrónica provee de nuevas
posibilidades
para votar en forma secreta.
¿Porqué
no hacer uso de la tecnología moderna para
posibilitar a todos los ciudadanos a decidir qué
hará la sociedad?
[arriba]
18.-Respuestas
a las críticas
Para la
mayoría es más importante su autoridad que sus
posesiones o sus ganacias.
Este tipo de personas
se opondrán enérgicamente a la
democracia directa porque ésta elimina todo tipo de
autoridad
institucionalizada, en la familia, la educación, el trabajo
y la nación.
Por eso, todo intento
de poner en práctica la DD en el seno
de no importa qué grupo, encontrará una
reistencia feroz por parte de los políticos,
padres, maestros, y directivos que tienen la autoridad y el poder de
decisión.
Republicanos y
democráticos, conservadores y liberales,
socialistas y comunistas, monarquistas y anarquistas, padres y
maestros, todos
se opondrán a la democracia directa para resguardar su
autoridad para decidir o
para defender sus ópticas antiguas, o para rechazar el hecho
que las personas
decidan por sí mismas.
Todo opositor de la
democracia directa le disparará sus
críticas. Esto es esperable y positivo. Aquí nos
ocuparemos de las críticas más
comunes.
Los partidarios de
sistema representativo se oponen a la
democracia directa argumentando que ésta es
“populista”. Muchos socialistas,
como también capitalistas y
dirigentes
sindicales. se oponen al hecho de que todos los
trabajadores puedan decidir sobre todas las cosas en su lugar de
trabajo. Los
anarquistas ven en la DD “sistema centralizado” a
pesar de que no hay
el ella ninguna “centralización”
ni
“centro” , porque “centro” es
un comité
que decide por los demás y en la DD no hay
comités de ese tipo porque en la DD
todos aquellos que están involucrados en una
decisión participan de la toma de
la misma. El motivo por el cual los anarquistas se oponen a la DD es
que la
mayoría de los anarquistas se oponen a las decisiones de la
mayoría y la DD
está basada en la decisión de la
mayoría.
Muchos consideran que
las personas “comunes” no pueden tomar
decisiones responsables ya que carecen de conocimientos adecuados.
Pero, si
tomar decisiones requiere de conocimientos especiales,
¿porqué no enseñan estos
conocimientos en ningún lugar?. Todo médico y
todo abogado tiene un diploma que
lo acredita en medicina o en leyes.
Si la
política es una profesión,
¿porqué no hay un sólo
político en el mundo ni en la historia que tenga un diploma
que lo acredite en
esa profesión?
El motivo es muy
simple: La toma de decisiones no es -ni
podrá ser- una profesión que exija una
preparación especial. Porque una
decisión es una preferencia basada en una prioridad y en
conocimientos
especiales – o especialización- para tomar
decisiones.
En la democracia
directa, los paneles de personas con
conocimientos y experiencia en el tema sobre el cual se debate para
tomar una
decisión específica., serán designados
por s-o-r-t-e-o, se debatirán por televisión
todas las propuestas de las decisiones a tomar por toda la sociedad , y
explicarán las ventajas, desventajas y resultados de su
aprobación o
desaprobación. Los expertos responderán a las
preguntas que los ciudadanos
hacen por teléfono. Los miembros del panel son consultados y
sólo los
ciudadanos deciden. En el “Ágora” de las
ideas, los debates, las opiniones y
las decisiones, el conocimiento no es un criterio que autoriza a
decidir.
Muchos explican que
cuando todo ciudadano tiene el derecho
de hacer propuestas, debatirlas y votarlas, habrán muchas
propuestas, debates
interminables y numerosas votaciones.
Este argumento es
desmentido todos los días en cada
parlamento. Es el tema de la propuesta y no el número de
personas lo que
determina el número de proposiciones sobre ese tema. En
varios temas es posible
contar con una sola propuesta. Así
es en
todos los lugares de elección en el mundo y no hay razones
para que sea
diferente en el marco de la democracia directa. Es posible
también, fijar un mínimo
de votos para elevar la propuesta a debate y votación. Por
ejemplo, si una
propuesta obtiene menos del 1% de los votos no será puesta a
debate y votación.
Algunos opinan que
las personas no tienen suficiente tiempo
para participar de debates y votaciones. Sin embargo el
tiempo de la mayoría
de las personas no está sometido a sus decisiones.
Cuando
los lugares de
trabajo sean conducidos por sus
empleados, se destinarán horas de trabajo a debates, y
decisiones referidas al
trabajo y a la sociedad.
Cuando una sociedad
es conducida por los ciudadanos, muchos
encontrarán interés en los debates y decisiones y
no en estar frente al
televisor con el único objetivo de entretenerse.
También existirá esta
posibilidad, pero el ciudadano tendrá un objetivo
más importante, conducir la
sociedad.
La sociedad en la
cual una persona vive, no es algo externo
al ciudadano ya que ella forma su lenguaje, su pensamiento y su
conducta. La
sociedad forma al ciudadano a su semejanza. Todo ciudadano es una copia
reducida de su sociedad, de su lenguage, sus ideas, sus prioridades.
Una
crítica a la sociedad es una crítica al modo de
ser del ciudadano que vive en
ella.
Muchos argumentan que
la democracia directa hará prosperar
la corrupción. Contrariamente a la creencia popular, la
corrupción no es
necesaria en la política. Existe sólo cuando un
comité decide por todos. La
disparidad de autoridad para decidir es la causa de la
corrupción, cuyo
objetivo es poner a salvo esa disparidad. Los que carecen de poder de
decisión
intentan beneficiarse de los que sí lo tienen, y utilizan el
soborno, la
lisonja y las intrigas con ese fin. Los que tienen poder de
decisión quieren
cuidar ese poder y utilizan el soborno, las intrigas y la lisonja con
ese fin.
Pero cuando los ciudadanos deciden todo lo referente a la sociedad, el
soborno
se vuelve imposible. El intento de sobornar a millones de personas no
se puede
llevar a la práctica. En especial cuando las designaciones
se hacen por
s-o-r-t-e-o ya que en la DD no hay elecciones, no hay candidatos y no
hay a
quién sobornar.
Hay quienes opinan
que la democracia directa es “más
complicada” que el sistemas de representantes, esto no es
cierto en absoluto.
Los representantes complican los problemas para que les pidan dar una
solución.
Numerosas guerras se iniciaron porque los dirigentes querían
desviar la ira de
los ciudadanos hacia un enemigo externo. La democracia directa es mucho
más
simple que el sistema de representantes porque no hay elecciones ni
coaliciones. Pero aún si la DD fuera más
complicada que el sistema
representativo es dudoso que la gente no la apoyara debido a esto. La
dictadura
es mucho más simple que el sistema de representantes ya que
una sola persona
decide por todos sin elecciones, sin
coaliciones
y sin oposición. A pesar de esto, la mayoría de
las personas prefieren vivir en
un sistema representativo y no bajo un régimen dictatorial
ya que en el sistema
representativo tienen la libertad de elegir quién los
representará.
El grado de
complejidad fija el grado de libertad de los
gobernados.
En un sistema
representativo los ciudadanos tienen más
libertad que en una dictadura, pero en una democracia directa los
ciudadanos
tienen mucho más libertad que en un sistema de
representantes.
A diferencia de los
otros sistemas, la democracia directa es
viable sólo si la mayoría de los ciudadanos
está de acuerdo.
Es imposible imponer
la democracia directa a la mayoría si
ésta no lo quiere.
Es posible que la
mayoría de un lugar de trabajo específico,
un intituto de enseñanza o en una ciudad determinada quieran
poner en práctica
una democracia directa. La nación se opondrá a
esto y lucharán contra la
democracia directa a pesar de que la mayoría así
lo quiere.
La lucha para poner
en práctica la democracia directa
continuará por largo tiempo.
El que no
esté preparado para esta lucha, psicológica y
tecnicamente, fracasará.
El que cree que la
democracia directa será puesta en
práctica sin oposición, comete un peligroso
error. Todo aquél que quiera
conservar su poder de decidir por los demás, y todo el que
se oponga a la
igualdad política, luchará con furia contra la
democracia directa. Muchos
detractores de la democracia directa reciben salario para decidir por
los
demás. Ellos no solamente perderán su poder sino
también su salario.
¡Harán
todo por defender su poder y sus funciones, y no
tendrán ningún escrúpulo en utilizar
cualquier medio!
La democracia directa
no es viable dentro de un sistema de
representantes: ésta se opone al sistema representativo y lo auyenta. Cada
militante de la democracia directa debe prepararse de manera
psicológica real
para luchar contra la oposición enérgica de los
partidarios del sistema de
representantes. Los detractores de la democracia directa gozan de una
posición
inmejorable en la maquinaria del estado, y usarán todas las
medidas
estratégicas para destruir cualquier propuesta de democracia
directa.
Muchos sostienen que
la mayoría de los ciudadanos son
apáticos al destino de la sociedad. Otros opinan que el
hombre es egoísta por
naturaleza. Pero el hombre no es ni “bueno desde que
nace”, ni “malo desde que
nace”, o “generoso por naturaleza” o
”egoísta por naturaleza” sino que
está
modelado por la sociedad en la que vive. En determinado momento el
hombre
decide cuál es su relación con el modelo de
dirigencia que tiene la sociedad en
la cuál nació. Algunos quieren modificarla y
algunos otros quieren
conservarla. La
preferencia no es una
cuestión genética o innata.
Una
crítica común es que las personas no quieren, en
absoluto, estar en una posición en la cual tengan que
decidir cómo se conducirá
la sociedad y cómo se conducirá su vida. A los
que sostienen esta afirmación
hay que decirles que: Jamás se ha preparado un
sondeo de toda la población
sobre la libertad de hacer las propuestas de políticas,
debatirlas y votarlas.
Actualmente la mayoría de los ciudadanos se encuentra en una
situación en la
cuál no se le consulta si quieren expresarse por medio del
voto sobre las
decisiones de los representantes, lo que se conoce como “referendum” o
consulta popular. En los países en los cuáles hay referendum, la
mayoría de los ciudadanos no tiene la autoridad para
hacer propuestas sobre el contenido de la consulta popular, debatir y
votar
sobre el contenido que consideren. Los representantes deciden
cuándo se hará la
consulta, cuál será el contenido de la misma,
cuál es la mayoría mínima
exigida. El lobo cuida a la oveja. La democracia directa brinda a todos
los
ciudadanos la libertad de elegir: hacer uso o no del derecho de hacer
las
propuestas, debatirlas y votarlas. Los ciudadanos pueden no hacer uso
de ese
derecho. Hoy no les es concedido. Más que eso, los privan de
ese derecho y lo
seguirán haciendo por todos los medios posibles. Al mismo
tiempo, el que decida
no hacer uso de ese derecho tendrá que tener en cuenta que
vivirá según las
decisiones de otros. Cuando se cree la situación en la cual
las personas no
estén satisfechas de las decisiones que tomaron otros,
harán uso de su derecho
de participar en las decisiones.
Hay personas que se
opondrán a la democracia directa incluso
después de estar convencidos de que es posible superar
obstáculos para ponerla
en práctica. Se trata de los elitistas por principio, es
decir, personas a las
que les repugna un gobierno directo de los ciudadanos y lo ven como
“populismo”. Ellos explican que las decisiones de
los ciudadanos en forma
directa ocasionarían desatres a la sociedad.
Un ejemplo popular de
esto es la victoria de los nazis en
las elecciones de 1933. Esto
ocurrió en
un sistema representativo en el cual la mayoría de los
ciudadanos votaron
libremente por los representantes nazis. Ellos olvidan que los nazis
subieron
al poder en un sistema representativo y no en una democracia directa.
Si
hubiera habido en Alemania una democracia directa, habría
sido posible sacar a
los nazis mucho antes.
No sólo
los ciudadanos sino también los representantes toman
decisiones que provocan desastres. El Presidente de los EEUU, George
Bush, y el
Primer Ministro de Gran Bretania, Tony Blair, engañaron a
los ciudadanos y
declararon la guerra a Irak en 2003 argumentando que tenía
armamento nuclear a
pesar de que sabían que no era cierto.
Las decisiones de los
representantes pueden ser no menos
destructivas que las de los ciudadanos. Pero en las decisiones directas
no hay
a quién culpar ni cambiar: La mayoría
decidió bajo su responsabilidad. No hay
presidente o primer ministro que cambiar. No hay un dirigente en su
reemplazo
que haya que elegir con la esperanza de que conduzca de manera
diferente.
Cuanto más
grande sea el número de personas que toman las
decisiones, más pequeña es la influencia de los
caprichos personales , de los
miedos y la sed de poder, sobre las decisiones.
Cada
decisión está influenciada por la
psicología del que la
toma. Pero las diferentes personas tienen caprichos diferentes. Cuando
el
número de personas que deciden es elevado y hay antojos
contrarios, su
influencia se anula mutuamente. Pero en una dictadura hay uno solo que
decide y
no hay nada que pueda neutralizar la influencia de sus caprichos y
decisiones.
Muchos piensan que el
egoísmo, la avidez y la apatía
política de la mayoría de las personas son parte
de la “naturaleza humana” y
sostienen que la democracia directa será una
“jungla” cuando esté guiada por el
instinto egoísta de la mayoría de los ciudadanos.
Las suposiciones
sobre la “naturaleza del hombre” se develan
como un error cuando comparamos diferentes sociedades. En cada sociedad
las
personas actúan para “triunfar” dentro
de ella. Pero cada sociedad tiene su
propia definición
de lo que es “triunfar”.
La sociedad capitalista alienta el egoísmo, la avidez y la
apatía frente a los
problemas sociales para conservar intacta la división entre
gobernantes y
gobernados, ricos y pobres.
Cada sociedad modela
las motivaciones de los que viven en ella
creando las condiciones que posibilita a las personas a
“triunfar”, si
aceptan las reglas del sistema.
Sacar conclusiones
generales sobre los patrones de
comportamiento más comunes de la sociedad capitalista es
erróneo porque no
tiene en cuenta la influencia del sistema en el comportamiento
individual.
Cuando esta influencia es tenida en cuenta, entonces es posible ver que
es el
sistema es el que condiciona y no la “naturaleza
humana”.
La democracia
directa, contrariamente al sistema
representativo, depende de la implicación de los ciudadanos
en los problemas de
la sociedad y estimula el franco acercamiento y la ayuda a los
demás. La
influencia que implica la DD en sus ciudadanos se opone a la que tiene
el
sistema representativo sobre los mismos.
La democracia directa
no es sólo un nuevo camino para tomar
decisiones sino también crea nuevos esquemas de
comportamiento individual
motivado por la voluntad de ayudar a los demás y a la
sociedad.
La democracia directa
crea nuevas normas, nuevas
aspiraciones, un nuevo tipo de personalidad e individualidad.
Tomar una
decisión implica hacerse, también, responsable de
las consecuencias. Algunos tienen miedo de esa responsabilidad, y por
lo tanto
también de la libertad. Prefieren evitar participar de la
toma de decisiones y
están en su derecho. A la democracia directa le interesa que
la mayoría de los
ciudadanos participen en los debates y las decisiones pero no se lo
impone.
Hay personas que
dicen que apoyan la democracia directa pero
no, la política sin políticos, de hecho, un
sistema representativo modificado.
Ellos quieren un
sistema representativo en el cual haya
iniciativas de los ciudadanos y consultas populares. Es decir,
más influencia
de los ciudadanos sobre los representantes.
El sistema
representativo que proponen pretende mejorar las
falencias del sistema actual. Los partidarios de la
iniciativa-del-ciudadano y
consultas populares no definen a la democracia directa como un
“sistema en el
cual todo ciudadano puede proponer, debatir y votar cada
decisión política” y
esto los convierte en partidarios de un sistema de representantes
modificado.
La
cooperación entre los partidarios de modificar el sistema
actual y los que quieren instaurar una democracia directa es posible si
ambas
partes comprenden las diferencias que hay entre ellos y se respetan
mutuamente.
Al
final de cuentas
esta sociedad se disolverá ya que no
tienen un denominador común básico, pero cada
parte puede beneficiarse temporalmente
de esta cooperación.
En tanto esta
cooperación sea constructiva, debe seguir
adelante. La cooperación no es una meta en sí
misma sino un medio para
conseguirla.
Cuando los medios ya
no sirven para alcanzar la meta, hay
que cambiarlo.
Los partidarios de la
democracia directa pueden colaborar
con los partidarios de la consulta popular, por ejemplo, en la lucha
por
aprobar el presupuesto nacional por medio de referéndum. Pero una
cooperación de este tipo es sólo
sobre una cuestión específica y no hay lugar para
la lucha por la construcción
de un sistema alternativo en el cual todo ciudadano tenga el derecho de
proponer, debatir y votar cada decisión política.
Actualmente la
humanidad goza de los aportes de la
democracia directa ateniense a la política, la
filosofía, la ciencia, el arte y
el teatro que nacieron de los debates públicos
sobre política, y
en los cuales participaban todos los ciudadanos que así lo
quisieran.
Los debates
públicos sobre política, en la democracia
directa, alienta a los ciudadanos a implicarse en los problemas de la
sociedad
en la que vive. Esto desarrolla su humanismo. Estimula la creatividad y
la
buena voluntad, que cualquier otro sistema las ahoga. La democracia
directa
eleva la humanidad a los niveles más altos porque implica la
evolución
consciente de la sociedad y la humanidad.
[arriba]
19.-Cómo
poner
en práctica la DD
Para
poner en
práctica la democracia directa en imprescindible crear el
“movimiento hacia la
democracia directa”. El que esté interesado puede
hacer las siguientes cosas:
1.
Buscar
otras personas interesadas en el concepto de
Democracia Directa y conversar con ellos sobre el tema. Pensar en los
problemas
generales y proponer soluciones posibles. Crear una comisión
para la democracia
directa: en el barrio, la escuela, el trabajo, en la red Internet, en
todo
lugar que sea posible. Los miembros de la comisión para la
DD deben ser activos
y no sólo testigos de la idea DD. Es decir:los miembros de
la comisión por la
DD son militantes y no sólo simpatizantes de la misma.
2.
La
comisión por la DD debe reunirse periódicamente y
debatir
sobre cuestiones locales, nacionales y mundiales referidas a la
democracia
directa, y deben organizar actividades. Cada comisión debe
sostenerse solamente
con los aportes de sus miembros y conducirse como una unidad
autónoma, pero en
cooperación con otras comisiones de la zona, del
país y del mundo.
3.
Propagar
la idea de la democracia directa por todos los
medios que sean posibles, oralmente, por escrito, por radio y
televisión, por
la red Internet, en charla con amigos, en el trabajo, en la escuela, la
universidad.
4.
La
cooperación entre diferentes comisiones es lo más
importante: cada comisión es autónoma y debe
crear nuevas comisiones y
ayudarlas. Si existen varias comisiones en diferentes cuestiones, deben
colaborar entre ellas y generar actividades comunes, aprender una de la
otra y
ayudarse mutuamente cuando sea necesario.
5.
Es
imprescindible crear el “Movimiento para la Democracia
Directa”.
El
“Movimiento para la
Democracia Directa” es una organización que
incluye a todas las comisiones para
la democracia directa y coordina actividades comunes. Este movimiento
no es un
partido político. No tiene un “centro” o
dirigentes que deciden por los demás.
Este movimiento debe ser una “comisión
coordinadora” cuyos miembros serán
designados por s-o-r-t-e-o a partir de listas de las comisiones
locales. La
“comisión coordinadora”
tendrá iniciativas y organizará actividades
comunes
reuniendo información local y nacional.
6.
El
“Movimiento para la Democracia Directa” se conduce
según
el sistema de democracia directa. Utiliza lo medios basado en la
democracia
directa y jamás por medios antidemocráticos. Hay
que rechazar la idea de que
“los fines justifican los medios”. Porque los
medios moldean las metas a su
semejanza. Es imposible evolucionar hacia la democracia directa por
medios
antidemocráticos.
7.
El
trato personal entre los miembros del movimiento para
democracia directa deben estar basados en la democracia directa. Cada
miembro
del movimiento debe desarrollar su autonomía y respetar la
de los demás. Es
necesario hacer un esfuerzo para comprender a los demás,
actuar con paciencia y
tolerancia y considerar correcto llegar a acuerdos en las acciones, y
no en las
prioridades. Un partidario de la democracia directa no debe conducirse
como un
dictador en su vida personal.
8.
Cada
partidario de la democracia directa debe estar
preparado psicológica y técnicamente para hacer
frente a la oposición enérgica
a todo intento de poner en práctica la democracia directa:
en la familia, el
trabajo, la educación y en el estado. El que no
esté preparado fracasará. A
pesar de esto hay que actuar para ponerla en práctica en
cada área que sea
posible aunque no exista la seguridad completa de que el intento
fecunde.
9.
No
hay que conformarse con las críticas existentes, es
obligatorio proponer solución con el espíritu de
la democrática directa a todo
problema social. Las
personas tienden a
concentrarse en las críticas en lugar de proponer soluciones
alternativas. Esta
es una actitud estéril. Toda propuesta de
solución según los principios de la
democracia directa debe estar basada en la comprensión
profunda de la realidad
del lugar. La creatividad es aconsejable pero debe descansar en el
terreno de
la realidad.
10.
Hay
que utilizar el humor. La política no necesita ser
triste y aburrida. El humor es un arma política muy
poderosa. La democracia
directa puede ser divertida, entretenida e interesante.
No hay que
descorazonarse ante los especialistas que
“demuestran” que la democracia directa es
imposible. Muchos especialistas han
demostrado que el hombre no podría volar jamás,
que jamás podría pisar la luna,
que jamás podría utilizar la energía
atómica, curar la esterilidad, manipular
los rasgos hereditarios. El padre de la física nuclear,
Ernest Rutherford,
declaró en 1938 que sería imposible utilizar la
energía nuclear en la práctica
pero en 1945, la bomba de Hiroshima lo desmintió. Esto le
ocurrió a muchos
especialistas. En política, cuando se dice
“imposible”, se quiere significar
“indeseado”.
¿Acaso los
que dicen que la democracia directa es
“imposible” la querrían si esta fuera
posible?
Si no es
así, ¿porqué invierten tanto tiempo en
demostrar
que no es posible?
Si es así, entonces
“si hay voluntad, hay un camino...”
[arriba]
Akiva ORR
1931:
Nace en Berlín Alemania
1934:
Emigra con sus padres a Palestina
1937-1948:
Cursa sus estudios primarios y
secundarios en Israel
1948-1950:
Hace el servicio Militar en Israel
1950-1955:
Es marino en la Marina Mercante
israelí.
Participacipa
en la huelga de marinos de 1951.
1955-1958:
Cursa sus estudios de
Matemática y Física en la Universidad
Hebrea, Jerusalén
1954-1962:
Es miembro del Partido Comunista
Israelí
1962:
Participa en la creación del
grupo de izquierda, anti-sionista –MATZPEN.
1964-1990:
Cursa sus estudios para Ph.D en
Cosmología, enseña computación,
en Londres
1968-1990:
Se une al grupo
“Solidarity” de Londres, (afiliado al grupo
francés “Socialismo o Barbarie”)
1990:
Retorna a Israel.
Libros
escritos por Akiva ORR
- “Paz,
paz, y no paz” , Hebrew, 1962
2da edición 1999
- “El
Estado no judío” , Ithaca Press, Londres, 1984
- “ISRAEL
– Políticas, mitos y crisis de
identidad”. Pluto Press
London, 1984
- “Alternativa
a un Estado Psicótico”, Hebrew, Tel Aviv, 2000
- “De
la Protesta a la Revolución”, Hebrew, Tel Aviv,
2003
- “Política
sin Políticos”, 2005, Internet, www.abolish-power.org
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Bibiana
ALTAMIRANO
1963:
Nace en la Ciudad
de Rosario, Argentina
1969-1980:
Cursa sus
estudios primarios y secundarios en Resistencia, Argentina
1981-1984:
Cursa sus
estudios de Profesorado en Matemática y
Cosmografía en la Universidad del
Nordeste, Corrientes, Argentina
1984-1997:
Enseña
matemática en escuelas secundarias, en la Universidad del
Nordeste, la
Universidad Tecnologica Nacional, Universidad de Quilmes, Argentina
1985-1986:
Participa del
“Movimiento por la Paz, para seguir viviendo”
1989-1995:
Milita en el
Partido Socialista Popular, Buenos Aires, Argentina
1990-1995:
Milita en el
Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas, Universidad
de Buenos
Aires, para el Movimiento Nacional Reformista (Socialismo Popular)
1994-1995:
Presidente del
Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas, Universidad
de Buenos
Aires
1997: Emigra a
Israel
Para
comentarios escriba a aki_orr@netvision.net.il (Ingles)
Akiva
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