LA
POLÍTICA SIN
POLÍTICOS
ContenidosIntroducción1.
¿Qué es la política?
2.
Las decisiones no son
conclusiones
3.
Las
prioridades
4.
Los
Políticos
5.
La
sociedad
6.
El
Estado
7.
La
Democracia
8.
La
Libertad
9.
Igualdad
política
10.
Los
Partidos Políticos
11.
La
Democracia Directa (DD)
12. La
DD en
el lugar de trabajo
13. La
DD en
la educación
14.
La
DD en
la familia
15. Los
principios básicos de la DD
16. ¿Cómo
funciona la DD?
17. Los
problemas de la DD
18. Respuestas
a las críticas
19. Cómo
poner
en práctica la DD
Introducción
En
el mundo entero, la mayoría de
la gente no tiene confianza en los políticos.
Los
escándalos
politicos, los complots y la
corrupción son moneda corriente en todos los
países y en todos los partidos. La
mayoría de los políticos no cuentan con el apoyo
de sus propios votantes.
Muchos piensan que la política, necesariamente, genera
corrupción (es conocido
que “El poder corrompe”) y otros no van a votar
porque piensan que
las elecciones no traerán
importantes cambios.
La
falta de
participación en las elecciones es
un “voto de decreimiento” contra el sistema.
La
gente que se
decepcionó de políticos
corruptos buscan politicos dignos de confianza . Si los encuentran,
llega el
momento en que también se decepcionan de ellos.
Algunos
piensan que una dictadura
evita la
corrupción y entonces, es preferible a un sistema
representativo. Otros, saben
que la corrupción trae mas corrupción que un
sistema representativo pero no
encuentran alternativa. Se decepcionan y dejan la conducción
de la sociedad a
los politicos. Esto agrava las cosas ya que la conducción de
la sociedad queda
en manos de un Comité que se preopupa por si mismo y no por
la sociedad. Qué se
puede hacer para mejorar la afligente situación en la que se
encuentra la política de
hoy.
En
este material se explica
cómo los ciudadanos
pueden conducir la sociedad sin politicos.
“Política”
es la toma de decisiones por toda una
sociedad. Cuando los ciudadanos deciden por sí
mismos qué hará la
sociedad, no hay necesidad de políticos. Los politicos son representantes
de los ciudadanos. Los representantes existen sólo si los
ciudadanos quieren que
alguien los represente. El que se representa a sí mismo no
necesita
representante. Cuando los ciudadanos deciden que ellos se representan a
sí
mismos, los representantes ya no tienen autoridad. La
autoridad de decidir
por otros es el origen de la corrupción en la
política. Aquellos que desean
conseguir ese poder, harán todo lo posible para ganarse la
gracia de los
verdaderos dueños el
poder. “Todo”
incluye hechos ilegales desde el punto de vista ético,
legal. El mal uso de la
autoridad es corrupción, ya sea porque el que tiene la
autoridad no fue
autorizado a utilizarla o porque no se hizo uso de la autoridad cuando
debía
hacerlo.
La
autoridad de decidir por otros
se llama
“Poder” politico. Es el poder- y no la
política- lo que engendra la corrupción.
Cuando todos los ciudadanos deciden por sí mismos la
política a seguir, eso es “Democracia
D-i-r-e-c-t-a” (DD). Es
“Directa” porque cada ciudadano toma cada
decisión
política, directamente, sin representantes.
En un
régimen de este
tipo nadie decide por otros,
nadie recibe salarios por tomar decisiones políticas y no
hay necesidad de
políticos. Eliminar la autoridad de decidir por otros
eliminará la corrupción y
la limpiará la política de hipocresía,
duplicidad y conspiraciones. En una
Democracia Directa, el costo de la gestión
pública disminuye enormemente porque
no hay que pagar salarios para que otros tomen decisiones
políticas.No hay
politicos y se ahorran todos sus gastos (sueldos, oficinas,
secretarios, viajes
al exterior, viáticos, coches) y por otra parte, estimula el
interés de los
ciudadanos en las cuestiones públicas . Este tipo de
régimen resolvería muchos
problemas, aunque no todos. No hay ningún sistema que pueda
resolver de
antemano todos los problemas sociales.
El
que cree que existe un sistema
milagroso cae
en una ilusión peligrosa.
No
hay ninguna posibilidad de
resolver de
antemano todos los problemas sociales.
Un
sistema en el cual cada
ciudadano participa
de las decisiones políticas y ningún hombre
decide por otro, puede resolver
muchos problemas sociales pero no todos.
Cuando
cada ciudadano puede
proponer, debatir y
votar , toda decision referente a la sociedad toda, nadie tiene
autoridad de
decidir por otro y ningún hombre tiene “poder
político” . El “poder
político”
es como una droga. Los adictos al poder harán de todo para
conseguirlo. El que
tiene “poder político” – en el
seno del Estado, de un municipio,
de una iglesia, de un sindicato,
de una escuela, de una familia-se envicia. Es necesario tratar al
“poder”
político como una droga y al que lo posee, como adicto. Una
persona así hará
cualquier cosa por conseguir esta droga. La Democracia Directa es la
desintoxicación de esta adicción. No permite que
unos tomen
decisiones políticas por
otros. Esto anula el “poder
político” .
En un
sistema así, cada
ciudadano tiene un voto-
y sólo uno- en cada decisión política.
Cada
ciudadano se representa a
sí mismo. Nadie
representa a nadie.Si una decisión trae consecuencias no
deseadas, el que la
votó es responsable de esto.
Para
evitar este tipo de
decisiones erróneas es
imprescindible que los ciudadanos reflexionen sobre qué los
condujo a tomarlas
y reconsiderar sus motivaciones.
Esto
posibilita a las personas a
buscar las
causas de los problemas políticos dentro de ellos mismos -
no afuera- y superarlos.
El
principio básico de
la DD se puede resumir
así: Todo ciudadano tiene la autoridad de
proponer, debatir y votar
cada decisión política de la sociedad.
Cada
ciudadano decide por sí mismo, nadie decide por
los demás. Esto anula el
“poder” político porque su significado
es la autoridad de decidir por los
demás.
Cada
ciudadano tiene, en cada
instante, el
derecho de proponer, debatir y votar sobre cada decisión
política.
Cada
ciudadano decidirá
cuándo (y cómo) hacer
uso de ese derecho.
1.-
¿Qué es la política?
Los
términos
“política”,
“político”,
políticos”
derivan del griego “polis” que designaba a las
ciudades-estado de la antigua
Grecia. Cada ciudad
tenía sus propias
leyes, justicia, moneda, su propio ejército y
política extranjera.
Algunas
de ellas fueron nombradas
posteriormente
con el nombre de su fundador: El emperador Constantino funda
Constantino-polis
(Constantinopla). Adrianópolis fue fundada por Adriano.
Acrópolis significa “la
ciudad alta”, levantada en las colinas de Atenas.
“Político”
signgifica- “todo lo referente a la
polis”.
“Política”
es “la toma de decisiones con
referencia a la polis”
Lo
que el
“Estado” (“Polis”) decide hacer
se
llama “política”.
Los
que deciden lo que
hará la “polis” se llaman
“políticos”.
Los
que tienen la tarea de
controlar que se
cumplan las leyes de la “polis” se llaman
“policías”.
En la
Grecia Antigua
habían ciudades en las
cuales una sola persona decidía sobre todas las cosas y
habían otras, en las
cuales decidían los ancianos de la ciudad o los
dueños de las tierras. En
Atenas, todos los ciudadanos decidían sobre todas las
políticas.
Esto
es lo que llamamos
“democracia” ya que el
“demos” -pueblo-(no se incluían las
mujeres ni los esclavos) decidían sobre
todas las políticas.
Actualmente
se usa el
término “democracia” para
designar al sistema en el cual representantes del pueblo – no
los ciudadanos
mismos- deciden sobre la política.
El
error reside en llamar
“democracia” al
sistema de representantes. En la verdadera
demo-cracia decide el “demos” (los ciudadanos en
sí) y nadie decide por ellos.
Hoy todavía muchos
están de acuerdo en que los
representantes decidan por ellos porque no ven otra posibilidad. Hasta
no hace
mucho tiempo era difícil consultar qué
querían millones de personas. Hoy en día
se puede consultar por medios electrónicos-
teléfonos celulares, tarjetas
magnéticas, computadoras, por medio de red Internet.
Cada
día
podrían decidir millones de personas
sobre las política a seguir.
Este
sistema se llama
“Democracia Directa” , en
el cual cada ciudadano -sin representantes de por medio- puede
proponer,
debatir y votar cada decisión referente a la sociedad en la
que vive.
¿Esto
es
técnicamente posible? Sí
¿Es
conveniente?
Depende para quién. Para
algunas personas –no. Para otras –sí.
Hacer política es decidir qué hacer.
¿Qué
significa “decidir”?
En política hay dos
tipos de decisiones:
1.
¿Qué hacer? (decisiones
políticas)
2.
¿Cómo hacerlo? (decisiones de
ejecución)
El capítulo siguiente
trata sobre el primer tipo
de decisiones.
Más adelante trataremos
sobre el segundo tipo.
2.
Las decisiones no son conclusiones
Mucha
gente confunde decisiones
con conclusiones
ya que a veces una decisión proviene de una
conclusión y viceversa. Las
decisiones no son conclusiones. Son dos acciones diferentes del
pensamiento.
“Decidir” es considerar las diferentes
posibilidades y preferir una de ellas.
“Decidir” es
“prefererir”.
Llegar
a una conclusión
implica analizar la
situación (y no “diferentes
posibilidades”) y determinar su significado.
“Concluir
“ es “diagnosticar”.
Existen
cuatro diferencias
principales entre
“decision” y
‘conclusión”.
1.
“Decidir”
es “preferir”. Cuando hay diferentes posibilidades
hay que elegir
una. Cada decisión es determinada por una prioridad. Todas
nuestras decisiones
dependen de nuestras prioridades. “Concluir” es
“diagnosticar”. Un diagnóstico
puede ser correcto pero es imposible preferirlo. Un
diagnóstico correcto es el
resultado de la utilización del conocimiento y la
lógica. Una “conclusion” está
determinada por la lógica y no por una prioridad. Debemos
aceptar el
diagnóstico aún si preferimos otro.
La conclusión/diagnóstico no depende
de nuestras preferencias. No existe más que una
conclusión correcta y podemos
llegar a ella a través de nuestros conocimientos
técnicos y nuestro
razonamiento lógico.
La
conclusión se
determina según conocimiento y lógica, y
la decisión según la
“prioridad”.
2.
La
“decisión” puede ser buena o mala pero
no “falsa” . No hay decisiones
falsas, solamente malas decisiones.
No
hay “buenas” o “malas”
conclusiones, solamente conclusiones “verdaderas” o
“falsas” .
2+2=5
es una
conclusión “falsa” y no
“mala”, y obviamente no hay en esto
“decisión”
3.
El
que toma una decisión es responsable porque
podría haber decidido algo
diferente- según otra prioridad- y obtener un resultado
diferente. El que
extrae una conclusión no es responsable de ella ya que es
imposible llegar a
otra conclusión verdadera. El que extrae una
conclusión es responsable de du
validez – no de sus consecuencias.
4.
La
información determina una conclusión pero no una
decisión . La misma
información obliga a diferentes personas a llegar a las
mismas conclusiones
pero no las obliga a tomar las mismas decisiones.
Para clarificar la diferencia
entre decisión y
conclusión, comparemos a Hamlet cuando se plantea
:”Ser o no ser”, con un
cirujano que considera “amputar o no amputar”
Hamlet
tiene dos opciones y debe
elegir una. El
conocimiento y la lógica no pueden ayudarlo porque no pueden
determinar qué es
“bueno” para él.
Pero un cirujano debe
resolver su dilema por medio de su conocimiento médico, la
lógica y su
experiencia para llegar a la conclusión médica
correcta. Si la conclusión tiene
consecuencias “malas” el médico no es
responsable de ellas. El cirujano es
responsable, sólo, de la exactitud de su
conclusión médica – su
“diagnóstico”
Imaginemos
un enfermo que tiene un
tumor en la
pierna. Como resultado de los análisis
el médico concluye que el tumor es canceroso y
dice: “ Si amputamos la
pierna, usted vivirá largo tiempo, si no usted
morirá pronto”. El médico
aplicó
su experiencia y el razonamiento lógico para llegar a una
conclusión a partir
de la información. Llegó a una
conclusión, el diagnóstico, y no tomó
una
decisión. Si su diagnóstico es falso, es a causa
de la información errónea, de
la aplicación errónea de la lógica o
su experiencia médica pero no de sus
prioridades. El médico diagnostica y el paciente decide si
amputar o no. La
información médica determina el diagnóstico
pero no la decisión
del paciente frente a la conclusión del médico.
El medico diagnostica, el paciente decide.
El
mismo diagnóstico
puede llevar a decisiones
diferentes en enfermos diferentes.
Algunos
decidirán morir
a vivir lisiado y otros
preferirán vivir lisiados a morir.
¿Cuál es la “mejor”
decisión?
¿La
misma
conclusión puede llevar a dos decisiones
opuestas y ambas “buenas”?
¿Dos
decisiones contradictorias pueden ser ambas “buenas”?
Aunque
pueda sorprendernos la
respuesta es : Sí!
La
razón es simple.
Diferentes enfermos tienen
prioridades diferentes, algunos prefieren morir a vivir lisiados y
otros
prefieren vivir lisiados a morir.
Ambas
decisiones son “buenas” para quién las
tomó, ya que fueron determinadas por dos
prioridades diferentes y no por los hechos, la información o
lógicas
diferentes. Las
personas tienen
diferentes prioridades y es imposible juzgarlas porque dicho juicio
está basado
,también , en las prioridades del que juzga.
¿Cómo
está relacionado ésto con la política?
¿La
política
es una decisión o una conclusión?¿Los
políticos toman
“decisiones” o “conclusiones”
políticas? En política la gente vota. Votar es
elegir, es decir, preferir una posibilidad a otras. Todos los que
elaboran una
política , los reyes, los dictadores, los presidentes, los
primeros ministros,
los jefes, los ciudadanos comunes, todos eligen una posibilidad entre
varias.
Una conclusión no se puede elegir porque hay una sola
conclusión correcta. Por
esta razón está claro que la
“política”
es un conjunto de decisiónes y no de
conclusiones.
La
decisión
está determinada por las prioridades y no por la experiencia, la
información o la lógica.
Los
mismos hechos,
información y lógica pueden llevar a decisiones
diferentes a causa de las prioridades diferentes.
La
respuesta a la pregunta
¿qué hacer? es siempre una decision y no una
conclusión.
Decidimos
qué hacer (en
lo personal y tambien en la sociedad) no sacamos
conclusiones de lo que hacer.
El
que decide es responsable de su
decisión ya que pudo haber elegido
diferente (según otra prioridad) y con un resultado
diferente.
El
que llega a una
conclusión no es responsable de ella ya que es
imposible llegar a una conclusión diferente que
también sea correcta.
Los
políticos cuyas
decisiones acarrearon consecuencias no deseables
tratan de desligarse de la responsabilidad diciendo: “ No
tuve otra opción”.
Ellos
sostienen que llegaron a una
conclusión y por eso no son
responsables de los resultados. Ellos
votaron. Votar es elegir/preferir.
La
preferencia es una elección. Es imposible elegir/preferir
una conclusión y por
esta razón es imposible decidirla.
3.-
Las
prioridades
Una prioridad es un principio que
determina qué es “bueno” y preferible.
La prioridad no es un medio sino un objetivo. Sin prioridad no es
posible
elegir. “Decidir” es elegir una opción
entre varias. “Elegir” es
“preferir”.
Preferimos según nuestras prioridades. Las prioridades
determinan lo que esta
“bien” y para quién lo está.
Toda persona tiene una prioridad suprema aún si no
tiene conciencia de ello. Muchos creen que sus prioridades son
“naturales” ú
“obvias”.
Esto
es un error. No hay prioridad
natural.
Las
prioridades son afirmaciones
arbitrarias que necesitamos para poder
preferir. Si no podemos preferir no podemos elegir y en consecuencia no
hay qué
decidir.
Antes
de la primera guerra mundial
en Europa, mucha gente creía que el
significado de “bien” era: “todo lo que
está bien para el Rey y la Patria”. En
EEUU , muchos creían que “si estaba bien para la
General Motors estaba bien
para EEUU” . Pero si está bien para la General
Motors, ¿está bien tambien para
la Ford?. Los trabajadores de la Ford no lo creían
así.
Las prioridades son creadas por el
hombre y no por la “Naturaleza” o por
“Dios”, no por la “Historia” ni
por la “Realidad”. Las prioridades no nos son
impuestas por nada externo , de arriba o de abajo. Si nos fueran
impuestas no
tendríamos problemas políticos.
Muchos
creen que el “instinto de supervivencia” es la
prioridad última que nos impone
la Naturaleza.
Cada suicida lo contradice. Si la
supervivencia fuera una prioridad
absoluta, para Hamlet, “no ser” no sería
una posibilidad y dería elegir “ser”.
Entonces para Hamlet -y otros muchos- la supervivencia no es una
prioridad
absoluta.
Ninguna prioridad es absoluta.
Un sondeo realizado por la BBC en
2004 mostró que el 71% de los
americanos está dispuesto
a “morir por Dios”.
Para ellos, la fe en Dios tiene más valor que su propia
vida. Les dan más valor
a su forma de vida que a la vida misma.
Muchos están dispuestos
a sacrificar sus vidas luchando por la libertad
o por su honor.
Prefieren morir a vivir bajo la
opresión o la humillación.
“Honor o
muerte”, y “La libertad o la muerte”
motivaron a millones de
personas que lucharon contra la opresión en lugar de
someterse. ¿Estaban
equivocados?
¿Era preferible
someterse a la opresión nazi que combatir el nazismo?
Muchos respondieron “NO”.
Las sociedades humanas no son una
creación de la naturaleza. Son
creaciones humanas arbitrarias. Al crearse las sociedades, el hombre se
liberó
del sometimiento absoluto a la naturaleza.
En la naturaleza,
cada decisión está determinada según
las
necesidades biológicas. ¿Es
“bueno” depender totalmente de las necesidades
biológicas? Esto nos priva de libertad y limita las
prioridades a una sola: la
supervivencia. La vida en sociedad nos libera de esta esclavitud
facilitando la
satisfacción de las necesidades biológicas. La
vida en sociedad nos permite elegir
libremente nuestras propias prioridades. Elegimos según
nuestras prioridades.
Podemos clasificar
las prioridades sociales en cinco grandes
categorías según respondamos a la siguiente
cuestión:
“Quiero
hacer lo que esté “bien”, pero
¿para quién tiene que
estar bien?”
Las cinco respuestas
son:
a)
Bien
para mí ( prioridad egocéntrica).
b)
Bien
para mi Rey, mi país, mi nación, mi tribu
(prioridad
etnocéntrica).
c)
Bien
para la humanidad (prioridad antropocéntrica).
d)
Bien
para Dios (prioridad teocéntrica).
e)
Bien
para la naturaleza (prioridad biocéntrica).
En cada momento dado,
todo ser humano tiene una única
prioridad (aún inconscientemente) sin la cual no puede
decidir. No podemos
tener dos prioridades simultáneas, ya que no se pueden
preferir dos cosas al
mismo tiempo.
Cuando surge un
problema: ¿qué preferir? Se puede preferir
una sola cosa – según una única
prioridad.
Cada prioridad
excluye a las demás. La premisa “Bueno para
la patria” excluye “Bueno para
mí” y también “Bueno a los
ojos de Dios”.
El egocentrismo
– prioridad del capitalismo- excluye el
etnocentrismo, prioridad del socialismo y del cristianismo.
“Bueno a
los ojos de Dios” en la historia del sacrificio, en
la Biblia, no es
“bueno para Abraham” ni
es “bueno para Isaac”.
Muchos hacen uso de
prioridades diferentes en oportunidades diferentes, pero
en cada momento
dado, cada uno tiene una única prioridad.
Los conflictos
sociales derivan de prioridades que se
contraponen.
El etnocentrismo de
un grupo entra necesariamente en
conflicto con el etnocentrismo de otros grupos y con frecuencia conduce
a
guerras.
“Alemania
por sobre todo” (como dice el himno alemán
“Deutscheland uber Alles) excluye a la
“autonomía de Gran Bretaña”
(“Rule
Britannia” como dice el himno no oficial del imperio
británico) y ambos
excluyen a “bueno para la humanidad”.
También el
egocentrismo de una persona se contrapone al
egocentrismo de otra.
Cada prioridad tiene
sub-prioridades, que
determinan cuál es el significado y el
contenido de ”bueno”. Por ejemplo, “bueno
para mí” puede
significar buena salud, o bien una gran
fortuna, o poder supremo o la felicidad perfecta o una larga vida, etc.
En cada instante dado
hay ,también, una
sola sub-prioridad .
¿Cómo
intervienen las prioridades en el caso de Hamlet y del
cirujano sobre los que hablamos anteriormente? Ellas intervienen en la
decisión
de Hamlet pero no en el diagnostico del médico.
Hamlet necesita
decidir y el médico necesita
diagnosticar. Hamlet
necesita una
prioridad para decidir, pero el médico extrae una
conclusión aplicando el
razonamiento lógico, la información y la
experiencia, no hace uso de sus
prioridades personales.
Si Hamlet es
religioso debe preferir lo que es “bueno a los
ojos de Dios “ y elegir “ser”, ya que
las religiones determinan que suicidarse es “malo”.
Pero si la prioridad
de Hamlet es hacer lo que es “bueno
para mí”, es posible que elija “no
ser”.
El
cirujano no puede elegir un conclusión médica.
Las
conclusiones le son impuestas por los datos y la lógica. La
conclusión no es ni
“buena” ni “mala” sino
“verdadera”
o “falsa” y por esta razón él
no necesita
una prioridad que la justifique.
¿Y en caso
de la política? ¿la política necesita
prioridades?.
Los
políticos eligen una política. Una
elección exige una
prioridad, es imposible preferir sin una prioridad que determine
qué es
preferible. Por esta razón toda política necesita
de la prioridades. “Bueno
para mi Rey y para mi Patria” era la prioridad de la
mayoría de los europeos
hasta la Primera Guerra Mundial. Millones de europeos se ofrecieron
voluntariamente a morir “por el Rey y la por
Patria”. Pero las dos guerras
mundiales provocaron un cambio en las
prioridades. Actualmente la prioridad suprema de la
mayoría de las
personas en Europa y EEUU es el egocentrismo, es decir, es
“bueno” lo que es
“bueno para mí”.
En su discurso
inaugural en 1961, el presidente Kennedy dijo
a los ciudadanos americanos : “ No se pregunten
qué es lo que su patria puede
hacer por ustedes sino
qué es lo que
ustedes pueden hacer por su patria”.
Les pidió
a los estadounidenses cambiar la prioridad de
preocuparse por ellos mismos por la
prioridad de preocuparse por su patria. En lugar de preferir su propio
bien,
preferir el bien de la sociedad en la que viven. Muy pocos lo hicieron.
Las prioridades son
transmitidas desde nuestra infancia por
nuestros padres, maestros, líderes, los medios de
comunicación, etc.
Desde el momento que
las adquirimos, es muy difícil (si no
imposibles) modificarlas.
Toda persona cree que
su prioridad es “natural”, “la
única
elección lógica”.
Pero cada prioridad
depende de la persona y no se la puede juzgar “de modo
objetivo” ya que la
justificación de este juicio está basada en las
prioridades del que juzga.
No obstante el pedido
de Kennedy, pocos americanos
abandonaron su egocentrismo . Hubo americanos que decidieron que el
etnocentrismo de Kennedy era incompatible con el egocentrismo de ellos
y por
eso lo asesinaron el 2 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas. Este
hecho, como
todas las guerras, demuestra que el conflicto entre prioridades provoca
guerras
y muerte.
4.-
Los
Políticos
En la Grecia Antigua,
los habitantes que se ocupaban de los
problemas de la “polis”
eran llamados polites.
Los polites
proponían las políticas . Hoy en
día, son
los políticos los que deciden las políticas en
nombre de el resto de los
ciudadanos.
“Votar”
es “elegir”. “Votar es
“preferir”. En las elecciones
votamos a nuestros representantes que preferirán, en nuestro
lugar, qué es lo
que nuestra
sociedad debe hacer. Nosotros
elegimos a otras personas para que
expresen nuestras preferencias y esperamos que sus preferencias sean
adecuadas
a nuestras prioridades. Los
representantes que elegimos dicen ser nuestros enviados. Su autoridad
proviene
de la autoridad nuestra que ellos representan. Entonces, de hecho,
ellos
prefieren según sus prioridades y nos las imponen.
¿Porqué
tenemos que elegir a otros que prefieran por
nosotros? ¿Porqué no elegir por nosotros mismos
lo que nuestra sociedad debe
hacer? Nosotros elegimos representantes que decidan por nosotros
porque, saber
qué prefieren millones de ciudadanos era, hasta no hace
mucho tiempo, una tarea
ardua y las decisiones políticas necesitan tomarse, con
frecuencia, rápidamente.
La manera
más fácil de decidir qué
hará una sociedad entera
es que una sola persona decida por nosotros. Por eso durante mucho
tiempo, en
la mayoría de las sociedades, una sola persona
(el jefe de la tribu, el rey , el emperador)
decidía el destino de toda
la sociedad. La autoridad de esa persona ,que decidía por todos,
estaba basada en su origen o en ser
el jefe del ejército.
Luego, las personas
dejaron de lado
este sistema y eligieron
representantes para de decidieran por ellos. Si cada 100.000 habitantes
hay un
representante, entonces 500 políticos representan a 50
millones de ciudadanos.
Esas quinientas personas se pueden reunir facilmente en un recinto para
debatir
y votar levantando las manos. (“Parler”, en
francés significa “hablar” y por
eso el recinto de debate se denomina “parlamento”).
Los representantes
pueden tomar muchas decisiones cada día,
en lugar de los que los eligieron.
Este sistema
aún está en vigencia debido a que ,hasta no
hace mucho, tomaba mucho tiempo averiguar lo que millones de personas
prefierían, explicarles las posibilidades, organizar los
medios para llevar a
cabo las votaciones y luego contar millones de
cómputos.
Hoy en
día, ésto es facilmente realizable por medio de
teléfonos celulares, computadores, televisión y
targetas magnéticas.
Mucha gente piensa
que los políticos son especialistas en
tomar decisiones. Los políticos no son especialistas en
decidir. No hay
especialización para decidir.
La
decisión se toma según una prioridad, no según
una
especialización. Decidir es una función, no una
profesión. Todo el mundo toma
muchas decisiones por día. El filósofo ateniense
Platón, que se oponía a la
democracia, sostenía que para tomar decisiones se necesita
ser un especialista,
como el capitán de un barco que para llegar a buen puerto
utiliza sus
conocimientos sobre embarcaciones y
navegación. Pero la sociedad no es una barco.
En un barco, todos los
pasajeros quieren llegar al mismo destino pero, en una sociedad, no
todos los
ciudadanos quieren llegar al mismo lugar.
Tienen diferentes
prioridades y por eso ,diferentes
preferencias y objetivos diferentes.
Los
políticos son especialistas en obtener el poder, (por
ejemplo, son especialistas en conspiraciones para derribar a sus
rivales, en
lisonjería para adular a sus superiores, en
hipocresía para conseguir simpatizantes).
Sin estas especializaciones no pueden conseguir su puesto. Pero no
tienen
ninguna especialización en tomar decisiones.
Los
políticos deciden según sus propias prioridades
como
todo el mundo. No existe ninguna especialización de este
tipo.
Los inventores de la
democracia en Atenas, decían : “cada
cocinero puede gobernar” . Es fácil ver que esto
es verdad cuando Arnold
Schwarzenegger, el musculoso que se convirtió en actor de
cine es, en el
presente, Gobernador de California.
Arnold decide por todos los ciudadanos , sin
ningún tipo de
especialización en el tema. Y puede hacerlo porque tiene
prioridades como todo
el mundo. Otro actor de cine, Ronald Reagan, fue electo en 1980,
Presidente de
los EEUU. ¿Tenía alguna capacitación
especial para poder ser Presidente? Por
supuesto que no. Ningún Presidente tuvo ningún
tipo de capacitación especial
para poder serlo. La presidencia es una función y no una
profesión. Nunca podrá
ser una profesión. Porque la toma de decisiones nunca
podrá ser una profesión.
Cada uno de nosotros puede ser Presidente. Que sea un
“buen” (¿para quién?)
presidente o un “mal” (¿para
quién?)presidente depende de las prioridades y
preferencias del que lo juzgue.
Es verdad que la
predicción de los resultados de una
política exige especialización.En la Casa Blanca
, los expertos estudian sobre
un tema y explican al Presidente las posibles opciones y sus
consecuencias y
entonces él puede elegir. Sólo el Presidente, que
no es experto, decide. Raramente,
los expertos deciden las
políticas, pero cuando lo hacen son sus propias prioridades
las que guían su
decisión y no su especialización.
Un Presidente decide
como el jurado en la corte. Los
miembros del jurado no son expertos en leyes. Escuchan a los abogados,
a los
testigos y al juez y entonces deciden si el acusado es culpable o no.
Ellos
deciden según sus prioridades, no según su
conocimiento sobre leyes. El
Presidente hace lo mismo.
Los
políticos deciden cuáles serán las
preferencias de la
sociedad.
El Estado impone sus
preferencias a la sociedad.
Esto plantea dos
cuestiones:
1.-¿Qué
es la “sociedad”?
2.-¿Qué
es el “Estado”?
5.-
La sociedad
Margaret Thatcher,
Primer Ministro británica en los ’80,
dijo: “En la realidad, la sociedad no existe, existen
individuos y familias.”
Ella justificaba así su política de
privatización según la cual las minas, los
ferrocarriles, las centrales eléctricas, etc,
no necesitan ser
patrimonio de la sociedad y prestar a ésta un servicio ya
que, según ella, la
sociedad no existe, es una ficción; sino pasar a manos
privadas
(“privatización”) que las administre
económicamente. A primera vista podríamos
creer que tiene razón. No podemos ver la entidad denominada
“sociedad”. Vemos
sólo personas. Pero si ella tiene razón , podemos
decir que el “Ejército” no
existe, son sólo personas que llevan uniforme”.
Sabemos que es un absurdo. Un
ejército es más que un grupo de personas con
uniformes. La diferencia entre un
ejército y un grupo de personas con uniformes reside , no en
su apariencia sino
en su conducta. Un
grupo de personas que
visten uniformes porque están de moda, no obedecen
órdenes ni actúan juntos
según un plan específico. No
arriesgarían su vida ni matarían a nadie aunque
recibieran órdenes de hacerlo.
Sólo los
soldados de un ejército lo hacen.
La diferencia entre
“ un grupo de personas” y “una sociedad” no
reside en la apariencia sino en
su conducta.
Una
“sociedad” no es solamente un grupo de personas que
viven una al lado de la otra, sino personas que se comportan
según reglas
aceptadas por la mayoría. Estas reglas, conocidas como
“leyes” fueron fijadas
para evitar conflictos entre las personas y son respetadas por la mayoría
, la mayor parte del tiempo.
La obediencia a las
leyes es lo que hace de un grupo de
“personas”, una “sociedad”.
En diferentes
sociedades hay diferentes leyes, pero en cada
caso las personas acuerdan obedecer las mismas leyes y eso las
convierte en una
“sociedad”. No
todos obedecen todas las
leyes, pero la mayoría obedece la mayoría de las
leyes. Parte obedece por miedo
al castigo pero la mayoría de la gente, en la
mayoría de las sociedades, las
obedece porque sabe que en caso contrario estarán en
conflicto permanente y
convivir con otras personas sería imposible. Si cada uno
obedeciera sus propias
leyes, como en el “Lejano Oeste” de los EEUU en el
siglo XIX, no sería una
“sociedad”. Un grupo de personas así
vive en conflicto permanente, sin nada en
común y se desarticula. Los indios americanos
decían que “el ”Lejano Oeste”
,
se convirtió en salvaje sólo después
de que llegaron los hombres blancos”, ya
que cada inmigrante obedecía a sus propias leyes. Cuando el hombre vive
según sus propias
leyes, entra en conflicto con los demás y la
“sociedad” no existe.
Antes de la
creación de las sociedades, los humanoides no
eran más que primates sin palabra ni pensamiento.
Es la vida en
sociedad la que produjo la palabra y el
pensamiento, “humanizando” así a los
primates.
La palabra y el
pensamiento no son productos de la
naturaleza sino de la vida en sociedad.
Cuando no existe la
“sociedad”, no existe la
“unidad”, no existe la
“palabra”, ni existe la
”conciencia”.
6.-
El Estado
Las personas que
viven juntas y aceptan las mismas reglas
forman una “sociedad”.
Para elaborar dichas
reglas (las “leyes”), para aplicarlas y
defenderlas, se crearon sistemas específicos. El conjunto de
estos sistemas
constituye el “Estado”.
Los componentes de un
Estado común son :
§
el
Parlamento, un grupo de personas que discuten las leyes y
las políticas, es decir, lo que deberá hacer toda
la sociedad.
§
el
Gobierno, un comité que decide cómo aplicarlas.
§
la
Justicia, la Policía y las prisiones, organizaciones cuyo
rol es hacer respetar las leyes.
§
el
Ejército , una organización destinada a defender
la
sociedad de amenazas externas, o atacar a otras sociedades.
El contenido de las
leyes depende de las prioridades de
quien las hace. Si una persona elabora las leyes , el contenido de las
mismas
dependerá de las prioridades de dicha persona.
Si
un grupo las
elabora, el contenido de las mismas dependerá de las
prioridades de dicho
grupo.
En el pasado, la
leyes eran atribuídas a Dios. La
supervivencia y la existencia de la sociedad misma dependían
de las leyes
aceptadas por todos. La gente comprendía la importancia de
las leyes y
consideraba que sólo Dios podía haberlas
inventado. Las leyes se grababan en
las piedras para que fueran permanentes y visibles. ( En hebreo, para
expresar
“grabar una piedra” y
“elaborar o
redactar una ley” se utiliza el mismo verbo).
En la Biblia se
cuenta que Moisés recibió de Dios, en el
Monte del Sinaí, los
diez mandamientos.
Este es un ejemplo de la creencia de que las leyes fueron dictadas por
Dios. Según
la Biblia, Moisés las grabó
en una piedra pero las recibió de Dios. El mismo Mahoma,
cuando escribió el
Corán, estaba persuadido de que fue Dios quien se las
había dictado. Sólo las
personas inventan las leyes.
Moisés, no
Dios, inventó los diez mandamientos y Mahoma, no
Dios, inventó el Corán. Son las personas las que
hacen las leyes y las
políticas y ellos mismos las pueden modificar. Las
diferentes sociedades tienen
diferentes leyes. Cada sociedad es generada y sostenida por quienes
viven en
ella y tienen el derecho de modificarla cada vez que así lo consideren.
La cuestión fundamental
en política es : ¿quién
decide
lo que debe hacer
la sociedad ?
Hasta hace cuatrocientos
años, la respuesta era “el Rey decide”. Pero muchos ciudadanos se
oponían a las
decisiones del Rey y prefirieron decidir por ellos mismos que
haría toda la
sociedad. Ningún rey aceptó esto. Violentos
conflictos se generaron entre los
ciudadanos y el rey. El rey exigió “Orden y
Ley” y los declaró “sin
ley”. Por “Orden y Ley”, el
Rey entendía su
orden y su ley. Los ciudadanos querían
“orden y ley” hechos por ellos
mismos. El
conflicto entre los
ciudadanos y el rey no era un conflicto entre la
“ley” frente a la “falta de
ley” ni el “orden” frente al
“desorden”. Era una lucha entre la ”ley
del Rey” y
la “ley de los ciudadanos” y el “orden
del Rey” frente al “orden de los
ciudadanos”. En el siglo XVII, los ciudadanos ingleses
destituyeron la
monarquía y en el siglo XVIII lo hicieron los franceses.
Desde entonces se creó
en el mundo, un sistema de representantes y de partidos
políticos. En
1991, se derrumbaron los regímenes en
Rusia, Polonia, Hungría, Bulgaria, en los cuales un
comité de dirigentes de un
sólo partido, decidían la política y
el 99.99% de los ciudadanos no podía influir
de ningún modo en dichas decisiones. Estos
regímenes se derrumbaron porque
aquellos que nacieron y se educaron en ellos se negaron a apoyarlos. Esto demuestra que la
pregunta ¿quién decide
lo que hará la sociedad? aún esta en vigencia.
Actualmente, en todos los Estados,
es un pequeño grupo de representantes
el que decide lo que hará la sociedad. La mayoría
de los ciudadanos
todavía aceptan este sistema
porque aún no cayeron en la cuenta de que los
teléfonos celulares, las tarjetas
magnéticas, la televisión e Internet crearon una
nueva realidad en la cual
ellos mismos, no sus representantes, pueden decidir qué
hará la sociedad.
Un sistema en cual cada ciudadano
participa de las decisiones de qué
hará toda la sociedad se llama “Democracia
Directa” porque todos deciden en
forma directa, sin representantes, el destino de la sociedad.
Los que apoyan el sistema
representativo se oponen a la Democracia
Directa y sostienen que es un “desorden” y
“ausencia de ley”.
¿En qué se
basan?
La autoridad de los representantes
para representar viene dada por la
autoridad de los representados. Si ellos no les dan la autoridad de que
los
representen, no tendrán autoridad de representar. Pero la
autoridad de cada uno
de representarse a sí mismo no depende de nadie. Los
representantes están bajo
las órdenes de quienes los eligieron. Los votantes
están bajo sus propias
órdenes, no de los demás. Los
electores son
los originales poseedores de la autoridad de los representantes
electos.
Si los ciudadanos quieren
representarse a sí mismos y decidir por sí
mismos qué hará la sociedad entonces,
“un sistema de representantes” es
anti-democrático .Esto plantea la cuestión:
¿Qué es la democracia?
7.-La
Democracia
La democracia fue
inventada en la antigua Atenas por
Cléisthenes, hace unos 2500 años. En griego,
“demos” significa “toda la gente
de la comunidad”, y “kratos” significa
“poder” o “autoridad para
decidir”.
Demos-kratia (democracia) significa una comunidad conducida por todos
sus
miembros.
Actualmente
podríamos llamar a este sistema,
Democracia Directa ya que el término
“democracia” pasó a significar una sociedad en la cual
representantes de los ciudadanos,
no los ciudadanos mismos, deciden sobre qué hará
la sociedad.
En la demos-kratia
ateniense, todos los hombres adultos
libres (excepto las mujeres y los esclavos) decidían las
leyes y la política de
la sociedad. No era un régimen de referéndum, en
el cual los ciudadanos
decidían sobre cosas impuestas por otros. Todos los
ciudadanos podían proponer
las leyes y las políticas, debatirlas y votarlas.
En todo el mundo
antiguo no permitían a las mujeres ni a los
esclavos proponer y votar políticas. Este era un grave
defecto, pero todas las
otras sociedades antiguas ni siquiera a los hombres libres les era
permitido
tomar parte en las decisiones. Sólo los reyes o los ancianos
de las tribus
decidían qué hacer. La demos-kratia ateniense fue
la única que permitía a los
hombres libres proponer, debatir y votar.
Hasta nuestros
días admiramos las pirámides de Egipto, pero
los faraones no nos legaron nada que tenga vigencia en la actualidad.
Por el
contrario, la democracia ateniense nos legó el
método de prueba por la
argumentación lógica, el Teatro, la Tragedia y la
Comedia, la filosofía y los
principios de la democracia. Todo
esto
lo utilizamos hasta hoy. La
demanda de
“democracia” existe, a pesar de que su contenido y
su forma se hayan
desvirtuado.
La democracia
ateniense produjo las filosofías de Sócrates,
Platón y Aristóteles. Allí se
inventó el Teatro, el Drama, la Tragedia, la
Comedia, las obras de Esquilo, Sófocles,
Aristófanes y el método de
demostración por la argumentacín
lógica. Nosotros utilizamos todo esto hasta la
actualidad. Fueron inventados en la democracia ateniense, y a causa de
ella. En Esparta,
la “polis” vecina de Atenas,
decidían dos reyes y un consejo de ancianos sobre que lo
haría toda la sociedad
y allí no se inventó ninguna filosofía
ni el Teatro ni la Comedia ni la
Tragedia y la “polis” Esparta no dejó
tras ella ni siquiera edificios o
monedas. ¿porqué?
Porque la
filosofía, el Teatro, la Tragedia fueron producto
de debates públicos alrededor de la cuestión:
¿qué necesita hacer la sociedad?
, en discusiones públicas que precedían a las
votaciones en una gran plaza
llamada Ágora. En dicha plaza , todos los ciudadanos
podían expresar sus
opiniones. En los debates importantes, era un deber (llamado
“parthesia”)
expresarse publicamente ya que el silencio era penado por la ley.
Todos los ciudadanos
discutían y votaban directamente sobre
todas las leyes y las políticas de Atenas.
En la democracia
ateniense no habían elecciones. Los
ciudadanos designaban a las personas que aplicarían las
politicas. Esas
personas eran designadas por s-o-r-t-e-o, no por medio de elecciones.
Las responsabilidades
duraban solamente un año.
Nadie podía
ser designado dos años consecutivos. Todos los
años, con un nuevo sorteo se
designaba a nuevas personas. Los que teminaban su mandato
debían rendir cuenta
de sus actos, y sus fracasos eran penados.
La
designación de funcionarios por s-o-r-t-e-o evitaba la
constitución de una élite
y eliminaba la competencia política.
Este sistema era
completamente diferente a lo que hoy
llamamos “democracia”.
El significado actual
de “democracia” es un régimen en el
cual un grupo de personas decide, por todos, sobre lo que debe hacer la
sociedad. Esto entra en contradicción con el
espíritu de la democracia original
en donde todos los ciudadanos, no sus representantes,
decidían sobre todas las políticas.
Democracia no es
“libertad de expresión” o
“elecciones
libres”. Ambas son importantes pero no implican el gobierno
de los miembros de
la sociedad. Sólo un sitema en cual todos los ciudadanos
deciden cada ley y
cada política es “democracia”. La
“democracia” auténtica es la
política sin políticos.
Este es el
significado original de demos-kratia ateniense.
8.-
La Libertad
Libertad es la
situación en la cual una persona vive según
sus propias decisiones.
Un individuo
– o un grupo- que vive según sus propias
decisiones, es “libre”.
El que vive
– con su conocimiento o sin él- según
decisiones
de otros, no es libre.
La libertaad absoluta
es imposible, no importa en qué
sociedad. Esto es posible solamente cuando una persona vive,
voluntariamente,
aislado de todos.
El que vive con otras
personas, necesita aceptar
ocasionalmente sus decisiones, y cuidar que sus decisiones no molesten
a los
demás. Incluso
dos personas que viven
juntas voluntariamente tienen diferencias de opinión, y cada
uno de ellos debe,
ocasionalmente, aceptar las decisiones del otro.
Si siempre es el
mismo, el que acepta las decisiones del
otro, está “oprimido” por el otro. Pero
si ambos aceptan ocasionalmente las
decisiones del otro, están limitando su libertad,
voluntariamente, para poder
vivir juntos. Esto es lo que ocurre en numerosas familias, comunidades,
ciudades y sociedades.
En las sociedades, la
gente acepta obedecer las decisiones
de otros, si los otros, a su turno, obedecen las decisiones de los
primeros. Si
es siempre el mismo grupo de gente el que obedece las decisiones de
otros,
entonces es un grupo oprimido.
Libertad absoluta de
cada miembro de un grupo no es posible
en ningún grupo, ni siquiera en la
comuna anarquista más pequeña.
La mayoría
de las personas prefiere vivir en grupos, como
familias, tribu, sociedad, con libertad parcial y no absoluta. Existen, de todos modos,
varios grados de
libertad parcial.
La vida
según las decisiones que toma un dirigente electo da
más libertad que la vida según las decisiones de
un dirigente que no fue
electo, ya que los votantes pueden al menos elegir quién va
a decidir por
ellos. Sin embargo, el que vive bajo un gobierno que él
mismo eligió, tiene
menos libertades que quién vive según decisiones
de las que él mismo fue
partícipe. Una sociedad en la que cada ciudadano puede
proponer, debatir y
votar cada decisión que incumbe a la sociedad toda, es una
sociedad que se
gobierna a sí misma. La mayoría – cuyas
decisiones fueron aceptadas- vive según
sus propias decisiones y por eso es libre. La minoría debe
obedecer las
decisiones de la mayoria y por eso no es libre, pero si tiene la
posibilidad de
convertirse en mayoría, entonces no es una
minoría oprimida. Los
ciudadanos en una sociedad semejante
tienen mucho más libertad que en una sociedad en la cual un
grupo de
representantes deciden sobre las leyes y las políticas.
La
“política sin políticos”
(democracia directa) permite el
más alto nivel de libertad que sea posible en cualquier
sociedad.
No hay libertad
absoluta ya que la minoría vive según las
decisiones de la mayoría y por eso no es libre. Pero los que
son minoría en una
determinada cuestión podrán ser
mayoría en otra. Un minoría a la que no se
impide expresar sus opiniones y transformarse en mayoría, no
es una minoría
oprimida. Por el contrario, una minoría a la que se le
niega, por medio de
leyes, o se le
limitan las posibilidades
de expresarse, vive oprimida. Pero, en tanto y en cuanto tenga la
posibilidad
de difundir sus ideas y convertirse en mayoría, no es
oprimida. La oposición a
una idea no es opresión. La prohibición de
expresar una idea es opresión. La
democracia directa debe permitir a todas las minorías a
expresar sus ideas aún
cuando la mayoría se les opone. Un sistema semejante
alentaría los debates
públicos sobre las cuestiones políticas, y
aumentaría la preocupación de los
ciudadanos por la sociedad. Esto eliminaría la indiferencia,
el aburrimiento y
la decepción de la mayoría de la gente que vive
en un sistema en cual un grupo
pequeño decide sobre todo lo que concierne a la sociedad.
9.-
Igualdad
política
La
declaración de la independencia americana, declara:
“Nosotros consideramos como una verdad indiscutible que
todos los seres humanos fuimos creados iguales”. En el
original, en inglés, fue
escrito: “Nosotros consideramos como una verdad indiscutible
que todos los hombres
fueron creados iguales.”
¿Y
qué ocurre con las mujeres? ¿Ellas
también “fueron
creadas” iguales a los hombres?
¿Es
posible decir que hay dos criaturas que hayan sido
creadas iguales?
Debido a que no hay
dos criaturas que “hayan sido creadas
iguales”, la declaración contradice a la realidad
biológica. ¿A qué
“igualdad”
se referían ? ¿Se referían a la
igualdad biológica? ¿A la igualdad legal?
¿A la
igualdad económica?¿A la igualdad
política?
Cada una de estas
igualdades son cosas muy diferentes.
Supongamos que se referían a la igualdad ante la ley: todas
las leyes se
aplican de la misma manera a todo el mundo, sin distinción
de origen, de raza,
de sexo, de credo, de situación económica o
poder, entonces no hay persona
alguna que
esté por encima de la ley. La
dimisión forzada del Presidente Nixon en 1974 (a causa de su
participación en
el escándalo de Watergate) es un ejemplo de que , ni
siquiera el Presidente
está por encima de la ley.
Todo esto es igualdad
ante la aplicación de la ley. Pero,
¿qué hay de la igualdad de autoridad para
elaborar las leyes?¿es que todos los
ciudadanos tienen la misma autoridad para proponer, debatir y votar las
leyes?.
Decididamente, no! Muy pocos ciudadanos tienen la autoridad de
proponer, debatir
y votar la leyes y las políticas.
Los que tienen dicha
autoridad, no son
expertos juristas sino políticos.
La igualdad ante la
ley es muy importante, pero la igualdad
de autoridad para fijar las leyes es más importante
aún. La autoridad de fijar
las leyes y las políticas es la autoridad de fijar reglas
que todos los
ciudadanos deben obedecer.
Todos los ciudadanos
deben tener el derecho de decidir las leyes que la
sociedad debe
aceptar. Ante todo, el objetivo de la ley debe ser, mejorar las
condiciones de
vida de todos los ciudadanos. ¿No sería justo,
acaso, que aquellos cuyas
condiciones de vida se necesitan mejorar pudieran decidir por ellos
mismos cómo
hacerlo? Parece ser, que no, ya que no hay una sola sociedad en la cual
se
permita a todos los ciudadanos , proponer, debatir y votar cada ley y
cada
política.
El Principio de la
Igualdad Política afirma que, aunque no
haya dos ciudadanos iguales (cualquiera sea la razón), todos tienen la autoridad
de proponer,
debatir y votar cada ley y cada política en su propia
sociedad. Sólo los que
poseen esta igualdad, viven según sus propias decisiones y
por lo tanto,son
libres.
Cuando todos los
ciudadanos tienen la misma autoridad de
fijar las leyes , pueden legislar otro tipo de igualdades. Pueden
decidir
cuáles serán todas las leyes de la sociedad,
incluídos otros tipos de igualdad.
El Principio de la
Igualdad Política es aplicable a todo
grupo, familia, tribu, nación, ejército, lugar de
trabajo, escuela, y la
sociedad misma. Este
principio afirma
que cada integrante de un grupo tiene derecho a proponer, debatir, y
votar cada
decisión del grupo. Pocos aceptarán este
principio como indiscutible. Otros
preferirían morir antes de aceptarlo. Se
opondrían a su aplicación en la
sociedad, pero más aún en la familia, la escuela,
el