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La política
 sin
políticos

¿Qué es la política?

¿Es la “política” una profesión que exige una especialización?

¿Cuál es el significado de “poder” político”?

¿Cuál es la causa de la corrupción en la política? ¿la política en sí  ó el “poder”?

¿Qué hacen los políticos?

¿Todos los ciudadanos pueden hacer lo que hacen los políticos?

¿Es posible la política sin políticos?


Encontrará las respuestas a estas preguntas, y muchas otras, en
"La política sin políticos"

Aki ORR

(traducido al español por : Bibiana Altamirano)






LA   POLÍTICA   SIN   POLÍTICOS


Contenidos

Introducción

1.   ¿Qué es la política?

2.   Las decisiones no son conclusiones

3.   Las prioridades

4.   Los Políticos

5.   La sociedad

6.   El Estado

7.   La Democracia

8.   La Libertad

9.   Igualdad política

10. Los Partidos Políticos

11. La Democracia Directa (DD)

12. La DD en el lugar de trabajo

13. La DD en la educación

14. La DD en la familia

15. Los principios básicos de la DD

16. ¿Cómo funciona la DD?

17. Los problemas de la DD

18. Respuestas a las críticas

19. Cómo poner en práctica la DD


Introducción

 
En el mundo entero, la mayoría de la gente no tiene confianza en los políticos.

Los escándalos politicos, los complots y la corrupción son moneda corriente en todos los países y en todos los partidos. La mayoría de los políticos no cuentan con el apoyo de sus propios votantes. Muchos piensan que la política, necesariamente, genera corrupción (es conocido que “El poder corrompe”) y otros no van a votar porque  piensan que las elecciones no traerán importantes cambios.

La falta de participación en las elecciones es un “voto de decreimiento” contra el sistema.

La gente que se decepcionó de políticos corruptos buscan politicos dignos de confianza . Si los encuentran, llega el momento en que también se decepcionan de ellos.

Algunos piensan que una dictadura evita la corrupción y entonces, es preferible a un sistema representativo. Otros, saben que la corrupción trae mas corrupción que un sistema representativo pero no encuentran alternativa. Se decepcionan y dejan la conducción de la sociedad a los politicos. Esto agrava las cosas ya que la conducción de la sociedad queda en manos de un Comité que se preopupa por si mismo y no por la sociedad. Qué se puede hacer para mejorar la afligente situación en la que se encuentra  la política de hoy.

En este material se explica cómo los ciudadanos pueden conducir la sociedad sin politicos.

“Política” es la toma de decisiones por toda una sociedad. Cuando los ciudadanos deciden por sí mismos qué hará la sociedad, no hay necesidad de políticos. Los politicos son representantes de los ciudadanos. Los representantes existen sólo si los ciudadanos quieren que alguien los represente. El que se representa a sí mismo no necesita representante. Cuando los ciudadanos deciden que ellos se representan a sí mismos, los representantes ya no tienen autoridad. La autoridad de decidir por otros es el origen de la corrupción en la política. Aquellos que desean conseguir ese poder, harán todo lo posible para ganarse la gracia de los verdaderos dueños  el poder. “Todo” incluye hechos ilegales desde el punto de vista ético, legal. El mal uso de la autoridad es corrupción, ya sea porque el que tiene la autoridad no fue autorizado a utilizarla o porque no se hizo uso de la autoridad cuando debía hacerlo.

La autoridad de decidir por otros se llama “Poder” politico. Es el poder- y no la política- lo que engendra la corrupción. Cuando todos los ciudadanos deciden por sí mismos la política a seguir, eso es “Democracia D-i-r-e-c-t-a” (DD). Es “Directa” porque cada ciudadano toma cada decisión política, directamente, sin representantes.

En un régimen de este tipo nadie decide por otros, nadie recibe salarios por tomar decisiones políticas y no hay necesidad de políticos. Eliminar la autoridad de decidir por otros eliminará la corrupción y la limpiará la política de hipocresía, duplicidad y conspiraciones. En una Democracia Directa, el costo de la gestión pública disminuye enormemente porque no hay que pagar salarios para que otros tomen decisiones políticas.No hay politicos y se ahorran todos sus gastos (sueldos, oficinas, secretarios, viajes al exterior, viáticos, coches) y por otra parte, estimula el interés de los ciudadanos en las cuestiones públicas . Este tipo de régimen resolvería muchos problemas, aunque no todos. No hay ningún sistema que pueda resolver de antemano todos los problemas sociales.

El que cree que existe un sistema milagroso cae en una ilusión peligrosa.

No hay ninguna posibilidad de resolver de antemano todos los problemas sociales.

Un sistema en el cual cada ciudadano participa de las decisiones políticas y ningún hombre decide por otro, puede resolver muchos problemas sociales pero no todos.

Cuando cada ciudadano puede proponer, debatir y votar , toda decision referente a la sociedad toda, nadie tiene autoridad de decidir por otro y ningún hombre tiene “poder político” . El “poder político” es como una droga. Los adictos al poder harán de todo para conseguirlo. El que tiene “poder político” – en el seno del Estado, de un  municipio, de una iglesia, de un sindicato, de una escuela, de una familia-se envicia. Es necesario tratar al “poder” político como una droga y al que lo posee, como adicto. Una persona así hará cualquier cosa por conseguir esta droga. La Democracia Directa es la desintoxicación de esta adicción. No permite que unos  tomen decisiones políticas por  otros. Esto anula el “poder político” .

En un sistema así, cada ciudadano tiene un voto- y sólo uno- en cada decisión política.

Cada ciudadano se representa a sí mismo. Nadie representa a nadie.Si una decisión trae consecuencias no deseadas, el que la votó es responsable de esto.

Para evitar este tipo de decisiones erróneas es imprescindible que los ciudadanos reflexionen sobre qué los condujo a tomarlas y reconsiderar sus motivaciones.

Esto posibilita a las personas a buscar las causas de los problemas políticos dentro de ellos mismos - no afuera- y superarlos.

El principio básico de la DD se puede resumir así: Todo ciudadano tiene la autoridad de proponer, debatir y  votar cada decisión política de la sociedad.

Cada  ciudadano decide por sí mismo, nadie decide por los demás. Esto anula el “poder” político porque su significado es la autoridad de decidir por los demás.

Cada ciudadano tiene, en cada instante, el derecho de proponer, debatir y votar sobre cada decisión política.

Cada ciudadano decidirá cuándo (y cómo) hacer uso de ese derecho.

 

1.- ¿Qué es la política?

Los términos “política”, “político”, políticos” derivan del griego “polis” que designaba a las ciudades-estado de la antigua Grecia.  Cada ciudad tenía sus propias leyes, justicia, moneda, su propio ejército y política extranjera.

Algunas de ellas fueron nombradas posteriormente con el nombre de su fundador: El emperador Constantino funda Constantino-polis (Constantinopla). Adrianópolis fue fundada por Adriano. Acrópolis significa “la ciudad alta”, levantada en las colinas de Atenas.

“Político” signgifica- “todo lo referente a la polis”.

“Política” es “la toma de decisiones con referencia a la polis”

Lo que el “Estado” (“Polis”) decide hacer se llama “política”.

Los que deciden lo que hará la “polis” se llaman “políticos”.

Los que tienen la tarea de controlar que se cumplan las leyes de la “polis” se llaman “policías”.

En la Grecia Antigua habían ciudades en las cuales una sola persona decidía sobre todas las cosas y habían otras, en las cuales decidían los ancianos de la ciudad o los dueños de las tierras. En Atenas, todos los ciudadanos decidían sobre todas las políticas.

Esto es lo que llamamos “democracia” ya que el “demos” -pueblo-(no se incluían las mujeres ni los esclavos) decidían sobre todas las políticas.

Actualmente se usa el término “democracia” para designar al sistema en el cual representantes del pueblo – no los ciudadanos mismos- deciden sobre la política.

El error reside en llamar “democracia”  al sistema de representantes. En la verdadera demo-cracia decide el “demos” (los ciudadanos en sí) y nadie decide por ellos.

Hoy todavía muchos están de acuerdo en que los representantes decidan por ellos porque no ven otra posibilidad. Hasta no hace mucho tiempo era difícil consultar qué querían millones de personas. Hoy en día se puede consultar por medios electrónicos- teléfonos celulares, tarjetas magnéticas, computadoras, por medio de red Internet.

Cada día podrían decidir millones de personas sobre las política a seguir.

Este sistema se llama “Democracia Directa” , en el cual cada ciudadano -sin representantes de por medio- puede proponer, debatir y votar cada decisión referente a la sociedad en la que vive.

¿Esto es técnicamente posible? Sí

¿Es conveniente? Depende para quién. Para algunas personas –no. Para otras –sí.

Hacer política es decidir qué hacer.

¿Qué significa “decidir”?

En política hay dos tipos de decisiones:

1.       ¿Qué hacer? (decisiones políticas)

2.       ¿Cómo hacerlo? (decisiones de ejecución)

El capítulo siguiente trata sobre el primer tipo de decisiones.

Más adelante trataremos sobre el segundo tipo.

2. Las decisiones no son conclusiones

Mucha gente confunde decisiones con conclusiones ya que a veces una decisión proviene de una conclusión y viceversa. Las decisiones no son conclusiones. Son dos acciones diferentes del pensamiento. “Decidir” es considerar las diferentes posibilidades y preferir una de ellas.

“Decidir” es “prefererir”.

Llegar a una conclusión implica  analizar la situación (y no “diferentes posibilidades”) y determinar su significado.

“Concluir “ es “diagnosticar”.

Existen cuatro diferencias principales entre “decision” y ‘conclusión”.

1.       “Decidir” es “preferir”. Cuando hay diferentes posibilidades hay que elegir una. Cada decisión es determinada por una prioridad. Todas nuestras decisiones dependen de nuestras prioridades. “Concluir” es “diagnosticar”. Un diagnóstico puede ser correcto pero es imposible preferirlo. Un diagnóstico correcto es el resultado de la utilización del conocimiento y la lógica. Una “conclusion” está determinada por la lógica y no por una prioridad. Debemos aceptar el diagnóstico aún si preferimos otro. La conclusión/diagnóstico no depende de nuestras preferencias. No existe más que una conclusión correcta y podemos llegar a ella a través de nuestros conocimientos técnicos y nuestro razonamiento lógico.

La conclusión se determina según conocimiento y lógica,  y la decisión según la “prioridad”.

2.       La “decisión” puede ser buena o mala pero no “falsa” . No hay decisiones falsas, solamente malas decisiones.  No hay “buenas” o “malas” conclusiones, solamente conclusiones “verdaderas” o “falsas” .

2+2=5 es una conclusión “falsa” y no “mala”, y obviamente no hay en esto “decisión” 

3.       El que toma una decisión es responsable porque podría haber decidido algo diferente- según otra prioridad- y obtener un resultado diferente. El que extrae una conclusión no es responsable de ella ya que es imposible llegar a otra conclusión verdadera. El que extrae una conclusión es responsable de du validez – no de sus consecuencias.

4.       La información determina una conclusión pero no una decisión . La misma información obliga a diferentes personas a llegar a las mismas conclusiones pero no las obliga a tomar las mismas decisiones.

Para clarificar la diferencia entre decisión y conclusión, comparemos a Hamlet cuando se plantea :”Ser o no ser”, con un cirujano que considera “amputar o no amputar”

Hamlet tiene dos opciones y debe elegir una. El conocimiento y la lógica no pueden ayudarlo porque no pueden determinar qué es “bueno” para él.  Pero un cirujano debe resolver su dilema por medio de su conocimiento médico, la lógica y su experiencia para llegar a la conclusión médica correcta. Si la conclusión tiene consecuencias “malas” el médico no es responsable de ellas. El cirujano es responsable, sólo, de la exactitud de su conclusión médica – su “diagnóstico”

Imaginemos un enfermo que tiene un tumor en la pierna. Como resultado de los análisis  el médico concluye que el tumor es canceroso y dice: “ Si amputamos la pierna, usted vivirá largo tiempo, si no usted morirá pronto”. El médico aplicó su experiencia y el razonamiento lógico para llegar a una conclusión a partir de la información. Llegó a una conclusión, el diagnóstico, y no tomó una decisión. Si su diagnóstico es falso, es a causa de la información errónea, de la aplicación errónea de la lógica o su experiencia médica pero no de sus prioridades. El médico diagnostica y el paciente decide si amputar o no. La información médica determina el diagnóstico pero no la decisión del paciente frente a la conclusión del médico.  El medico diagnostica, el paciente decide.

El mismo diagnóstico puede llevar a decisiones diferentes en enfermos diferentes.

Algunos decidirán morir a vivir lisiado y otros preferirán vivir lisiados a morir. ¿Cuál es la “mejor” decisión?

¿La misma conclusión puede llevar a dos decisiones opuestas y ambas “buenas”?

¿Dos decisiones contradictorias pueden ser ambas “buenas”?

Aunque pueda sorprendernos la respuesta es : Sí!

La razón es simple. Diferentes enfermos tienen prioridades diferentes, algunos prefieren morir a vivir lisiados y otros prefieren vivir lisiados a morir.  Ambas decisiones son “buenas” para quién las tomó, ya que fueron determinadas por dos prioridades diferentes y no por los hechos, la información o lógicas diferentes.  Las personas tienen diferentes prioridades y es imposible juzgarlas porque dicho juicio está basado ,también , en las prioridades del que juzga.

¿Cómo está relacionado ésto con la política?

¿La política es una decisión o una conclusión?¿Los políticos toman “decisiones” o “conclusiones” políticas? En política la gente vota. Votar es elegir, es decir, preferir una posibilidad a otras. Todos los que elaboran una política , los reyes, los dictadores, los presidentes, los primeros ministros, los jefes, los ciudadanos comunes, todos eligen una posibilidad entre varias. Una conclusión no se puede elegir porque hay una sola conclusión correcta. Por esta razón está claro que la “política”  es un conjunto de decisiónes y no de conclusiones.

La decisión está determinada por las prioridades y no por la experiencia, la información o la lógica.

Los mismos hechos, información y lógica pueden llevar a decisiones diferentes a causa de las prioridades diferentes.

La respuesta a la pregunta ¿qué hacer? es siempre una decision y no una conclusión.

Decidimos qué hacer (en lo personal y tambien en la sociedad) no sacamos conclusiones de lo que hacer.

El que decide es responsable de su decisión ya que pudo haber elegido diferente (según otra prioridad) y con un resultado diferente.

El que llega a una conclusión no es responsable de ella ya que es imposible llegar a una conclusión diferente que también sea correcta.

Los políticos cuyas decisiones acarrearon consecuencias no deseables tratan de desligarse de la responsabilidad diciendo: “ No tuve otra opción”.

Ellos sostienen que llegaron a una conclusión y por eso no son responsables de los resultados.  Ellos votaron. Votar es elegir/preferir.  La preferencia es una elección. Es imposible elegir/preferir una conclusión y por esta razón es imposible decidirla.

3.- Las prioridades

Una prioridad es un principio que determina qué es “bueno” y preferible. La prioridad no es un medio sino un objetivo. Sin prioridad no es posible elegir. “Decidir” es elegir una opción entre varias. “Elegir” es “preferir”. Preferimos según nuestras prioridades. Las prioridades determinan lo que esta “bien” y para quién lo está. Toda persona tiene una prioridad suprema aún si no tiene conciencia de ello. Muchos creen que sus prioridades son “naturales” ú “obvias”.

Esto es un error. No hay prioridad natural.

Las prioridades son afirmaciones arbitrarias que necesitamos para poder preferir. Si no podemos preferir no podemos elegir y en consecuencia no hay qué decidir.

Antes de la primera guerra mundial en Europa, mucha gente creía que el significado de “bien” era: “todo lo que está bien para el Rey y la Patria”. En EEUU , muchos creían que “si estaba bien para la General Motors estaba bien para EEUU” . Pero si está bien para la General Motors, ¿está bien tambien para la Ford?. Los trabajadores de la Ford no lo creían así.

 

Las prioridades son creadas por el hombre y no por la “Naturaleza” o por “Dios”, no por la “Historia” ni por la “Realidad”. Las prioridades no nos son impuestas por nada externo , de arriba o de abajo. Si nos fueran impuestas no tendríamos problemas políticos.  Muchos creen que el “instinto de supervivencia” es la prioridad última que nos impone la Naturaleza.

Cada suicida lo contradice. Si la supervivencia fuera una prioridad absoluta, para Hamlet, “no ser” no sería una posibilidad y dería elegir “ser”. Entonces para Hamlet -y otros muchos- la supervivencia no es una prioridad absoluta.

Ninguna prioridad es absoluta.

 

Un sondeo realizado por la BBC en 2004 mostró que el 71% de los americanos está dispuesto a “morir por Dios”. Para ellos, la fe en Dios tiene más valor que su propia vida. Les dan más valor a su forma de vida que a la vida misma.

 

Muchos están dispuestos a sacrificar sus vidas luchando por la libertad o por su honor.

Prefieren morir a vivir bajo la opresión o la humillación.

 

“Honor o muerte”, y “La libertad o la muerte” motivaron a millones de personas que lucharon contra la opresión en lugar de someterse. ¿Estaban equivocados?

¿Era preferible someterse a la opresión nazi que combatir el nazismo? Muchos respondieron “NO”.

 

Las sociedades humanas no son una creación de la naturaleza. Son creaciones humanas arbitrarias. Al crearse las sociedades, el hombre se liberó del sometimiento absoluto a la naturaleza.

En la naturaleza, cada decisión está determinada según las necesidades biológicas. ¿Es “bueno” depender totalmente de las necesidades biológicas? Esto nos priva de libertad y limita las prioridades a una sola: la supervivencia. La vida en sociedad nos libera de esta esclavitud facilitando la satisfacción de las necesidades biológicas. La vida en sociedad nos permite elegir libremente nuestras propias prioridades. Elegimos según nuestras prioridades.

 

Podemos clasificar las prioridades sociales en cinco grandes categorías según respondamos a la siguiente cuestión:

“Quiero hacer lo que esté “bien”, pero ¿para quién tiene que estar bien?”

 

Las cinco respuestas son:

a)       Bien para mí ( prioridad egocéntrica).

b)       Bien para mi Rey, mi país, mi nación, mi tribu (prioridad etnocéntrica).

c)       Bien para la humanidad (prioridad antropocéntrica).

d)       Bien para Dios (prioridad teocéntrica).

e)       Bien para la naturaleza (prioridad biocéntrica).

 

En cada momento dado, todo ser humano tiene una única prioridad (aún inconscientemente) sin la cual no puede decidir. No podemos tener dos prioridades simultáneas, ya que no se pueden preferir dos cosas al mismo tiempo.

Cuando surge un problema: ¿qué preferir? Se puede preferir una sola cosa – según una única prioridad.

Cada prioridad excluye a las demás. La premisa “Bueno para la patria” excluye “Bueno para mí” y también “Bueno a los ojos de  Dios”.

El egocentrismo – prioridad del capitalismo- excluye el etnocentrismo, prioridad del socialismo y del cristianismo.

“Bueno a los ojos de Dios” en la historia del sacrificio, en la Biblia,  no es “bueno para Abraham” ni es “bueno para Isaac”.

Muchos hacen uso de  prioridades diferentes en oportunidades diferentes, pero en cada momento dado, cada uno tiene una única prioridad.

Los conflictos sociales derivan de prioridades que se contraponen.

 

El etnocentrismo de un grupo entra necesariamente en conflicto con el etnocentrismo de otros grupos y con frecuencia conduce a guerras.

“Alemania por sobre todo” (como dice el himno alemán “Deutscheland uber Alles) excluye a la “autonomía de Gran Bretaña” (“Rule Britannia” como dice el himno no oficial del imperio británico) y ambos excluyen a “bueno para la humanidad”.

También el egocentrismo de una persona se contrapone al egocentrismo de otra.

 

Cada prioridad tiene sub-prioridades,  que determinan cuál es el significado y el contenido de ”bueno”. Por ejemplo, “bueno para mí”  puede significar buena salud, o bien una gran fortuna, o poder supremo o la felicidad perfecta o una larga vida, etc.

En cada instante dado hay ,también,  una sola sub-prioridad .

 

¿Cómo intervienen las prioridades en el caso de Hamlet y del cirujano sobre los que hablamos anteriormente? Ellas intervienen en la decisión de Hamlet pero no en el diagnostico del médico.

Hamlet necesita decidir y el médico necesita diagnosticar.  Hamlet necesita una prioridad para decidir, pero el médico extrae una conclusión aplicando el razonamiento lógico, la información y la experiencia, no hace uso de sus prioridades personales.

 

Si Hamlet es religioso debe preferir lo que es “bueno a los ojos de Dios “ y elegir “ser”,  ya que las religiones determinan que suicidarse es “malo”.

Pero si la prioridad de Hamlet es hacer lo que es “bueno para mí”, es posible que elija “no ser”.

El cirujano no puede elegir un conclusión médica. Las conclusiones le son impuestas por los datos y la lógica. La conclusión no es ni “buena” ni “mala” sino “verdadera” o “falsa” y por esta razón él no necesita una prioridad que la justifique.

 

¿Y en caso de la política? ¿la política necesita prioridades?.

 

Los políticos eligen una política. Una elección exige una prioridad, es imposible preferir sin una prioridad que determine qué es preferible. Por esta razón toda política necesita de la prioridades. “Bueno para mi Rey y para mi Patria” era la prioridad de la mayoría de los europeos hasta la Primera Guerra Mundial. Millones de europeos se ofrecieron voluntariamente a morir “por el Rey y la por Patria”. Pero las dos guerras mundiales provocaron un cambio en las  prioridades. Actualmente la prioridad suprema de la mayoría de las personas en Europa y EEUU es el egocentrismo, es decir, es “bueno” lo que es “bueno para mí”.

 

En su discurso inaugural en 1961, el presidente Kennedy dijo a los ciudadanos americanos : “ No se pregunten qué es lo que su patria puede hacer por ustedes  sino qué es lo que ustedes pueden hacer por su patria”.

 

Les pidió a los estadounidenses cambiar la prioridad de preocuparse por ellos mismos por  la prioridad de preocuparse por su patria. En lugar de preferir su propio bien, preferir el bien de la sociedad en la que viven. Muy pocos lo hicieron.

 

Las prioridades son transmitidas desde nuestra infancia por nuestros padres, maestros, líderes, los medios de comunicación, etc.

Desde el momento que las adquirimos, es muy difícil (si no imposibles) modificarlas.

Toda persona cree que su prioridad es “natural”, “la única elección lógica”.  Pero cada prioridad depende de la persona y no se la puede juzgar “de modo objetivo” ya que la justificación de este juicio está basada en las prioridades del que juzga.

 

No obstante el pedido de Kennedy, pocos americanos abandonaron su egocentrismo . Hubo americanos que decidieron que el etnocentrismo de Kennedy era incompatible con el egocentrismo de ellos y por eso lo asesinaron el 2 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas. Este hecho, como todas las guerras, demuestra que el conflicto entre prioridades provoca guerras y muerte.

 

 

4.- Los Políticos

 

En la Grecia Antigua, los habitantes que se ocupaban de los problemas de la “polis”  eran llamados polites.

Los polites proponían las políticas . Hoy en día, son los políticos los que deciden las políticas en nombre de el resto de los ciudadanos.

“Votar” es “elegir”. “Votar es “preferir”. En las elecciones votamos a nuestros representantes que preferirán, en nuestro lugar, qué es lo que  nuestra sociedad debe hacer.  Nosotros elegimos a otras personas para que expresen nuestras preferencias y esperamos que sus preferencias sean adecuadas a nuestras prioridades.  Los representantes que elegimos dicen ser nuestros enviados. Su autoridad proviene de la autoridad nuestra que ellos representan. Entonces, de hecho, ellos prefieren según sus prioridades y nos las imponen.

 

¿Porqué tenemos que elegir a otros que prefieran por nosotros? ¿Porqué no elegir por nosotros mismos lo que nuestra sociedad debe hacer? Nosotros elegimos representantes que decidan por nosotros porque, saber qué prefieren millones de ciudadanos era, hasta no hace mucho tiempo, una tarea ardua y las decisiones políticas necesitan tomarse, con frecuencia,  rápidamente.

 

 

La manera más fácil de decidir qué hará una sociedad entera es que una sola persona decida por nosotros. Por eso durante mucho tiempo, en la mayoría de las sociedades, una sola persona  (el jefe de la tribu, el rey , el emperador) decidía el destino de toda la sociedad. La autoridad de esa persona ,que decidía por todos, estaba basada en su origen o en ser el jefe del ejército. Luego, las personas dejaron  de lado este sistema y eligieron representantes para de decidieran por ellos. Si cada 100.000 habitantes hay un representante, entonces 500 políticos representan a 50 millones de ciudadanos. Esas quinientas personas se pueden reunir facilmente en un recinto para debatir y votar levantando las manos. (“Parler”, en francés significa “hablar” y por eso el recinto de debate se denomina “parlamento”).

Los representantes pueden tomar muchas decisiones cada día, en lugar de los que los eligieron.

Este sistema aún está en vigencia debido a que ,hasta no hace mucho, tomaba mucho tiempo averiguar lo que millones de personas prefierían, explicarles las posibilidades, organizar los medios para llevar a cabo las votaciones y luego contar millones de  cómputos.

Hoy en día, ésto es facilmente realizable por medio de teléfonos celulares, computadores, televisión y targetas magnéticas.

 

Mucha gente piensa que los políticos son especialistas en tomar decisiones. Los políticos no son especialistas en decidir.  No hay especialización para decidir.

La decisión se toma según una prioridad, no según una especialización. Decidir es una función, no una profesión. Todo el mundo toma muchas decisiones por día. El filósofo ateniense Platón, que se oponía a la democracia, sostenía que para tomar decisiones se necesita ser un especialista, como el capitán de un barco que para llegar a buen puerto utiliza sus conocimientos sobre embarcaciones y  navegación. Pero la sociedad no es una barco. En un barco, todos los pasajeros quieren llegar al mismo destino pero, en una sociedad, no todos los ciudadanos quieren llegar al mismo lugar.

Tienen diferentes prioridades y por eso ,diferentes preferencias y objetivos diferentes.

Los políticos son especialistas en obtener el poder, (por ejemplo, son especialistas en conspiraciones para derribar a sus rivales, en lisonjería para adular a sus superiores, en hipocresía para conseguir simpatizantes). Sin estas especializaciones no pueden conseguir su puesto. Pero no tienen ninguna especialización en tomar decisiones.

Los políticos deciden según sus propias prioridades como todo el mundo. No existe ninguna especialización de este tipo.

 

Los inventores de la democracia en Atenas, decían : “cada cocinero puede gobernar” . Es fácil ver que esto es verdad cuando Arnold Schwarzenegger, el musculoso que se convirtió en actor de cine es, en el presente, Gobernador de California.  Arnold decide por todos los ciudadanos , sin ningún tipo de especialización en el tema. Y puede hacerlo porque tiene prioridades como todo el mundo. Otro actor de cine, Ronald Reagan, fue electo en 1980, Presidente de los EEUU. ¿Tenía alguna capacitación especial para poder ser Presidente? Por supuesto que no. Ningún Presidente tuvo ningún tipo de capacitación especial para poder serlo. La presidencia es una función y no una profesión. Nunca podrá ser una profesión. Porque la toma de decisiones nunca podrá ser una profesión. Cada uno de nosotros puede ser Presidente. Que sea un “buen” (¿para quién?) presidente o un “mal” (¿para quién?)presidente depende de las prioridades y preferencias del que lo juzgue.

Es verdad que la predicción de los resultados de una política exige especialización.En la Casa Blanca , los expertos estudian sobre un tema y explican al Presidente las posibles opciones y sus consecuencias y entonces él puede elegir. Sólo el Presidente, que no es experto, decide.  Raramente, los expertos deciden las políticas, pero cuando lo hacen son sus propias prioridades las que guían su decisión y no su especialización.

 

Un Presidente decide como el jurado en la corte. Los miembros del jurado no son expertos en leyes. Escuchan a los abogados, a los testigos y al juez y entonces deciden si el acusado es culpable o no. Ellos deciden según sus prioridades, no según su conocimiento sobre leyes. El Presidente hace lo mismo.

 

Los políticos deciden cuáles serán las preferencias de la sociedad.

El Estado impone sus preferencias a la sociedad.

 

Esto plantea dos cuestiones:

1.-¿Qué es la “sociedad”?

2.-¿Qué es el “Estado”?

 

 

5.- La sociedad

 

Margaret Thatcher, Primer Ministro británica en los ’80, dijo: “En la realidad, la sociedad no existe, existen individuos y familias.”  Ella justificaba así su política de privatización según la cual las minas, los  ferrocarriles, las centrales eléctricas, etc, no necesitan ser patrimonio de la sociedad y prestar a ésta un servicio ya que, según ella, la sociedad no existe, es una ficción; sino pasar a manos privadas (“privatización”) que las administre económicamente. A primera vista podríamos creer que tiene razón. No podemos ver la entidad denominada “sociedad”. Vemos sólo personas. Pero si ella tiene razón , podemos decir que el “Ejército” no existe, son sólo personas que llevan uniforme”. Sabemos que es un absurdo. Un ejército es más que un grupo de personas con uniformes. La diferencia entre un ejército y un grupo de personas con uniformes reside , no en su apariencia sino en su conducta.  Un grupo de personas que visten uniformes porque están de moda, no obedecen órdenes ni actúan juntos según un plan específico. No arriesgarían su vida ni matarían a nadie aunque recibieran órdenes de hacerlo.

Sólo los soldados de un ejército lo hacen.

 

La diferencia entre “ un grupo de personas” y “una  sociedad” no reside en la apariencia sino en su conducta.

Una “sociedad” no es solamente un grupo de personas que viven una al lado de la otra, sino personas que se comportan según reglas aceptadas por la mayoría. Estas reglas, conocidas como “leyes” fueron fijadas para evitar conflictos entre las personas y son respetadas  por la mayoría , la mayor parte del tiempo.

 

La obediencia a las leyes es lo que hace de un grupo de “personas”, una “sociedad”.

En diferentes sociedades hay diferentes leyes, pero en cada caso las personas acuerdan obedecer las mismas leyes y eso las convierte en una “sociedad”.  No todos obedecen todas las leyes, pero la mayoría obedece la mayoría de las leyes. Parte obedece por miedo al castigo pero la mayoría de la gente, en la mayoría de las sociedades, las obedece porque sabe que en caso contrario estarán en conflicto permanente y convivir con otras personas sería imposible. Si cada uno obedeciera sus propias leyes, como en el “Lejano Oeste” de los EEUU en el siglo XIX, no sería una “sociedad”. Un grupo de personas así vive en conflicto permanente, sin nada en común y se desarticula. Los indios americanos decían que “el ”Lejano Oeste” , se convirtió en salvaje sólo después de que llegaron los hombres blancos”, ya que cada inmigrante obedecía a sus propias leyes.  Cuando el hombre vive según sus propias leyes, entra en conflicto con los demás y la “sociedad” no existe.

 

Antes de la creación de las sociedades, los humanoides no eran más que primates sin palabra ni pensamiento.

Es la vida en sociedad la que produjo la palabra y el pensamiento, “humanizando” así a los primates.

La palabra y el pensamiento no son productos de la naturaleza sino de la vida en sociedad.

Cuando no existe la  “sociedad”, no existe la  “unidad”, no existe la “palabra”, ni existe la ”conciencia”.

 

6.- El Estado

 

Las personas que viven juntas y aceptan las mismas reglas forman una “sociedad”.

Para elaborar dichas reglas (las “leyes”), para aplicarlas y defenderlas, se crearon sistemas específicos. El conjunto de estos sistemas constituye el “Estado”.

Los componentes de un Estado común son :

 

§         el Parlamento, un grupo de personas que discuten las leyes y las políticas, es decir, lo que deberá hacer toda la sociedad.

§         el Gobierno, un comité que decide cómo aplicarlas.

§         la Justicia, la Policía y las prisiones, organizaciones cuyo rol es hacer respetar las leyes.

§         el Ejército , una organización destinada a defender la sociedad de amenazas externas, o atacar a otras sociedades.

 

El contenido de las leyes depende de las prioridades de quien las hace. Si una persona elabora las leyes , el contenido de las mismas dependerá de las prioridades de dicha persona.

 Si un grupo las elabora, el contenido de las mismas dependerá de las prioridades de dicho grupo.

En el pasado, la leyes eran atribuídas a Dios. La supervivencia y la existencia de la sociedad misma dependían de las leyes aceptadas por todos. La gente comprendía la importancia de las leyes y consideraba que sólo Dios podía haberlas inventado. Las leyes se grababan en las piedras para que fueran permanentes y visibles. ( En hebreo, para expresar “grabar una piedra” y  “elaborar o redactar una ley” se utiliza el mismo verbo).

 

 

En la Biblia se cuenta que Moisés recibió de Dios, en el Monte del Sinaí,  los diez mandamientos. Este es un ejemplo de la creencia de que las leyes fueron dictadas por Dios.  Según la Biblia, Moisés las grabó en una piedra pero las recibió de Dios. El mismo Mahoma, cuando escribió el Corán, estaba persuadido de que fue Dios quien se las había dictado. Sólo las personas inventan las leyes.

Moisés, no Dios, inventó los diez mandamientos y Mahoma, no Dios, inventó el Corán. Son las personas las que hacen las leyes y las políticas y ellos mismos las pueden modificar. Las diferentes sociedades tienen diferentes leyes. Cada sociedad es generada y sostenida por quienes viven en ella y tienen el derecho de modificarla cada vez que así lo consideren.

 

 

La cuestión fundamental en política es : ¿quién decide lo que debe hacer  la sociedad ?

Hasta hace cuatrocientos años, la respuesta era “el Rey decide”.  Pero muchos ciudadanos se oponían a las decisiones del Rey y prefirieron decidir por ellos mismos que haría toda la sociedad. Ningún rey aceptó esto. Violentos conflictos se generaron entre los ciudadanos y el rey. El rey exigió “Orden y Ley” y los declaró “sin  ley”. Por “Orden y Ley”, el Rey entendía su orden y su ley. Los ciudadanos querían “orden y ley” hechos por ellos mismos.  El conflicto entre los ciudadanos y el rey no era un conflicto entre la “ley” frente a la “falta de ley” ni el “orden” frente al “desorden”. Era una lucha entre la ”ley del Rey” y la “ley de los ciudadanos” y el “orden del Rey” frente al “orden de los ciudadanos”. En el siglo XVII, los ciudadanos ingleses destituyeron la monarquía y en el siglo XVIII lo hicieron los franceses. Desde entonces se creó en el mundo, un sistema de representantes y de partidos políticos.  En 1991, se derrumbaron los regímenes en Rusia, Polonia, Hungría, Bulgaria, en los cuales un comité de dirigentes de un sólo partido, decidían la política y el 99.99% de los ciudadanos no podía influir de ningún modo en dichas decisiones. Estos regímenes se derrumbaron porque aquellos que nacieron y se educaron en ellos se negaron a apoyarlos.  Esto demuestra que la pregunta ¿quién decide lo que hará la sociedad? aún esta en vigencia.

Actualmente, en todos los Estados, es un pequeño grupo de representantes el que decide lo que hará la sociedad. La mayoría de los  ciudadanos todavía aceptan este sistema porque aún no cayeron en la cuenta de que los teléfonos celulares, las tarjetas magnéticas, la televisión e Internet crearon una nueva realidad en la cual ellos mismos, no sus representantes, pueden decidir qué hará la sociedad.

Un sistema en cual cada ciudadano participa de las decisiones de qué hará toda la sociedad se llama “Democracia Directa” porque todos deciden en forma directa, sin representantes, el destino de la sociedad.

Los que apoyan el sistema representativo se oponen a la Democracia Directa y sostienen que es un “desorden” y “ausencia de ley”.

¿En qué se basan?

La autoridad de los representantes para representar viene dada por la autoridad de los representados. Si ellos no les dan la autoridad de que los representen, no tendrán autoridad de representar. Pero la autoridad de cada uno de representarse a sí mismo no depende de nadie. Los representantes están bajo las órdenes de quienes los eligieron. Los votantes están bajo sus propias  órdenes, no de los demás. Los electores son los originales poseedores de la autoridad de los representantes electos.

Si los ciudadanos quieren representarse a sí mismos y decidir por sí mismos qué hará la sociedad entonces, “un sistema de representantes” es anti-democrático .Esto plantea la cuestión: ¿Qué es la democracia?

 

7.-La Democracia

 

 

La democracia fue inventada en la antigua Atenas por Cléisthenes, hace unos 2500 años. En griego, “demos” significa “toda la gente de la comunidad”, y “kratos” significa “poder” o “autoridad para decidir”. Demos-kratia (democracia) significa una comunidad conducida por todos sus miembros.

 

Actualmente podríamos llamar a este sistema,  Democracia Directa ya que el término “democracia” pasó a significar una sociedad en la cual representantes de los ciudadanos, no los ciudadanos mismos, deciden sobre qué hará la sociedad.

En la demos-kratia ateniense, todos los hombres adultos libres (excepto las mujeres y los esclavos) decidían las leyes y la política de la sociedad. No era un régimen de referéndum, en el cual los ciudadanos decidían sobre cosas impuestas por otros. Todos los ciudadanos podían proponer las leyes y las políticas, debatirlas y votarlas.

 

En todo el mundo antiguo no permitían a las mujeres ni a los esclavos proponer y votar políticas. Este era un grave defecto, pero todas las otras sociedades antiguas ni siquiera a los hombres libres les era permitido tomar parte en las decisiones. Sólo los reyes o los ancianos de las tribus decidían qué hacer. La demos-kratia ateniense fue la única que permitía a los hombres libres proponer, debatir y votar.

 

Hasta nuestros días admiramos las pirámides de Egipto, pero los faraones no nos legaron nada que tenga vigencia en la actualidad. Por el contrario, la democracia ateniense nos legó el método de prueba por la argumentación lógica, el Teatro, la Tragedia y la Comedia, la filosofía y los principios de la democracia.  Todo esto lo utilizamos hasta hoy.  La demanda de “democracia” existe, a pesar de que su contenido y su forma se hayan desvirtuado.

 

La democracia ateniense produjo las filosofías de Sócrates, Platón y Aristóteles. Allí se inventó el Teatro, el Drama, la Tragedia, la Comedia, las obras de Esquilo, Sófocles, Aristófanes y el método de demostración por la argumentacín lógica. Nosotros utilizamos todo esto hasta la actualidad. Fueron inventados en la democracia ateniense, y a causa de ella.  En Esparta, la “polis” vecina de Atenas, decidían dos reyes y un consejo de ancianos sobre que lo haría toda la sociedad y allí no se inventó ninguna filosofía ni el Teatro ni la Comedia ni la Tragedia y la “polis” Esparta no dejó tras ella ni siquiera edificios o monedas. ¿porqué?

Porque la filosofía, el Teatro, la Tragedia fueron producto de debates públicos alrededor de la cuestión: ¿qué necesita hacer la sociedad? , en discusiones públicas que precedían a las votaciones en una gran plaza llamada Ágora. En dicha plaza , todos los ciudadanos podían expresar sus opiniones. En los debates importantes, era un deber (llamado “parthesia”) expresarse publicamente ya que el silencio era penado por la ley.

Todos los ciudadanos discutían y votaban directamente sobre todas las leyes y las políticas de Atenas.

 

En la democracia ateniense no habían elecciones. Los ciudadanos designaban a las personas que aplicarían las politicas. Esas personas eran designadas por s-o-r-t-e-o, no por medio de elecciones. Las responsabilidades duraban solamente un año.  Nadie podía ser designado dos años consecutivos. Todos los años, con un nuevo sorteo se designaba a nuevas personas. Los que teminaban su mandato debían rendir cuenta de sus actos, y sus fracasos eran penados.

La designación de funcionarios por s-o-r-t-e-o evitaba la constitución de una élite y eliminaba la competencia política.

Este sistema era completamente diferente a lo que hoy llamamos “democracia”.

El significado actual de “democracia” es un régimen en el cual un grupo de personas decide, por todos, sobre lo que debe hacer la sociedad. Esto entra en contradicción con el espíritu de la democracia original en donde todos los ciudadanos, no sus representantes,  decidían sobre todas las políticas.

 

Democracia no es “libertad de expresión” o “elecciones libres”. Ambas son importantes pero no implican el gobierno de los miembros de la sociedad. Sólo un sitema en cual todos los ciudadanos deciden cada ley y cada política es “democracia”.  La “democracia” auténtica es la política sin políticos.

 

Este es el significado original de demos-kratia ateniense.

 

 

8.- La Libertad

Libertad es la situación en la cual una persona vive según sus propias decisiones.

Un individuo – o un grupo- que vive según sus propias decisiones, es “libre”.

El que vive – con su conocimiento o sin él- según decisiones de otros, no es libre.

La libertaad absoluta es imposible, no importa en qué sociedad. Esto es posible solamente cuando una persona vive, voluntariamente, aislado de todos.

El que vive con otras personas, necesita aceptar ocasionalmente sus decisiones, y cuidar que sus decisiones no molesten a los demás.  Incluso dos personas que viven juntas voluntariamente tienen diferencias de opinión, y cada uno de ellos debe, ocasionalmente, aceptar las decisiones del otro.

Si siempre es el mismo, el que acepta las decisiones del otro, está “oprimido” por el otro. Pero si ambos aceptan ocasionalmente las decisiones del otro, están limitando su libertad, voluntariamente, para poder vivir juntos. Esto es lo que ocurre en numerosas familias, comunidades, ciudades y sociedades.

En las sociedades, la gente acepta obedecer las decisiones de otros, si los otros, a su turno, obedecen las decisiones de los primeros. Si es siempre el mismo grupo de gente el que obedece las decisiones de otros, entonces es un grupo oprimido.

Libertad absoluta de cada miembro de un grupo no es posible en ningún grupo, ni siquiera en la  comuna anarquista más pequeña.

La mayoría de las personas prefiere vivir en grupos, como familias, tribu, sociedad, con libertad parcial y no absoluta.  Existen, de todos modos, varios grados de libertad parcial.

La vida según las decisiones que toma un dirigente electo da más libertad que la vida según las decisiones de un dirigente que no fue electo, ya que los votantes pueden al menos elegir quién va a decidir por ellos. Sin embargo, el que vive bajo un gobierno que él mismo eligió, tiene menos libertades que quién vive según decisiones de las que él mismo fue partícipe. Una sociedad en la que cada ciudadano puede proponer, debatir y votar cada decisión que incumbe a la sociedad toda, es una sociedad que se gobierna a sí misma. La mayoría – cuyas decisiones fueron aceptadas- vive según sus propias decisiones y por eso es libre. La minoría debe obedecer las decisiones de la mayoria y por eso no es libre, pero si tiene la posibilidad de convertirse en mayoría, entonces no es una minoría oprimida.  Los ciudadanos en una sociedad semejante tienen mucho más libertad que en una sociedad en la cual un grupo de representantes deciden sobre las leyes y las políticas.

La “política sin políticos” (democracia directa) permite el más alto nivel de libertad que sea posible en cualquier sociedad.

No hay libertad absoluta ya que la minoría vive según las decisiones de la mayoría y por eso no es libre. Pero los que son minoría en una determinada cuestión podrán ser mayoría en otra. Un minoría a la que no se impide expresar sus opiniones y transformarse en mayoría, no es una minoría oprimida. Por el contrario, una minoría a la que se le niega, por medio de leyes,  o se le limitan las posibilidades de expresarse, vive oprimida. Pero, en tanto y en cuanto tenga la posibilidad de difundir sus ideas y convertirse en mayoría, no es oprimida. La oposición a una idea no es opresión. La prohibición de expresar una idea es opresión. La democracia directa debe permitir a todas las minorías a expresar sus ideas aún cuando la mayoría se les opone. Un sistema semejante alentaría los debates públicos sobre las cuestiones políticas, y aumentaría la preocupación de los ciudadanos por la sociedad. Esto eliminaría la indiferencia, el aburrimiento y la decepción de la mayoría de la gente que vive en un sistema en cual un grupo pequeño decide sobre todo lo que concierne a la sociedad.

 

9.- Igualdad política

 

La declaración de la independencia americana, declara: “Nosotros consideramos como una verdad indiscutible que todos los seres humanos fuimos creados iguales”. En el original, en inglés, fue escrito: “Nosotros consideramos como una verdad indiscutible que todos los hombres fueron creados iguales.”

¿Y qué ocurre con las mujeres? ¿Ellas también “fueron creadas” iguales a los hombres?

¿Es posible decir que hay dos criaturas que hayan sido creadas iguales?

 

Debido a que no hay dos criaturas que “hayan sido creadas iguales”, la declaración contradice a la realidad biológica. ¿A qué “igualdad” se referían ? ¿Se referían a la igualdad biológica? ¿A la igualdad legal? ¿A la igualdad económica?¿A la igualdad política?

Cada una de estas igualdades son cosas muy diferentes. Supongamos que se referían a la igualdad ante la ley: todas las leyes se aplican de la misma manera a todo el mundo, sin distinción de origen, de raza, de sexo, de credo, de situación económica o poder, entonces no hay persona alguna  que esté por encima de la ley. La dimisión forzada del Presidente Nixon en 1974 (a causa de su participación en el escándalo de Watergate) es un ejemplo de que , ni siquiera el Presidente está por encima de la ley.

 

Todo esto es igualdad ante la aplicación de la ley. Pero, ¿qué hay de la igualdad de autoridad para elaborar las leyes?¿es que todos los ciudadanos tienen la misma autoridad para proponer, debatir y votar las leyes?. Decididamente, no! Muy pocos ciudadanos tienen la autoridad de proponer, debatir y votar la leyes y las políticas.

Los que tienen dicha autoridad,  no son expertos juristas sino políticos.

La igualdad ante la ley es muy importante, pero la igualdad de autoridad para fijar las leyes es más importante aún. La autoridad de fijar las leyes y las políticas es la autoridad de fijar reglas que todos los ciudadanos deben obedecer.

 

Todos los ciudadanos  deben tener el derecho de decidir las leyes que la sociedad debe aceptar. Ante todo, el objetivo de la ley debe ser, mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos. ¿No sería justo, acaso, que aquellos cuyas condiciones de vida se necesitan mejorar pudieran decidir por ellos mismos cómo hacerlo? Parece ser, que no, ya que no hay una sola sociedad en la cual se permita a todos los ciudadanos , proponer, debatir y votar cada ley y cada política.

El Principio de la Igualdad Política afirma que, aunque no haya dos ciudadanos iguales (cualquiera sea la razón),  todos tienen la autoridad de proponer, debatir y votar cada ley y cada política en su propia sociedad. Sólo los que poseen esta igualdad, viven según sus propias decisiones y por lo tanto,son libres.

Cuando todos los ciudadanos tienen la misma autoridad de fijar las leyes , pueden legislar otro tipo de igualdades. Pueden decidir cuáles serán todas las leyes de la sociedad, incluídos otros tipos de igualdad.

 

El Principio de la Igualdad Política es aplicable a todo grupo, familia, tribu, nación, ejército, lugar de trabajo, escuela, y la sociedad misma.  Este principio afirma que cada integrante de un grupo tiene derecho a proponer, debatir, y votar cada decisión del grupo. Pocos aceptarán este principio como indiscutible. Otros preferirían morir antes de aceptarlo. Se opondrían a su aplicación en la sociedad, pero más aún en la familia, la escuela, el